sábado, 8 de enero de 2011

Lo que pudo ser...


La Hermandad de las Aguas es, como tantas otras, una Hermandad errante. Fundada en Triana, salió durante años de San Jacinto (el Domingo de Ramos tras la Estrella). Distintos avatares de los muchos que atraviesan las Hermandades en sus historias, la llevará a la parroquia de San Bartolomé, en plena judería sevillana. De allí se marcharon. Dicen unos que por la mala relación con el párroco. Otros, que en busca de tener una capilla propia. Sea cual fuere el motivo, lo cierto es que la Hermandad abandonó un recorrido que con alguna salvedad puntual, sería una maravilla para los sentidos.

Acompáñenme, hagan el esfuerzo de imaginar y serán capaces de ver el nuevo paso de misterio del Stmo. Cristo de las Aguas revirando por las estrechas callejuelas del barrio, o cruzando el Salvador o volviendo por Cuesta del Rosario. La cofradía discurriría por Calle del Vidrio, Calle Armenta, Calle de la Estrella, Calle Águilas, Calle Alfalfa, Calle Odreros, Calle Sales y Ferré, Plza de San Pedro, Calle Laraña, Calle Orfila, Calle Javier Lasso de la Vega, Calle Tarifa, para llegar a la Campana.




Esta entrada lleva mucho tiempo preparada, esperando a ser publicada. Concretamente desde abril de 2010, cuando después de una de esas escapadas a mi paraíso terrenal en la que paseando y charlando y fantaseando con mi amigo Carlos acerca del que podría haber sido el recorrido de su querida Hermandad, me decidí a reflejar aquí parte de esas refexiones. Se la dedico a él y a Luís Chamorro.

He encontrado este interesante enlace a colación de lo que aquí se habla.