martes, 13 de enero de 2015

Igualá en la Soledad (para salir de mi letargo)

Qué mejor manera de dejar de hibernar que atender la llamada de un amigo que me pedía que me hiciera eco de una noticia. Otros me han escrito en meses anteriores para el mismo fin, y no atendí sus peticiones no por falta de afinidad o de interés, sino porque viendo lo estancado de esta web en los últimos tiempos, creí que la repercusión que pudieran obtener sus noticias sería mínima. De todas formas les pido desde aquí que no se molesten conmigo por el agravio comparativo, pues saben ellos que son muy apreciados y queridos.

El caso es que me ha escrito Rubén Ortega par informarme de una noticia que ya recibí ayer, y que me agrada especialmente. Ahora verán. Las cuadrillas de Alcalá se ponen en marcha un año más. para quien se siente tan cercano al mundo del costal, la cita de una igualá es siempre una noticia de ilusión. 

Vengo a anunciarles que la igualá de los dos pasos de la Hermandad de la Soledad tendrán lugar el

domingo 18 de enero
a las 10:30 la de la Virgen, y a las 12:00 la del paso de misterio
en la casa de Hermandad (c/ Diego de Torres, 3) 

Esta es la noticia, y mi reflexión va en el sentido de que este año, como novedad, deja de ser obligatorio ser hermano para formar parte de las cuadrillas (será suficiente con abonar la papeleta de sitio). Es en mi opinión una sabia decisión la que ha tomado esta Hermandad. Ha debido ser mucha la meditación y reflexión necesaria para llegar a esta decisión que si bien a mi siempre me ha parecido lógica y coherente, no era tan obvia para otras personas con las que he debatido el asunto en numerosas ocasiones. 

Debemos aprender a distinguir qué es imitable de las semanas santas de otros lugares y qué no. Debemos también aprender a ser realistas y entender que una cosa es lo que me gustaría que fuese real, y otra distinta lo que es.

A todos nos gustaría que nuestras hermandades tuviesen la capacidad de convocatoria para reunir a miles de personas para compartir su fe y devoción a Cristo y su Santísima Madre a través del culto a unas imágenes o advocaciones. Pero debemos ser conscientes de nuestra realidad cotidiana. Una de esas realidades es que en Alcalá el colectivo cofrade es reducido en número, y el costalero, más aún. 

Ser costalero tiene algo de devoción, y mucho de afición. Si bien encontramos numerosas muestras de devoción a las advocaciones más arraigadas en la ciudad, no ocurre lo mismo con ese sentimiento cofrade que hace falta que esté presente para que se puedan desarrollar con lucimiento numerosas actividades propias de las Hermandades, entre ellas la de la formación de las cuadrillas de costaleros. Y las Hermandades tienen que gestionar esa realidad no siempre similar a la soñada.

Era necesario que una Hermandad de tanto peso entre las penitenciales de Alcalá diera el paso en ese sentido: el objetivo es sacar los pasos de la manera más digna posible, siempre mejor que el año anterior para seguir mejorando para el siguiente, y para ello es necesario poder contar con cuadrillas compactas y bien nutridas. Porque cuando hay gente suficiente, la salida procesional es el espectacular ejemplo de devoción pública que es la razón de ser de las Hermandades. Cuando no es así, se convierten en verdaderas estaciones de penitencia en el sentido más sufrido de la palabra. Y sinceramente creo que los que van debajo no están ahí para tener en mente el sufrimiento como primera opción, sino que deben pensar en la grandiosidad del resultado que puede obtener la fe de su hermandad con el trabajo entregado de una cuadrilla.

Si las mismas no pueden alimentarse de manera suficiente de la población cofrade alcalaína, buscar fuera a quienes estén dispuestos a poner su oficio, afición, entrega y tesón a servicio de una Hermandad que si bien no es la suya de nacimiento, terminará siendo importante para ellos si la corporación sabe ilusionarlos y cuidarlos.

Unos tienen ganas de trabajar debajo de un paso. Otros tienen dos grandes pasos que sacar a la calle. ¿Por qué no completar esas cuadrillas de hermanos con aquellos que quieran unirse? Esta vez ha sido la Soledad, y creo que algún día será tónica generalizada en nuestro entorno. 

Enhorabuena por la decisión. Creo que el debate profundo ha servido de mucho. ¡Suerte en esta etapa!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

malos comienzos no se puede empezar peor empezando a perder cosas que han costado mucho levantar como usted dice es un agrabio comparativo con los hermanos costaleros que hay y haber que respuesta,explicacion les van a dar

Tertulia "La Corriente" dijo...

¿Y por qué cree usted que un costalero hermano se sentirá agraviado por esta decisión?