sábado, 15 de septiembre de 2012

Turbulencia moderada en La Columna

Me acabo de enterar de la noticia (que aún no he confirmado, y por tanto es un rumor) de la dimisión de Antonio Gómez Gómez, hasta ahora máximo responsable de la hermandad de la Columna. (Noticia que desde la distancia espero poder confirmar y ampliar, no ya solo por contársela a ustedes sino porque me parece y resulta de mucho interés y despierta mi curiosidad).

En estas fechas en las que se retoma el curso cofrade, parece que en la calle Imagen dicho inicio será turbulento como poco. Y es que este ambiente enrarecido viene respirándose desde aquél Cabildo General Extraordinario que se celebró a instancias de algunos Hermanos que exigieron en virtud de lo dispuesto en sus Reglas su convocatoria antes del verano y que fue, cuando menos, tenso (por no calificarlo de verbalmente violento).

Ha sido esta pasada semana una de las más determinantes en la historia de la Hermandad, con un alborotado Cabildo de Oficiales extraordinario (la Junta llevaba meses sin reunirse) y con idas y venidas al Monasterio de la Concepción en la tarde del miércoles. Cuando se suspendió el ensayo de la agrupación musical del pasado jueves, algunos, conscientes de estos detalles que he enumerado, ya elucubraban con distintas opciones de lo más variopintas. Alguna de esas personas, con angustia en sus palabras, reconocían que tal vez estuviésemos ante la disolución de la Hermandad.

Es esta una posibilidad que se me antoja remota, pues si bien es cierto que la Priora del Monasterio ha llegado a decir que las puertas del mismo estarían cerradas a una Hermandad sin el hasta ahora Hermano Mayor, soy de la opinión que finalmente la cordura la hará reflexionar. Pero si eso no sucediera y las aguas no volvieran a fluir con la tranquilidad de las de un río que desemboca, su negativa no implicaría necesariamente la disolución de una corporación que, recuerden, celebrará en 2013 su primer cuarto de siglo de existencia. Podrá implicar un cambio de sede, incluso puede que un cambio de imágenes (porque son propiedad de la Comunidad carmelita y no de la Hermandad).

Por esa efeméride que esperan poder celebrar el año próximo, por las personas que tanto han dado a la Hermandad, por los que lo siguen y seguirán dándolo, por sus hermanos, por los cofrades de Alcalá, por los responsables de esos sones de agrupación,... ojalá dejen de agitarse inútilmente las aguas y que todo recupere la normalidad para el correcto desarrollo de la vida de Hermandad tan necesaria, y que por supuesto, está por encima de Hermanos Mayores, Juntas de Gobierno, Prioras y, aunque parezca exagerado lo que digo... por encima de unas imágenes que no son sino representación de Algo mayor. Porque a menudo olvidamos el contenido, difuminado por el continente.

¡Suerte y ánimo a mis muchos amigos de La Columna!