domingo, 2 de diciembre de 2012

Domingo de Ramos de 2012

Las previsiones eran malas. La mañana amanecía desagradable, pero eso no evitó el bullicio de la gente yendo a vistiar los templos, los pasos montados. Las solapa llenas de alfileres y pegatinas con los escudos de las Hermandades evidenciaban, por si a alguien se le pudiese haber pasado por alto, que era Domingo de Ramos.

Las nubes negras traían preocupación, y a medio día La Paz decidía que este año la nueva túnica de su Cristo no se estrenaría bajo las bóvedas del cielo hispalense. Triste pero comprensible noticia, pues no dejaba de llover y era evidente que la decisión había sido la única posible, más si cabe para una Hermandad que viene desde lejos y en un recorrido con pocos refugios posible.

La Borriquita, saldría en el cortejo nocturno del Amor.

En casa, mi padre y yo nos vestimos y nos encaminamos a Carmen Benítez, con más desesperanza que otra cosa. Las calles mojadas, las miradas de quienes a esas horas ya andaban por las calles en busca de las cofradías que se estaban echando ya en falta.

La espera en la iglesia, el chaparrón desde la ventana, y de pronto, la noticia: "la Hermandad de San Roque hará estación de Penitencia a la Catedral". Organización ágil del cortejo, y una vez se abren las puertas, parece faltar tiempo para que salgan todos los nazarenos. Salida rápida del paso de Cristo y antes de que uno pueda darse cuenta, se está pisando ya la rampa que salva los escalones de la parroquia. Un año más y con más ganas que nunca, nazareno de Sevilla. 

Habiendo salido cerca de 100 minutos tarde, la cofradía puso la Cruz de Guía en Campana prácticamente a su hora, en un esfuerzo contrarreloj que por el contrario supuso tremendo alivio a los nazarenos que no sufrían los habituales parones. Numerosísimo público que se agolpaba para ver las únicas dos cofradías que a esas horas procesionaban en Sevilla.

San Roque abría un Domingo de Ramos en la céntrica plaza, por la que ya debían haber pasado El Despojado, La Paz,  La Cena y La Hiniesta. 

La decisión de mi Junta de Gobierno fue acertada y afortunada. Baño de multitudes para los afortunados; Una noche radiante, permitió una segunda mitad del Domingo digno de los mejores sueños cofrades.

Pueden ver aquí el album completo.


Camino de Carmen Benítez

Así se presentaba la tarde...
Pero se abrieron las nubes, y las puertas










Los del terciopelo desgastado


1 comentarios:

Anónimo dijo...

Domingo de Ramos...que ganas