sábado, 9 de abril de 2011

El Salvador

Durante la Cuaresma, en una mañana de paseo por mi Ciudad, el Salvador presentaba este aspecto. Hoy, a 535 kilómetros, lo imagino con su rampa montada, invitando a las carreras de los más pequeños, esperando la mudá de los último pasos, si es que no están ya todos en su interior, y anunciando la llegada, por fín, de esta tardía Semana Santa de 2011.




 A Manolito Ruíz y a Alfredo.