viernes, 18 de febrero de 2011

Mi Semana Santa 2010: La Madrugá, El Gran Poder

Sin palabras. Al fin y al cabo, es EL SEÑOR, con mayúsculas. Más que una talla. Es la devoción avanzando por las calles de una ciudad como la mía, bajo el manto oscuro y frío de la madrugada. 
La esquina de Gravina y Pedro del Toro, en grata compañía.
 


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