jueves, 3 de febrero de 2011

Mi Semana Santa 2010: Jueves Santo, Las Cigarreras

El Jueves Santo estaba ya la espalda algo cargada de llevar siempre encima el trípode y la mochila. Mi fiel escudero estaba ya en tierras complutenses y la cobardía se apoderó de mi y dejé el equipo en casa. Y es que se disfruta mucho de las cofradías sin preocuparse de los golpes que la bulla infiere en los objetivos, sin preocuparse de buscar un lugar mejor que otro en términos de luces, sin preocuparse de las cabezas de delante,... A cambio, no tengo imágenes que mostrarles. Pero como internet es cómo es, y youtbe un pozo sin fondo, intentaré contarles con videos prestados cómo trasncurrió mi Jueves Santo.

Dicho así, pareciera que el susituto de Musu no se hubiera dignado a echarme una mano cargando con el equipo. Y nada más lejos de la realidad. El nuevo porteador estuvo ahí, a mi lado, como siempre, en cuanto llegó de la Venetto llamado por la morriña. ¿Ven cómo es la cosa? ¡Cuánto se parece a lo que decía Cattoni! Una persona a la que esto de las cofradías no le quita el sueño. Una persona que sale de nazareno porque así lo ha vivido en su familia. Una persona que hace tiempo que no acude a la llamada del púpito, si es que alguna vez sintió esa voz de sotana. Una persona que no habla de Semana Santa más allá de los siete días de rigor. Una persona, sin embargo, que a pesar de todo eso, es capaz de coger dos aviones un Lunes Santo para llegar a Sevilla, y volver el Domingo a Italia. Y todo porque el Domingo escuchó por internet la retransmisión que El Llamador hizo de la salida de su Cristo de las Penas, se le encharacaron los ojos y el alma de lágrimas de añoranza y Sevilla le llamó. Y se presentó en la gloriosa ciudad para vivir lo que tan intensamente vivimos muchos (él entre ellos). Por que es Semana Santa en Sevilla. Porque para cada uno significa algo distinto. Y nadie debe pararse a juzgar si es lícito, moral o cristiano vivirla así o asao. Por que la Semana Santa de Sevilla está muy por encima de todo eso.