lunes, 16 de diciembre de 2013

Los cultos a la antigua usanza

De esos que a Monseñor Asenjo no le gustan porque le parecen antiguos y pasados de moda, a pesar de que son del gusto de la ciudad y Diócesis que pretende pastorear. 

Hay  detalles que convierten los cultos en algo cofrade. En un comentario en la entrada del Congreso de Cofradías publicado por Alcalá Cofrade, una respuesta hablaba de "lo cofrade". Y a esa respuesta, otro lector preguntaba "¿qué es lo cofrade?". Me pareció una conversación muy interesante que quedó apagada y que me parece que sería bueno retomar. Espero poder escribir sobre ello en breve (como espero tantas otras cosas que al final el tiempo me borra de la lista de intenciones).

En este video interesante se aprecia el montaje del besamanos de la Esperanza de Triana. No es cosa de un par de horas. En realidad, ningún montaje de un altar de cultos debería serlo. Esto ya lo saben  algunos priostes o encargados del montaje de los cultos en Alcalá. Montajes que están lejos aún de tanta laboriosidad, pero que aún así requieren de horas de trabajo callado a puerta cerrada, no siempre apreciable (ni apreciado) por quienes acuden a los templos. Hay muchos a los que les daría igual ver una Virgen que se muestra al pueblo como lo hace la Esperanza de Triana, o una imagen arrinconada en la iglesia, vestida de cualquier manera, iluminada sin empeño, sin flores, sin cera,... En eso creo yo que está la esencia de lo cofrade: en la atención al detalle, en encontrar el camino a través de la belleza, de la estética y muy particularmente, en mi opinión personal, a través del barroco.

Me gustaría dedicarle la entrada a mis amigos y conocidos priostes, animándoles a seguir el camino de la búsqueda de la belleza que conmueve y que no pretende otra cosa que sobrecoger el alma de quien un día de culto abre la puerta del templo y contempla el grandioso espectáculo, concebido hace siglos como herramienta catequética, y que hoy algunos pretender tildar de antiguo, inútil, innecesario, en un tono que demuestra lo muy lejos que estamos aún los cofrades y los que no lo son. Así mismo pido con Esperanza que los Párrocos y Sacerdotes no vean estos grandes altares efímeros como una amenaza, o como un indeseable capricho, porque no lo son. Porque son útiles para su propósito que no es otro que acercar la Divindad, la Santidad, a la Tierra que pisamos los mortales. Es un vínculo entre dos esferas. Es una herramienta para acercarnos a Dios. Así entiendo yo que se comenzaron a celebrar los cultos hace algún que otro siglo, y así creo que deben seguir haciéndose. Entonces hacía falta luchar contra la reforma protestante, hoy tal vez la Iglesia deba luchar contra los vacíos bancos de los templos. Y las Hermandades pueden ser un buen ariete contra ese muro que parece en ocasiones infranqueable. Tal vez a toda la gente de Iglesia no le guste ver así su templo parroquial, adornado para celebrar la festividad de la imagen titular de una Hermandad. Piensen que tal vez a los miembros de la cofradía tampoco nos satisfacen otras cosas de la Parroquia. Pero como afortunadamente hay espacio y tiempo para todo y para todos, será solo cuestión de entendimiento y respeto, que si es sincero, culminará con una integración real y efectiva de Parroquia y Hermandad. Descartar a las Hermandades sería un error y una pérdida irreparable.




0 comentarios: