jueves, 31 de marzo de 2011

En San Vicente

Me habían llevado Carlos y Maca a comer a Gerena, y a la vuelta, a pesar de que la tarde no acompañaba ni lo más mínimo, insistí en dar un paseo y ahcer algunas fotos. Así que llegamos a San Vicente, saqué el equipo, y les hice perder un poco de tiempo conmigo. Venía también Luís, garante de la conversación cofrade profunda.









martes, 29 de marzo de 2011

A la pregunta de David...


Untitled from Joly Digital on Vimeo.

sábado, 26 de marzo de 2011

Siervo de Tús Dolores

Saben que de vez en cuando les hablo de alguna marcha, o la enlazo insistentemente en "Está sonando...". Porque me pasa con la música procesional lo que le pasa a cualquier aficionado a otro estilo: que por unos motivos u otros llegan marchas que o bien son nuevas para el oído o bien estaban guardando polvo en el desván de los recuerdos y un momento vivido cerca de un paso las rescatan. 

Y luego están las favoritas de cada uno. Esas que se pueden escuchar una y mil veces y que nunca cansan. De esas que me gusta buscar en internet o en mi colección, interpretadas por distintas bandas, en directo o en concierto,... y que siempre me gustan porque transmiten algo que las demás no.

Del primer grupo, luchando valiente para pasar a ser del segudo, del grupo de favoritas, está esta marcha que compusiera Fulgencio Morón Ródenas a la Hermandad Servita. La había oído antes. De eso estoy seguro, pero ha sido este año 2010 cuando, andando detrás del paso de la Piedad me dí cuenta de varias cosas: una de ellas que es una gran marcha, que tiene unas melodías dulcísimas, que me encandila, que está hecha a medida para esa Hermandad. 

También me di cuenta de que quiero sacar ese paso, pero eso es harina de otro costal.






martes, 22 de marzo de 2011

Mi Semana Santa 2010: Martes Santo, El Dulce Nombre

Se está convirtiendo en costumbre para mi, y no me pesa repetir año tras año esa despedida de día. Cuando mis acompañantes habitualmente están ya rendidos y se van a casa, me quedo solo con mis emociones y mis gustos, viendo la última del día. Si bien es cierto que en esa entrada lo más probable es encontrarse con muchas caras conocidas. Yo quedé con Carlos, Maca y Luís para ver la llegada de los nazarenos blancos a San Lorenzo. Me gustan especialmente las fotos últimas en las que la oscuridad de la plaza, solo alumbrada por la candelería del paso, hizo aparecer a nuestra vista esas luminarias azules de los músicos de la Oliva (qué enorme es banda, por cierto).


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La levantá





domingo, 20 de marzo de 2011

¿De mortadela o jamón?

Hablaba y filosofeaba con un muy querido amigo acerca de las decisiones que tomamos en las cofradías, de los puntos de vista, de cómo maduran éstos al mismo tiempo que lo va haciendo el individuo,...

Y la conclusión, después de unas cervezas, fue clara: si pones en la mesa un plato de mortadela (para el ejemplo también vale el "choperpó", aunque él lo pronuncia de manera más rítmica y sonora, a la par que guasona, que para eso es casi de Cádiz), y hay hambre, la gente se lanza a la mortadela. Es evidente, ¿no? Pero, ¿qué pasa cuándo saca el anfitrión un plato de jamón y lo sitúa en la misma mesa, y a su lado, un nuevo plato de mortadela? Que la gente dejará de lado el fiambre rosáceo, se lanzará desvergonzado a por el serrano, y si se agota pronto, quedará expectante la llegada del siguiente plato.

Pues algo así pasa con los pasos. Hay gente que sólo come mortadela, porque no pusieron en su mesa plato de jamón. Hay otros que se han pasado de la mortadela al muslamen de cerdo curado y ya no volverán a probar aquella. Y hay otros que, sin haber probado la mortadela, aguardan esperanzados la llegada del loncheado manjar. Y de estos, algunos hay (yo conozco el caso de uno...), que esperan con tanta ilusión, que quién sabe si tendrán la suerte de que les llegue el plato ya no de jamón serrano Navidul, sino de un buen ibérico sin haber catado antes otros fiambres de peor calidad, gusto o textura.

¿Ustedes esperarían al plato de ibérico? Yo, si. Prefiero seguir mi ayuno hasta que esté cortado y listo para ser saborado tan preciado tesoro...

viernes, 11 de marzo de 2011

Mi Semana Santa 2010: Viernes Santo, San Isidoro (II)

Desornenadas cronológicamente, pues este momento es anterior al de Monserrat por el Molviedro, les muestro estas imágenes del palio de Loreto subiendo la cuesta del Rosario en busca ya de su templo en la calle Luchana.





jueves, 10 de marzo de 2011

El primer ensayo de Cigarreras

El pasado jueves 3 de marzo, en los Remedios.

Unas viguitas
Pasando lista, y viendo si hay huecos que cubrir
Más de veinte vigas
Venga de frente
Alfredo y Alberto
Alfredo y yo
La delantera de las Cigarreras
Cuando las horizontales dejan de serlo por el peso...

martes, 8 de marzo de 2011

Mi Semana Santa 2010: Martes Santo, La Candelaria (II)

Volviendo de la Universidad volví a encontrarme con la Candelaria, que buscaba ya los jardines. Y vi estas dos imágenes...





viernes, 4 de marzo de 2011

Mi Semana Santa 2010: Viernes Santo, Monserrat

Las fotos no valen nada, la verdad, pero era tan atractiva, elegante, original y digna de mención la decoración floral del misterio que me atrevo a subir las fotos. Me gusta verla en esa revirá del antiguo compás de la Laguna, entre otras cosas, porque no está masificado y se ve el paso andando de largo por Castelar.

Y además, allí fue la primera vez que escuché Margot detrás de un paso en directo. Pero es que la hora a la que la cofradía termina de pasar por Doña Guiomar es tan próxima a la que la Mortaja avanza ya por Doña María Coronel, que a veces, como me ha pasado este año, me decanto por ir a ver la entrada de la seria Hermandad de Bustos Tavera.

A Parra, Mané, Toño y al Tato, que este año estará sufriendo en estas fechas.



Mi Semana Santa 2010: La Madrugá, Los Gitanos

Los Gitanos son una Hermandad que significa algo especial para mi por lo familiar, y es que mi madre se crió en Matahacas. Y allí me fui a verla este pasado año, con la luz radiante de un Viernes Santo que se estrenaba. 

Esta entrada es, como no podía ser de otra forma, para mi madre, que me parió sevillano, y mi hermano, que deja escapar lágrimas cuando ve pasar a este Nazareno. Y es que los sentimientos en Semana Santa son los que mandan.

Y también para Elena, que se que tiene entre sus devociones al Señor de la Salud.