domingo, 20 de marzo de 2011

¿De mortadela o jamón?

Hablaba y filosofeaba con un muy querido amigo acerca de las decisiones que tomamos en las cofradías, de los puntos de vista, de cómo maduran éstos al mismo tiempo que lo va haciendo el individuo,...

Y la conclusión, después de unas cervezas, fue clara: si pones en la mesa un plato de mortadela (para el ejemplo también vale el "choperpó", aunque él lo pronuncia de manera más rítmica y sonora, a la par que guasona, que para eso es casi de Cádiz), y hay hambre, la gente se lanza a la mortadela. Es evidente, ¿no? Pero, ¿qué pasa cuándo saca el anfitrión un plato de jamón y lo sitúa en la misma mesa, y a su lado, un nuevo plato de mortadela? Que la gente dejará de lado el fiambre rosáceo, se lanzará desvergonzado a por el serrano, y si se agota pronto, quedará expectante la llegada del siguiente plato.

Pues algo así pasa con los pasos. Hay gente que sólo come mortadela, porque no pusieron en su mesa plato de jamón. Hay otros que se han pasado de la mortadela al muslamen de cerdo curado y ya no volverán a probar aquella. Y hay otros que, sin haber probado la mortadela, aguardan esperanzados la llegada del loncheado manjar. Y de estos, algunos hay (yo conozco el caso de uno...), que esperan con tanta ilusión, que quién sabe si tendrán la suerte de que les llegue el plato ya no de jamón serrano Navidul, sino de un buen ibérico sin haber catado antes otros fiambres de peor calidad, gusto o textura.

¿Ustedes esperarían al plato de ibérico? Yo, si. Prefiero seguir mi ayuno hasta que esté cortado y listo para ser saborado tan preciado tesoro...

2 comentarios:

jarik noah dijo...

A buen seguro, no habrá mejor elaboración del jamón que el cuidado, la prudencia y la paciencia; siendo esta tu propia cosecha ¿cierto?
De esta manera, el placer y satisfacción de lo cosechado es relamente gratificante.
(es mi manera de verlo, y creo que no se aleja mucho de la tuya)
;)

Tertulia "La Corriente" dijo...

Absolutamente cierto; absolutamente acertado.
Creo que la paciencia y el tiempo de curación es lo que hace que el jamón sea bueno o superior. Y si se ha alimentado bien, con mucho amor y cariño, el cerdo dará ese fruto maravilloso. Ayuno de manera convencida, algo forzosa también, pero seguro de que merece la pena.
Un abrazo fuerte, Jarik Noah