sábado, 9 de julio de 2011

Corpus Christi en Alcalá (II)






Definitivamente puedo decir que no me gusta que el Santísimo vaya acompañado de música procesional del estilo al que estamos acostumbrados a nivel cofrade. Siempre podría cambiarde opinión, pero en principio creo que me reafirmo en esta idea. Creo que la música sobra ante algo tan importante, como también sobran unos andares que resulten lentos y de lucimiento más para la cuadrilla que para Su Divina Majestad. Y eso que no se hicieron "cambios" como algunos pronosticaron temerosos del desastre, pero la manera de andar del paso, a mi entender, debería ser más firme y larga. Y es que deben ser majestuosos los pasos de un cargador que lleve a Jesús Sacramentado, más que los delicados y mimosos compases con que se acostumbran a pasear las imagenes, ya sean penitenciales, dolorosas o gloriosas.

Sin pretender radicalizar mi postura, debo decir que en una procesión de este tipo, de esta importancia, deberían ser más importante, y prestarse más cuidado a las pausas, a las veces que el paso está arriado, para adoración de los presentes a Jesús en el Santísimo Sacramento, que el tiempo que el paso está avanzando. Dicho de otra manera: el paso avanza como medio -no como fin- para que pueda recibir, la Sagrada Forma, la adoración de los fieles concentrados en otro punto del recorrido.

Me llamó la atención que las andas sobra las que era portada la Custodia, reviraran y se volvieran haciea esos altares que se habían montado en determinados puntos del recorrido. No fuí capaz de entender el sentido de esa maniobra.