jueves, 14 de febrero de 2013

¿Pregón, qué pregón?

Esta tarde un amigo deja caer en mis manos un ejemplar de Diario de Alcalá y me dirige a la página veintinueve. Sobre una fotografía del Presidente de la Junta de Cofradías alcalaína se lee el titular: "El Alcalde, pregonero de la Semana Santa".

Ya sabía de la elección del Sr. Bello como pregonero de la Semana Santa de este año. No me resultó sorprendente pues esa designación sigue la tónica de los últimos pregones pronunciados en Alcalá. Lo que me deja totalmente anodadado es la falta de interés que la Junta de Cofradías demuestra tener en el pregón. 

En mi opinión es bastante inapropiado pretender pregonar la Semana Santa cuando falten treinta y siete días para su llegada. Como dice un amigo, es un pregón de la Cuaresma, pero dificilmente de la semana pasional. ¿Imaginan que al balcón del ayuntamiento se subiera en el mes de julio el personaje elegido cada año para decir que un mes más tardes las peñas inundarán el centro de una ciudad en fiestas? Un pregón anuncia la inminencia del acto. ¿Cómo se puede anunciar la llegada de la Semana Santa tan pronto?

Pero sigo con mi reflexión que me lleva a preguntarme cuál es la finalidad de un pregón. Yo creo que es hacer llegar al mayor número posible de personas esas palabras que exaltan los ánimos y disparan la alegría porque ese evento, tan esperado por los asistentes, está a la vuelta de la esquina. Para eso, se hace del pregón un espectáculo que, en el caso de las ferias, por ejemplo, aglutina a la mayor parte de los peñistas como participantes directos de las fiestas y muchos alcalaínos como espectadores de los actos que se celebren. ¿Imaginan que no se anunciara el pregón estival?

De la misma manera los cofrades alcalaínos se deben dar por enterados, casi por arte de magia, de que el pregón se celebrará pasado mañana . ¿Han visto carteles anunciando el acto? ¿La noticia en la radio? ¿En prensa escrita -antes de la publicación hoy de Diario de Alcalá-?

Claro que alguien podría decir que todo el mundo que realmente esté interesado en el pregón sabe que se celebra el primer fin de semana de Cuaresma. Primero, eso es mucho suponer. Segundo, no olvidemos que cambia de lugar a menudo, pues se ha celebrado en sitios como el teatro Cervantes o el Obispado, o la Magistral, que será el escenario del pregón del próximo sábado.

Tal vez la escasa afluencia de público a ediciones anteriores es lo que haya motivado el cambio de fecha y hora. Al celebrarse en la Magsitral, después de la misa del sábado, es posible que esperen los organizadores que los fieles que acudan a la Eucaristía sean los que, manteniendo su sitio, llenen también el acto anunciador.

Hay cosas que nunca dejarán de sorprenderme. A veces pienso que se decide celebrar un pregón, por motivos similares a los que llevaron a adquirir una imagen de Jesús a lomos de una burro, o de Cristo Resucitado: porque es una Semana Santa de interés turístico regional -o así lo recoge el título-. Y no lo es porque se tengan un pregón, una borriquita y un Resucitado, sino que existen estos elementos porque se ha logrado un título.

He de decir que pensándolo fríamente, tampoco es tan descabellado que pasen estas cosas -como hacer un pregón sin anunciarlo previamente-. Recuerdo como hace ahora un año le dijeron a un amigo que los programas de la Semana Santa alcalaína, editados por el Ayuntamiento con dinero de todos los alcalaínos, estaban reservados para los turistas. Supongo que se referían en la oficina de información turística a las hordas de visitantes que, en número incontable, hacen casi imposible el transitar de los autóctonos por las calles del casco histórico complutense cuando llega esa semana en la que las cofradías salen a la calle.

Veo que la llegada de un nuevo modelo a la Junta de Cofradías, lamentablemente se ajusta a las peores predicciones de algunos que decían que sería más de lo mismo. Este es un ejemplo de la continuidad más tajante.

El certamen de La Columna

Esta agrupación musical alcalaína viene celebrando año tras año un certamen musical con carácter benéfico en estas fechas cuaresmales que además de para recaudar fondos para la organización con la que se ha decidido colaborar, servirá para recordarnos a los cofrades (si es que a alguno se le pudiera haber olvidado) que la Semana Santa está a la vuelta de la esquina.

En esta edición serán dos las bandas participantes. Se trata de la salmantina Agrupación Musical "La Expiración", y la organizadora "La Columna". Participará además el grupo de danza de Pilar Barbancho.

Los participantes no han querido dejar pasar la oportunidad de colaborar en la recogida de fondos para una asociación como es ASONEVUS.

El acto tendrá lugar el 23 de febrero en el auditorio Paco de Lucía a partir de las 18:00 horas. El precio de las entradas es de 3€ y se pueden adquirir en la Casa de Hermandad (c/Alfonso de Zamora, 2 local) o una hora antes del espectáculo en la taquilla del mismo auditorio.

Así mismo la Hermandad abre una "fila cero" para quienes deseen colaborar y no puedan asistir. El número de cuenta para realizar estos ingresos, aparece en el cartel anunciador.