lunes, 4 de marzo de 2013

Jarro de agua fría en Madrid

La pro-Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Amor se ve obligada a suspender temporalmente la bendición y salida procesional extraordinaria de la talla que Ramón Martín está ejecutando para la nueva Hermandad madrileña, inicialmente prevista para el próximo domingo 10 de marzo.

La retirada de los permisos municipales para la realización de la procesión, ya concedidos, han sido revocados por las autoridades consistoriales, exigiendo ahora que dichas solicitudes sean cursadas a través del Obispado.

Hay voces que apuntaban a otros motivos: económicos, diocesanos,... Para resolver estas dudas me puse en contacto con el Hermano Mayor, D. Carlos Malarría, para realizarle unas preguntas a este respecto pero rechazó la posibilidad de que utilizase sus respuestas hasta que los propios hermanos no hubieran sido informados por su Junta de Gobierno, hecho que es comprensible. Han pasado tres largos días hasta que la Hermandad ha hecho pública la noticia, cuando falta una semana para esa fecha que ahora ha perdido su marca en rojo en el calendario, si bien el capataz ya comunicó el hecho a los costaleros el mismo viernes cuando se hubo de suspender el ensayo. Los motivos por los que se veían obligados a cancelar la prueba real en la puerta de la Parroquia de San José de la que será la dificultosa salida del paso fueron la ausencia de muchos costaleros, y la suspensión de la salida procesional del 10 de marzo, obviando el hecho de que el viernes por la noche la parihuela que se pretendía utilizar no estaba ya en el lugar en el que habían sido citados los costaleros (Cuartel General del Ejército de Tierra) sino guardada en un refugio provisional lejos del centro de la capital.

Ya desde el pasado miércoles se rumoreaba esta posibilidad en algún foro cofrade de la capital. Rumor que se ha convertido tristemente en realidad, a pesar del esfuerzo de esta pro-Hermandad para poder presentar la nueva imagen a lso madrileños el 10 de marzo.

Es sorprendente la falta de compromiso institucional de distintos Ayuntamientos con sus semanas santas. Entiendo que no es un reclamo turístico de especial importancia para localidades como Madrid, pero es sin duda una expresión ya no solo religiosa, sino cultural que merece recibir, en mi opinión, más apoyo y compromiso municipal. Si son estos realmente los motivos, que habiéndolo confirmado el Hermano Mayor han de ser tomados por los ciertos, se demuestra el casi desprecio institucional por el trabajo de las Hermandades.

También me llama poderosamente la atención la decisión de posponer la bendición y no solo la salida procesional, siendo dos actos complementarios pero que se podrían desarrollar de manera independiente. Sería una posibilidad de que la imagen cristífera recibiera desde ya el calor de los madrileños, y que incluso acrecentaría las ganas de ver a Jesús entrar triunfante en Madrid en esa procesión extraordinaria que ahora parece que tendrá lugar en mayo o junio. Sin embargo desde la pro-Hermandad se ligan ambos eventos y la imagen no será bendecida y expuesta al culto en fechas cercanas.

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