sábado, 25 de mayo de 2013

La Cruz de mayo en Alcalá

Hace muchos años pensaba en lo beneficioso que sería que los más jóvenes cofrades tuvieran su espacio y su día de celebración en Alcalá. Tal vez porque en aquella época no eran muchos los pequeños, esa idea era solo eso: una fantasía. Luego con el tiempo, y dentro de esa evolución personal propia que he tenido, he llegado a pensar que una procesión de la Cruz de Mayo podría ser considerada solamente como un mero juego cofrade. Para mi, llegado ese caso, ya no tendría tanta utilidad ni el acto, ni la participación infantil y juvenil, porque las cofradías no son un juego.  Pero como las cosas no son ni blancas ni negras, creo con convencimiento que ellos merecen este día en el que se hacen mayores por unas horas y ocupan esos puestos de un cortejo que el futuro les depara en sus Hermandades. Además, si la formación del joven cofrade no se limita a este hecho, sino que se le dedica el tiempo que ellos merecen y al margen de esta puesta en escena de lo que es una procesión infantil se centran los esfuerzos en que los más pequeños aprendan toda esa amalgama de conceptos, preceptos y detalles que terminarán por hacerlos cofrades de pleno derecho, esta salida de la Cruz de Mayo no puede ser entendida sino como un añadido a esa formación continúa que se vive (o debería) en las Hermandades. Si es esa la finalidad, sería injusto por mi parte tacharlo como un mero y frívolo entretenimiento de niños. Por eso decía que en la evolución de mi pensamiento, me he detenido ahora en ese punto en el que considero importante este acto, aunque más aún, la continuidad en el proceso de aprendizaje, porque aprender cofradía es una cosa, y Hermandad, otra.

Dicho esto, les cuento que con sorpresa recibí hace meses la noticia de que ese pequeño paso con una Cruz y un sudario, que con tanto empeño e ilusión habían puesto en marcha los hermanos de la Columna, no saldría este año 2013. ¿El motivo? ¿lo conocen ustedes? Yo tampoco. Cuando antes todos los actos que se orgnizaban parecían tener el respaldo de la Comunidad carmelita, ahora ese apoyo no siempre lo encuentra la Hermandad cuando acude en su busca. Y tal y como se dijo, de ese Monasterio no saldría la Cruz de Mayo. Afortunadamente el empeño de los organizadores, entonces actuando como hermanos de la Columna y ahora haciéndolo como alcalaínos comprometidos con el futuro del mundo cofrade en la ciudad, ha hecho que no solo la Cruz de mayo no deje de salir, sino que viva un importante auge parecido al de aquél día en que la idea originariamente se puso sobre una mesa y que culminó entonces con la salida del pequeño paso en plena primavera complutense. Dicen que una puerta que se cierra, abre siempre otra. El cierre a cal y canto del templo de la calle Imagen, ha abierto el de la Parroquia de San Juan de Ávila. Fíjense en las casualidades de la vida. Hablan algunos de la importancia de que las cofradías no se obcequen con el centro y busquen nuevos horizontes para sus fines en los barrios alejados del casco histórico. Lo que las Hermandades no han podido o no han querido, lo hace ahora un grupo (bastante numeroso) de jóvenes cofrades. Dicen que las puertas de ese templo de la calle Reyes Magos, y no solo del edificio, sino de la Comunidad parroquial ha sido tal, que quién sabe si ya nunca veremos procesionar a los niños por el centro, y habrá que ir en su buca a ese nuevo barrio, a esas nuevas zonas en las que reside sin duda una mayor población que en el centro. 

Cuando se puso en marcha la Cruz de mayo de 2013, que dadas las circunstancias parecía defenestrada, la respuesta fue amplísima y hasta cincuenta niños se acercaron a la parroquia atendiendo la llamada de los organizadores. 

Así las cosas, mañana domingo se podrá presenciar la salida del cortejo, a partir de las 18:45 desde la parroquia de San Juan de Ávila, y seguirá un recorrido que lo llevará por Alejo Carpentier, Dámaso Alonso, Jorge Guillén, Jorge Luís Borges y Alejo Carpentier. El acompañamiento musical lo pondrá la Agrupación "La Columna".

Desde aquí le deseo muchísima suerte a los organizadores, pero sobre todo a los protagonistas: niños y jóvenes, varios de ellos conocidos, que están poniendo su empeño en cada ensayo de domingo para que todo salga como debe.

Pueden encontrar toda la información en el blog de la Cruz de mayo.