martes, 27 de diciembre de 2011

Nueva talla para Alcalá

Acabo de cerrar la puerta de casa. No he deshecho aún el equipaje de estos días, y me siento ante el teclado para contarles una noticia que aún hoy, casi veinticuatro horas después de haber sabido de ella, me sigue rondando la cabeza. Noticia que me ha resultado tan llamativa, que se la he contado a gente aún a sabiendas que su interés por lo cofrade es nulo (gracias por aguantar estoicamente la explicación). Gente, como les decía, que a pesar de ser ajenos al ambiente en que se desarrollan los contenidos de este blog, no han podido por menos que sorprenderse de la nueva, del mismo modo que lo hice yo ayer, cuando en torno a una improvisada tertulia en La Algaba, comentó uno de los amigos allí reunidos que el insigne imaginero Luís Álvarez Duarte, autor de innumerables tallas que año tras año contemplan los ojos cofrades de rincones de toda España, se había desplazado a Madrid a firmar un contrato de ejecución de una imagen de Cristo. Gran noticia para la región, poder contar con una imagen ejecutada por semejante virtuoso. Mayor fue mi alegría cuando supe que no sería Madrid capital, sino una localidad a orillas del Henares la que contemplará la obra cada Miércoles Santo, cuando ese Cristo atado a la columna, cruce el bajo dintel del templo carmelita de la calle Imagen, y por supuesto siempre y cuando sus devotos acudan al frescor del templo a rendir culto al Señor flagelado de Álvarez Duarte.

Sin duda es una inmejorable noticia para la ciudad de Alcalá, que contará con una imagen de un imaginero a la altura de los mejores artistas de la madera, que usa técnicas que otros se atreven a experimentar solamente con dificultad, a estas alturas. Técnicas, que parecen relegadas a la historia de la imaginería, cuando tallar directamente sobre madera era la única opción, frente a la proliferación actual de muchos moldeadores de barro, y otros tantos sacadores de punto. Y no les resto méritos, pues yo sería incapaz de alcanzar la decencia y para mi su labor es meritoria. Lo que pretendo es realzar la calidad de aquellos que se enfrentan a la madera en bruto con gubia, con la certeza en cada golpe, y sin el miedo al error.

El encargo procede de la Comunidad de RR.MM. Carmelitas, y el blog del artista reza que la imagen será para la "Venerable Hermandad y Cofradía del Stmo. Cristo Atado a la Columna y Mª. Stma. de las Lágrimas y el Consuelo".

Me alegro sinceramente por los cofrades que saben valorar una buena talla, porque podrán deleitarse en su contemplación. Me alegro por los hermanos de la Columna, porque rendirán culto a la imagen procesional de mayor valía (poca duda me cabe de ello y espero que el tiempo me de la razón...) de todas cuantas procesionan en Alcalá, con el permiso del Crucificado de los Doctrinos que es una el mayor patrimonio artístico a pesar de que a mi me transmite poco (y no se entienda, por favor, este comentario como menosprecio alguno a otras imágenes de la Semana Santa alcalaína).

Pero llegado a este punto, déjenme preguntarme en voz alta algo... 

Fue en 2006 cuando la imagen que naciera en Olot y en torno a la cual se reunieron tantos alcalaínos dando lugar al origen de la Hermandad, salió de las paredes conventuales para ser sometido a una modificación importante. Y es ahora, solamente seis años después, cuando se encarga esta nueva y valiosa y aventuro que costosa obra. Aquella ocasión, generó mucha controversia. ¿Cómo será aceptada la llegada de la nueva talla (que con absoluta seguridad no será una copia de la anterior)? ¿Cómo es posible que no haya trascendido tan importante noticia a los foros cofrades alcalaínos e incluso madrileños, pues no es noticia de diario que se encargue una obra como esta a un artista como ese?

Y lo mejor de todo es que está prevista su bendición en la Cuaresma de 2012, es decir, en cuanto caigan del calendario tres o cuatro hojas... Y me vuelvo a preguntar, irremediablemente, ¿cómo están todos los cofrades de la ciudad tan tranquilos cuando es tan grande lo que está por venir a ocupar un sitio de honor de la Semana Santa complutense?

Yo, estoy deseando verlo, cuando aún me froto los ojos para asegurarme que es verdad, y sigo mirando el calendario para cerciorarme que no es una inocentada.

martes, 20 de diciembre de 2011

La Expectación de María

En un principio había pensado ir a Sevilla a verla a Ella, a la Esperanza, a la Macarena. Pero al final quedó descartado por lo apretado de la agenda. Tenía ganas de verla allí abajo, a la altura de las personas, bajando para mostrarse más Madre que nunca. Ante el cambio de planes, rápidamente me acordé de esa otra Esperanza que mora en San Isidro, en la calle Toledo. Pero tampoco pudo ser...

Y al final, mi vínculo con la Expectante Virgen María este año 2011 vino de manos de mi Hermandad del Carmen, que celebra desde hace unos años una emotiva y llamativa Misa según el rito hispano-mozárabe, en honor de esa Mujer que trae la Salvación en su vientre.

El rito, la celebración, bien merece una visita a Alcalá en estas fechas. Por cierto que fue un dia intenso para la Comunidad carmelita del Monasterio, pues por la mañana la Hermadad de los Doctrinos había decidido dar por finalizados sus actos conmemorativos de su 350 aniversario fundacional en el templo del Corpus Christi (los motivos, parece ser, la posibilidad de acoger más fieles que su ermita).

Pero ahora les dejo, pues esa era la intención de esta entrada, con mi vivencia de la festividad de la Esperanza.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Cheto, capataz en Triana

La Junta de Gobierno de la Hermandad trianera de Pasión y Muerte, que como sabrán muchos de ustedes procesiona en silencio por las calles del arrabal en la tarde-noche del Viernes de Dolores, ha tomado la decisión de encargar la dirección de la cuadrilla a Antonio Pérez Oliver y a Carlos Puelles Cervantes. Y de esta noticia me alegro profundamente por el primero de ellos, al que conozco desde hace un par de años.

Desde aquí vaya mi enhorabuena para él y su compañero de fatigas, y mi deseo de éxito al frente de la cuadrilla.

Cheto y Ernesto (imagen de lagentebuena)

viernes, 25 de noviembre de 2011

Cofrades (II)

Mi amigo Carlos me habló de una exposición de Semana Santa, organizada por el grupo joven de la Macarena de Madrid en su Casa de Hermandad (ubicada por aquél entonces en la torre izquierda de la Colegiata de San Isidro, sede de la corporación). Debía correr el año 1994, cuando dos críos como nosotros nos presentamos en la capital: tren a Atocha, metro a Tirso de Molina y bajando por la calle, habíamos llegado.

Nos abrieron las puertas de la Hermandad aquellos mismos jóvenes que habían dispuesto enseres, recuerdos, miniaturas, fotos y pósters, a modo de exposición cofrade. Uno de ellos entabló conversación con nosotros desde el primer momento y fue quien más cálida hospitalidad nos brindó. Su especialidad, entre otras muchas, la verdad: la música. Aún no recuerdo como salió el tema, pero me dijo que tenía la grabación de la marcha La Saeta, en su versión de banda de música, y que había grabado Cruz Roja. Por aquél entonces aquella marcha me resultaba muy atractiva (¿quién me diría entonces que su explotación en la Semana Santa complutense, además de su realmente escasa calidad –y esto, claro está, es opinión personal- me haría aborrecerla?). Él se ofreció a grabarme una cinta con esa y otras marchas. Decoraba las carátulas con fotos de hermandades de Sevilla y siempre siempre siempre, sin excepción, dedicaba la grabación a quien fuera a recibir ese sencillo pero profundo regalo. Aún hoy las guardo con enorme cariño junto con mi material cofrade y me acuerdo, viéndolas, de aquella época de nuestras vidas.

Hace unos días, escuchando música en el ordenador, elegí el modo aleatorio. De pronto comenzó a sonar la marcha “Paso de Palio”. No es de las que escucho habitualmente. Es más: rara vez suena en mi casa. Y de manera inmediata me acordé de él. Hacía mucho que no sabía de su estado de salud, que le ha estado dando demasiados disgustos –aunque estoy seguro de que el punto de inflexión ha llegado por fin y de aquí en adelante serán todo buenas nuevas- y le llamé. Era su cumpleaños y yo no me había acordado. La marcha, esa marcha que prácticamente nunca reproduzco y que ese día sonó casualmente, me hicieron llamarle precisamente el día de su cumpleaños. ¿Casualidad? No lo se…

Aquellos cassettes de 60 y 90 minutos de marchas procesionales nos unieron mucho. Compartíamos aquello que caía en nuestras manos. Desde entonces, entre Ángel Cabanillas Romero y yo hay una relación de profunda amistad.

Fue Ángel quién nos incitó a ir a aquél ensayo macareno en "Las Carboneras", al que al menos yo iba tan nervioso como voy ahora a pedir trabajo a los grandes pasos de Sevilla, y en el que recibimos Carlos y yo un no por respuesta.

Fue Ángel el primero en decir si cuando le propuse trabajar en la creación de la primera cuadrilla de la Soledad de Alcalá.

Fue Ángel, entre otros, junto con el que empujé desde el principio para que la cuadrilla de Carmen fuera tan especial como lo es ahora.

Fue Ángel quien me enseñó lo que se de la Semana Santa madrileña, quien me llevó a esta o aquella iglesia, a este o aquél ensayo, quien me contaba las novedades e incluso quien me grabó el concierto de la Agrupación Musical Jesús de la Salud que venida desde Sevilla tocó en los Jerónimos cuando la filial de los Gitanos aquí en Madrid comenzaba su andadura…

En fin, como ven, muchas cosas son las que he vivido con él. Aún recuerdo una visita en tren a la Macarena de Parla, o aquél ensayo de los Gitanos en San Jerónimo en la que estaba presente, si no lo reconocí mal, el que ha sido capataz de la Carretería hasta hace un año (ensayo con una parihuela de palio, por cierto).

Alguna vez le he llamado por teléfono desde Sevilla para que escuchara desde la distancia, la Semana Santa de Sevilla, cuando no le resultó posible acercarse en persona.Es otra manera de compartir nuestra pasión por los pasos.

Últimamente no lo está pasando muy bien. La salud le trae algo mareado, aunque quiero pensar que ha llegado el momento de dejarlo atrás y que solo quede como un mal recuerdo. ¡Hay qué ver! Ya fue una lesión en un pié la que le sacó de debajo de su Esperanza Macarena de la calle Toledo. Y ahora, otra vez, un pié le está dando tanta lata...

En lo cofrade tampoco, pues algún desengaño le ha dejado tocado (y como en esto de las cofradías ya saben ustedes que hay más desengaños que otra cosa, y el es mucho de cofradías, pues los palos han sido ya varios). Pero también se de su implicación en un nuevo proyecto que espero le traiga toda la ilusión que el pone, en todo aquello en lo que se involucra, multiplicada por diez. Solo le pediré que reinvierta esas ganancias en nuevos proyectos en los que nos encontremos más adelante.

Un abrazo muy fuerte, Ángel.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Estrechez, vueltas, escaleras,...

domingo, 13 de noviembre de 2011

Cofrades (I)


En el blog La Gente Buena, del que soy seguidor, hace tiempo que pusieron en marcha una sección consistente en entrevistar a la gente del mundillo. Así, andan enfrascados en la realización y posterior publicación de treinta entrevistas a otros tantos costaleros. La original iniciativa se repite ya en muchos otros sitios de internet de temática costalera.

A mi se me había ocurrido algo parecido, aunque tenía la intención de limitarlo a aquellas personas que el ambiente cofrade me ha permitido conocer. No sabía si decantarme por las entrevistas o simplemente por un relato de nuestra relación, de cómo, cuándo y dónde nos conocimos.

Finalmente pongo en marcha esta sección, habiéndome decantado por la segunda opción. Y el orden que he decidido seguir para presentarles a algunos de mis amigos será el cronológico.

Y sin más dilación, les presento mi historia junto a Carlos Ríos Nieto.

Era una mañana de Viernes Santo de hace ya muchos años. La madrugada se había retirado hacía ya horas y el sol iluminaba desde lo alto una Sevilla que acompañaba a su Esperanza Macarena en su camino hacia la basílica. Esa Virgen que tanto mueve y conmueve, estaba en esa calle tan suya que es Parras. Yo estaba con mi muy macareno abuelo Pepe y mi abuela Lili, cuando mientras pasaban nazarenos de antifaz verde, distraído, comencé a mirar a mi alrededor. En la acera de enfrente se alzaba un edificio desde el que sus habitantes, apostados en los balcones, esperaban la llegada del palio del movimiento grácil.

En uno de esos balcones había un entonces niño de mi edad, que me miraba con la misma atención que yo a él. Supongo que ambos pensábamos lo mismo: “esa cara me suena”. Nos miramos durante largo rato, como intentando asegurarnos de que no era un parecido sino que realmente nos habíamos visto antes en algún otro sitio. Luego pasó Ella, y nos despedimos con un gesto.

Ese sitio, donde ambos concluímos que nos habíamos cruzado anteriormente, era el colegio Cristóbal Colón de Alcalá, donde ambos estudiábamos.

Después de aquella Semana Santa, que calculo que sería la de 1988 ó 1989, al volver a cruzarnos esta vez en los pasillos del centro escolar, nos preguntamos lo mismo el uno al otro: “¿Qué hacías tu viendo la Macarena en la calle Parras?”. Y así me enteré de que en mi mismo colegio, en la clase de al lado, estudiaba un nazareno de Las Aguas, cofrade a rabiar, como yo. “-¡Qué pequeño es el Mundo!”, pensé y aún lo hago…

Desde ese momento gran parte de los recreos se convirtieron en tertulias cofrades en las que comentábamos lo vivido, o lo que estaba por venir. Y tardes en casa de uno u otro en las que las sillas procesionaban sobre los hombros de uno y a los mandos del otro, o en las que imaginábamos hermandades de nueva creación.

Juntos fuimos a la Hermandad de la Macarena de Madrid, de la que su abuelo D. Emilio Nieto Viloria había sido hermano fundador, a ensayar con una de las cuadrillas de costaleros. La minoría de edad nos lo impidió. También lo intentamos en la Soledad de Alcalá, a la que nos acercamos a través de José María Valdearcos, cuando las ruedas eran aún el calzado de ese paso de palio. Algunos años después, Carlos, como yo, formamos parte de la primera cuadrilla de la hermandad del Viernes Santo. Y, años después, de la del Carmen también.

Luego su vida le llevó a Sevilla. Gran parte de la culpa de su marcha estuvo en la procesión de vuelta de la coronación del Rosario de Montesión, porque aquella tarde conoció a una sevillana –de nombre, quién sabe si casualmente, Macarena- que lo enamoró. Y es que es habitual que a la gente de las cofradías le pasen muchas de las cosas importantes de sus vidas en torno a aquellas.

Ya en Sevilla, Carlos se volcó con su Hermandad del Arenal, como quien quiere recuperar el tiempo perdido. Así, comenzó una labor en torno al Grupo Joven de Las Aguas, que se vio culminada con su nombramiento como Diputado de Juventud en la Junta de Gobierno del Dos de Mayo.

Últimamente una nueva faceta, la de encendedor, ha despertado en él y junto a su muy amigo Luís Chamorro, desempeña la interesante, curiosa y fundamental labor de encender esas candelerías que tanto disfrutamos de ver reflejadas en las paredes encaladas de nuestra tierra, cuando la noche ya ha caído y la cara juvenil de nuestras Vírgenes requieren la luz cálida de la cera para calmar Su tristeza y dolor. Y qué mejor Hermandad a la que dedicarse que a la propia, además de la de la calle Real de Castilleja de la Cuesta y la de San Juan, de la localidad aljarafeña de igual nombre. Y así le he podido ver, habiendo sustituido el hábito nazareno por el traje oscuro, alrededor de los pasos de su Hermandad, disfrutando como aquél niño que con programa usado el año anterior en mano, planificaba en el patio de un colegio complutense las cofradías que vería meses más adelante, cuando volviera a ser primavera en Sevilla.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Reina de Todos los Santos

El domingo 6 de noviembre acudí a la cita. Era en la calle de la Feria, a la altura del Mercado. Allí se levanta una de las iglesias más antiguas de la Ciudad y dentro, una de sus advocaciones letíficas más señera recibe la devoción de sus feligreses: La Reina de Todos los Santos.




No me gusta perderme esta salida procesional por todo lo que conlleva. Pero de todo cuanto rodea la salida de este paso, es sin duda el acompañamiento musical lo que más me llama. Y lo que provoca esa necesidad de hacer cuánto puedo por ir a encontrarme con el espectacular paso, por las angostas y enrevesadas calles que dan paso al barrio de la Macarena, para escuchar marchas como Pasa la Virgen Macarena, Esperanza Macarena, María Stma. del Subterráneo, y otras, brotando de los instrumentos de Tejera.

Es mi banda favorita, sin duda. Y tuve la suerte  de escuchar (tenía el presentimiento de que así sería) una de mis marchas favoritas: Pasa la Virgen Macarena (¿se han fijado en las melodías de los instrumentos de viento madera en esta marcha? -en la repetición que hizo la banda, y que está grabada más abajo, a partir del minuto 05:57, se aprecia la riqueza melódica de esos instrumentos en esta marcha). Si hubiese podido disfrutar de otras del Maestro Gámez Laserna, aparte de María Stma. del Subterráneo, la satisfacción hubiese sido plena. Con lo que escuché, me conformo.


Allí había una alta concentración de cofrades por metro cuadrado. Mucha gente asistiendo al discurrir de una de las Glorias por antonmasia. Allí estaba, incluso, Palio, que desde Granada había ido a disfrutarde su banda de referencia, allí estaba el autor de la proclama del Carmen, allí estaba un costalero sevillano al que apodan "madriles", que allá por 2000 paseó a la Soledad de Alcalá cuando fue coronada, allí estaba La Gente Buena de Ciudad Real, allí estaban Carlos y Maca, y Luís Chamorro, y Sergio Muñíz (al que conocí esa tarde), y Jesús "el de las Aguas",...

Y es que ver un paso en Sevilla, fuera de Semana Santa, es para mi la excusa perfecta para pasar unos momentos de gloria, rodeado de amigos.





Los sonidos de julio

Ahora pueden escuchar, en la barra lateral derecha, las grabaciones de algunas de las marchas que la Banda de Música, Cornetas y Tambores Ntra. Sra. de los Ángeles interpretó tras el paso de la Stma. Virgen del Carmen, el pasado 16 de julio en Alcalá. 

Espero que las disfruten.

viernes, 28 de octubre de 2011

Cerca de Ariza y Gallego

Estaba de vacaciones, caminado hacia Santiago, y estábamos cerca de Salamanca. Teníanmos previsto que llegar mañana. Si hubiera sido esa tarde la fecha en que hubiéramos alcanzado la capital charra, me hubiera hecho mucha ilusión acudir a esta charla que organiza la Hermandad de la Virgen del Rosario. Pepe Ariza y Manuel Gallego. No hay límites ni fronteras para el mundo cofrade sevillano. Y algunos siguen dudando cuál es el referente...

Conferencia del 17/09/11 en Salamanca. José Ariza y Manuel Gallego

miércoles, 26 de octubre de 2011

Un adiós


Ha llegado el momento. Y siento algo de tristeza, pero he de reconocer que estas cosas suceden. Y es que pienso que fue ayer, pero lo cierto es que rondaba el año 2002 cuando empecé a usar esa ropa blanca.

Aquél año, para el primer ensayo de la cuadrilla de Pepe Ariza, acudí a la esquina de Pagés del Corro y San Jacinto, allí y como me había dicho que hiciera Rafael, el padre de mi amiga.

Era la primera vez que acudía a un ensayo con la intención de probar la experiencia de estar debajo de un paso. Allí y entonces conocí a Don José Ariza Sánchez, a su hijo Antonio y a algunos de sus auxiliares. Cuando terminaron su cerveza, los acompañé hasta la calle peatonal que hay frente al polideportivo Hispano de Aviación (muestra de la historia aeronáutica del barrio trianero).

En esa calle es donde Pepe Ariza igualó a la cuadrilla. Después, hecho ese trabajo, nos dirigimos al almacén, que estaba a escasos metros del lugar de la igualá. Creo que fue la primera vez que vi mover un coche para sacar un paso...

Finalmente el capataz me dijo que me hiciera la ropa, para ocupar durante el ensayo el sitio de la corriente de la primera trabajadera. Para hacer la ropa, me indicó que me dirigiera a Manuel Barragán. Un hombre al que veía colocar una y otra morcilla, hacer una y otra ropa, estirar las manos una y otra vez entre costales hechos,… Mucha gente acudía a él para este menester. Hombre que siempre me pareció tan serio como correcto conmigo. Cuando llegó mi turno, saqué mi costal. Si, ese que casi siendo un niño me había regalado mi abuelo, junto con una faja y unas alpargatas de largos cordones… Ese costal colgaba de la pared de mi cuarto desde hacía años y evidentemente, nunca se le había dado utilidad excepto en las procesiones del pasillo de la casa de la calle Calderón de la Barca, a las órdenes del capataz Carlos Ríos, bajo un pesado paso de silla de enea.

Aún recuerdo con claridad la expresión de Manuel Barragán, tras sus gafas, cuando vio aquella tela que parecía un souvenir  más que una ropa propiamente dicha. Se lo dijo al capataz, que le dijo que hiciera lo que pudiera. Y vaya si lo hizo, pues de un pedazo de tela de ridículo tamaño, fue capaz de armar una ropa que me permitió ensayar bajo aquella parihuela que no era la de la O, sino la de la Estrella. Fue una tarea magistral que consiguió darle utilidad a una ropa que solo servía para ser un recuerdo. ¡Gracias!

Eso si, en cuanto terminó en ensayo, Pepe le dijo a Manuel Barragán que me trajera, para el próximo ensayo, una ropa nueva.

Y así fue como en el segundo ensayo de aquél año estrené mi ropa blanca que la semana pasada se jubiló en Ciudad Real.

Es una ropa blanca lisa, sobre saco de Café de Brasil. Bastantes amigos me han dicho que les gustaba esa ropa, cómo quedaba puesta, cómo se quedaba en su sitio, cómo se tiraba,… Desde mi conocimiento limitado en ropas, creo que tienen razón. Es un costal que bien hecho y bien tirado, sentaba muy bien y sobre todo hacía su labor de manera más que buena.

Y ahora le llega su hora. Y me da mucha pena, porque han sido muchos años (saben algunos de ustedes que no puedo decir que hayan sido muchas cofradías… pero si muchos ensayos). Ese costal ha estado debajo de muchas trabajaderas, de parihuelas de ensayo y de algún que otro paso de salida, ha sacado dos cofradías (dos glorias, curiosamente), y ya tiene el saco demasiado pasado, demasiado abierto, para seguir trabajando con él. 


domingo, 23 de octubre de 2011

Castilleja, Ciudad Real, Alcalá,...

El paso de Santa Teresa había entrado en su templo cuando nos dirigimos todos a la casa de Hermandad de las Penas, que al igual que al finalizar el ensayo, nos obsequió con unos bocadillos y una tertulia muy agradable en la que entre otras cosas, como no podía ser de otra manera, se habló de la salida que acababa de concluir: de nuestra actuación, de la banda, de tal o cual vuelta, de esta u otra levantá,…

Fuimos entonces a casa de Alberto Donaire. Y allí, me pasó una de esas cosas curiosas que me gusta escribir en este blog.

Eran cerca de las dos de la mañana y allí estábamos el anfitrión, Dani, María, Ernesto y yo, viendo vídeos de Semana Santa (en concreto La Pasión según Sevilla). Claro que llegó el momento de cambiar el DVD, y Alberto nos deleitó con la madrugada del Viernes Santo en Castilleja de la Cuesta.

Cuando vimos la salida, en la que la guardia romana llama a la puerta del templo, reclamando a Jesús para llevarlo ante Pilatos, recordé cómo mi amigo Carlos me contaba las anécdotas de su primera experiencia junto a Luís como encendedores de una cofradía. Surgieron luego varios comentarios en los que Alberto comentaba otras anécdotas, curiosidades de aquella noche fría de la primavera de 2010. Y lo más curioso es que algunas de ellas, las más generales, me provocaban esa sensación de haber vivido anteriormente ese momento. Un deja vu en tercera persona…

Según la grabación avanzaba estaba más seguro de que de un momento a otro vería en ella a alguien conocido amén de Alberto Donaire enfundado en su traje negro. Y así ocurrió… De repente, en la esquina inferior izquierda de la pantalla pude ver con claridad el rostro de uno de los encendedores, que, caña en mano, acompañaba al paso del Señor. Era él. Mi amigo Carlos.

Y no es que esta historia que les cuento sea excepcional. Lo que me ocurre es que me resultó más que curioso, además de emocionante, pensar que estando en Ciudad Real, después de haber sacado un paso, a las tres de la mañana, en casa de un amigo, estaba viendo un vídeo en el que salía mi gran amigo Carlos como encendedor en la Semana Santa de Castilleja de la Cuesta de 2010. ¡No me negarán que cuanto menos es anecdótico! Me hizo mucha ilusión. Me hizo darme cuenta de que este mundo de las cofradías es más pequeño de los que muchos pueden creer, que somos siempre los mismos los que nos encontramos en unos y otros lugares,…

Y esto es lo que les quería contar en esta entrada, porque de cómo conocí a Carlos, que también tiene su historia –similar a esta, pero en sentido, o mejor dicho, localización opuesta- ya les hablaré más adelante.




miércoles, 19 de octubre de 2011

Ciudad Real

Había decidido intentar sacar el paso de Santa teresa de Jesús en Ciudad Real después de que por diversos motivos hubiera dejado pasar la oportunidad de "hacerme la ropa" en la capital manchega los días en los que salieron la Virgen de la Cabeza y la del Carmen, respectivamente.

De esta vez no pasaría. Así que el viernes siete de octubre, después de trabajar conduje hasta Valdepeñas y desde allí me desvié a la capital de la provincia. Reencuentro con amigos a los que hacía ya mucho que no veía. Fue un momento muy agradable, a pesar de que según avanzaba el cuentakilómetros me rondaba la cabeza el pensamiento de que cada vez esta locura de los pasos está más dentro de mi. 

Sorpresa por la cantidad de gente en la igualá de un paso de gloria en plena mancha. Y luego, una vez hube tenido la suerte de ocupar un sitio en esa primera trabajadera, con un amigo a cada lado, a ensayar.

Con sones de agrupación musical, recorrimos calles que si bien no había pisado nunca antes, si me resultaban familiares después de haber visto en internet numerosos videos de la semana santa ciudarrealeña. Terminó el ensayo, y de vuelta a la ciudad complutense.

Llegó por fin el esperado día de la salida: 15 de octubre. Fui, esta vez en tren, el sábado por la mañana. En la estación em esperaba Alberto, mi anfitrión, quién me enseñó el guardapasos. Una ciudad de alrededor de 75.000 habitantes, con algo más de veinte Hermandades, maravillosas tallas para canastos de pasos de 48 hombres, orfebrería de la tierra (Orovio) y también de latitudes más meridionales, ruedas, hombro, pero sobre todo mucha trabajadera...

El ambiente cofrade en Ciudad Real es rico y pujante. Me llevaron a comer, después de visitar un par de iglesias, a la casa de Hermandad del Nazareno. Cuando estaba viendo la imagen titular de la Hermandad en su templo, me sentía como en casa, como si estuviese ante el Señor de las Penas en Carmen Benítez... Este año estrenarán una fase más de la ejecución de su magnífico paso de madera. Gente acogedora y hospitalaria a más no poder.

Y poco a poco se acercaba la hora de la cita. Y luego vendría  el momento de pasar lista, de repartir los relevos y de hacerse la ropa.

Santo Tomás de Villanueva sonando potente detrás de las andas de la Santa carmelita, que avanzaban constantemente de frente, con gusto y elegancia.

Unos cuantos videos y fotos de aquella tarde, para recordar.

Y poco más puedo decir que no sean palabras de agradecimiento: a Alberto Donaire por acogerme en su casa, a Marcelino por confiar en mi, a Ernesto Naranjo, Daniel de Luca, Víctor Dorado por ser gente buena. A Carlos Lillo por tratarme siempre tan bien. A los que conocí allí (Juanlu, los hermanos Laguna -ya los conocía pero ha sido este fin de semana cuando hemos tenido ocasión de charlar más-) por haberme acogido con tanto aprecio.

En definitiva a todos los amigos que considero que ya tenía, pero que ahora siento más cercanos, y a los que he hecho este mes de octubre: gracias y enhorabuena por tener lo que tenéis en vuestra tierra.

¡Ahora solo espero que no sea la última!









Los sonidos de julio

Así sonaba la banda de música, cornetas y tambores Nuestra Señora de los Ángeles de Granada, cuando acompañaba a la Virgen del Carmen el pasado 16 de julio.


domingo, 4 de septiembre de 2011

Sevilla Cofradiera (Pedro Gámez Laserna)

En los últimos tiempos tengo la certeza de haber hallado en él a mi compositor favorito. Me gustan sus marchas, unas más que otras, pero cuando reproduzco en casa una lista de las marchas que más me llegan, muchas de ellas salieron del ingenio del que fuera director de Soria 9.

Una de esas marchas es Sevilla Cofradiera, que compuso y dedicó al Consejo de Hermandades y Cofradías hispalense allá por 1972. Y como estaba etiquetando las marchas para tener más información de ellas al reproducirlas, he estado buscando en internet.

Di con estos dos videos: en uno se ve el palio de la Hiniesta, desde la trasera de su manto, perdiéndose tras las esquinas de los callejones de su barrio (la calle Lira, concretamente). Suena esta marcha interpretada por El Carmen de Salteras.

En el segundo video, la misma marcha interpretada en Sicilia. Si, en Italia, sones cofradieros de mi amada Sevilla.



miércoles, 31 de agosto de 2011

Hosanna in Excelsis y Jerez

Estaba repasando amrchas que escuché tras el paso del Carmen este 2011, y he buscando en youtube una de ellas que me gusta cada vez más. Se trata de Hosanna in Excelsis, una marcha que un compositor valenciano llamado Óscar Navarro creó en 2009. Una maravilla de marcha. Y en la búsqueda de un video en que la marcha se escuchara con nitidez, he dado con este de la Virgen de la O de Jerez.

Hay ciudades que parece que han ido creciendo en su geografía urbana pensando en los pasos que discurrirían por sus calles. Sevilla, Jerez y Córdoba me parecen ejemplos de ello. Pareciera que años atrás un arquitecto decidiera crear ese rincón para que un paso se luciera en la estrechez, o en la plaza.


¡Qué maravilla de video!


jueves, 25 de agosto de 2011

El Carmen 2011

Antes de nada debo disculparme por el retraso con el que llega a todos ustedes esta entrada.

Aquella tarde calurosa comenzaba en la iglesia del monasterio carmelita de afuera con el deleite para mis ojos de un exorno floral original, elegante y alegre. No es novedad que el encargado de esta tarea en la Hermandad demuestre su buen hacer, pero en esta ocasión, la mezcla multicolor que hubiera asegurado que resultaría denostable, se convirtió en un éxito - y a los múltiples comentarios que escuché esa tarde me remito-. Es elogiable la capacidad para imaginar cómo quedarán, cómo combinaran los colores una vez puestos en el paso. Y para eso, el florista, vale y mucho.

El paso caminaba decidido hacia la plaza de Cervantes, con el miedo de algunos miembros de la Hermandad al encuentro con un concierto musical, de estilo heavy, que el Ayuntamiento había autorizado, para la misma fecha, y para la misma hora, en las ruinas del Oidor. Y yo me pregunté "¿cómo es posible que haya que cumplir tantos trámites burocráticos para conseguir una autorización municipal para un acto de este tipo, y que luego coincida con otro a priori tan incompatible?" Llegué a la conclusión de que o ni siquiera se molestan en valorar las peticiones que se hacen y son simplemente aprobadas siguiendo el trámite, o que el desconocimiento y la torpeza es tan grande que a nadié sorprendió que una procesión discurriera ante los bafles de un concierto. Bien es cierto que el "miedo" las camisteas negras, vaqueros ajustados y pelos largos era del todo injustificado, hasta el punto de que el concierto o se detuvo o no dió comienzo, hasta que la Virgen hubo alcanzado la calle Cerrajeros. Ningún incidente del tipo que algunos imaginaban.

Y allí, con el paso detenido en el lateral del Ayuntamiento, pasaban los minutos y el cortejo no avanzaba. Y es que sucedía lo siguiente: de la solicitud de aprobación de recorrido propuesto por la Hermandad, en alguno de los escalones municipales por los que discurrió, alguien olvidó transcribir una calle de las requeridas por la Hermandad: IMAGEN. Así, el agente de la Policía Local que abría el cortejo -dejando, ya caída la noche, ese reflejo azul que solo unas luces policiales pueden dejar, echando a perder el encanto de la oscuridad y las velas, solo comparable con el anaranjado color de el vehículo de apoyo- decidió, atendiendo a las instrucciones recibidas, que el cortejo debía dejar la calle Mayor a la altura de Carmen Calzado. Ante las protestas de la Hermandad, un superior se hizo cargo de la situación, y actuando como pretendido Diputado Mayor de Gobierno, mandó detener el cortejo. Finalmente la Virgen pudo llegar a la calle Imagen donde las Siervas de María y las Madres Carmelitas la esperaban. Hubo suerte y el sentido común imperó.

Si bien el discurrir del cortejo se aceleró para recuperar el tiempo perdido en Cerrajeros, una vez abandonada la calle Imagen el ritmo volvió a descender. Y es que claro está que los rincones que son testigos del paso de la cofradía no invitan a la carrera. Amarguras en Carmen Calzado, La Madrugá para revirar a Escuelas. 

La banda de música de Los Ángeles, de Granada, volvió a demostrar su buen hacer. Sonaron marchas eternas, clásicas, esas que nunca pasarán de moda, a pesar de que en Alcalá no hayan sonado hasta hace bien poco: Pasa la Macarena, Esperanza Macarena,... Otras muy granadinas, como Passio Granatensis que ya sonara en 2010 y que incluso se pudo escuchar, el Viernes Santo pasado, tras la Virgen de la Soledad. Me encanta esta marcha.

Al llegar a la Plaza de Cervantes, la Hermandad decidió rodearla por completo, para alejarse de nuevo del ya mencionado concierto que esta vez si, estaba el pleno desarrollo. Esto volvió a incrementar el retraso en el horario previsto.

Finalmente la imagen mariana del monasterio del Corpus Christi hizo su entrada en la iglesia sita en la plazuela de los Doctrinos pasada la una de la madrugada del ya 17 de julio, tras una tarde llena de emotivos momentos, nervios por los contratiempos y sobre todo mucha ilusión.




























lunes, 22 de agosto de 2011

De la calle Orfila a Cibeles

Aún no siguiendo el orden cronológico con que se deberían relatar los acontecimientos del verano, me gustaría escribir ahora, pues aún estarán frescas en la memoria de quienes vivieron los momentos en directo las imágenes del Via Crucis de la JMJ, de la impresionante jornada que según cuentan las crónicas, vivieron los hermanos de Los Panaderos el largo y caluroso 19 de agosto de 2011. 

Decía que me gustaría escribir sobre el tema, pero más bien me limito a dejar aquí el artículo de Tomás Muriel para la edición digital de El Mundo. Desde la distancia, en tierras viguesas, leyendo el artículo, reconozco que me emocioné, me sentí muy orgulloso de ser sevillano y me dió mucha pena no haber podido estar presente en un momento que aventuro fue irrepetible, o, cuando menos, que no será fácil presenciar en muchos años.

Imagen de Daniel Olmos
Recuerdo los comentarios de mi amigo Paolo acerca de la negativa de El Cachorro y de Triana a que sus titulares paticiparan en el acto. Y ahora, le doy la razón plenamente. Porque aunque sea exclusivamente desde el punto de vista cofrade, el poder decir "mi Hermandad deslumbró en Madrid a miles de personas de todo el Mundo", hoy por hoy, solo lo pueden decir los que el Miércoles Santo visten túnicas negras y capas rojas y moradas...

Dicen algunos, sevillanos eruditos siempre (y permítanme la ironía), que si el palio de la Hermandad panadera ha entrado con calzador, sin mucho sentido dentro de el Vía Crucis, que si el Papa no le hizo ni caso a la imagen mariana -tal vez pensaran que se haría hermano de nómina de las corporaciones que acudieran al acto...-, que si se alegran de que "sus" Hermandades dieran el no por respuesta, que hubieran hecho el ridículo,... Y yo, sevillano aunque desde la distancia, y claro está, menos sabedor de lo que es bueno y lo que no lo es, pues discrepo. Y mucho. Porque ni creo que haya habido situaciones ridículas, ni creo que nadie haya ignorado la presencia de la Santísima Virgen de Regla. Antes bien, creo que ha quedado en los anales de la historia Su presencia que ha sido la de una embajadora excelente de mi Sevilla cofrade.

Y desde aquí, vaya mi reconocimiento para la Hermandad, por el esfuerzo que seguro ha supuesto acudir a esta cita, así como a todos los hermanos, acompañantes, músicos y como no, costaleros, que han escrito una página del libro de las cofradías sevillanas con letras de oro.

Las exportaciones nunca han sido la especialidad de Sevilla. Su balanza comercial tiende siempre negativo. Aunque anoche descubrió que cuenta con algo que triunfa allende sus fronteras: las emociones. Lo puede atestiguar la delegación hispalense presente en el Vía Crucis de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) durante la procesión de regreso de la Virgen de Regla a su residencia madrileña, la iglesia del Carmen.
 

Tras haber pasado por el acto piadoso, con la presencia de Benedicto XVI, con más pena que gloria, bastante desapercibida pese a su destacada presencia -sola en la plaza de Cibeles-, la Virgen de Regla se convirtió en el camino de regreso a casa en el epicentro del interés del numeroso público congregado ayer en la Villa y Corte.

Y si la embajada sevillana convertida en palio fue capaz de generar un reguero de emociones a su paso, no fue menos a la hora de conseguir redescubrir los rincones de Madrid a través de la óptica de la Sevilla añorada en la distancia. Basta con tirar de callejero e itinerario para comprobarlo. La célebre calle de Alcalá, por ejemplo, se revistió de hispalense avenida de la Constitución al paso del palio de Los Panaderos.

El eco de marchas como 'Virgen de la Encarnación Coronada' -con canto del Ave Maria inclusive- o la llamativa 'Esperanza de Triana Coronada' y el característico olor del incienso trasladaban a propios y foráneos a la vía que marca la antesala a la Catedral en la carrera oficial sevillana.

También lo hacía el sonido de los aplausos. Entre el público se dejó notar una notable representación de sevillanos, aunque madrileños y peregrinos extranjeros no se quedaron atrás a la hora de batir palmas para reconocer el andar de las cuadrillas de costaleros de Los Panaderos, a los que era fácil ver cangrejeando a escasos metros del paso.

Alcalá y la Puerta del Sol fueron los dos grandes focos de público durante el recorrido. La masa concentrada en la primera calle se expandió en la plaza más famosa de España cada 31 de diciembre.
Aparte de emociones, Sevilla exportó anoche a Madrid su modo de vivir el gozo de lo que tiene ante sus ojos dedicándole uno de sus célebres y respetuosos silencios. Como el que le ofreció la muchedumbre congregada en la controvertida plaza madrileña con la llegada del palio a los sones de 'La Madrugá'.

Terminaban los últimos compases de la pieza y se fundían con el quejío de una saeta. De regreso, las calles Arenal, Preciados y la del Carmen eran un calco físico de Tetuán cuando esta cofradía echa el telón al Miércoles Santo e inaugura el jueves. El hecho de ser calles de menor tamaño redujo considerablemente la presencia de público. La compañía transminaba sevillanía. Los acentos delataban.

Con el reloj del clásico rascacielos de Telefónica en la Gran Vía como testigo, el palio completó a las 02.30 horas un recorrido que pasará a engrosar con letras de oro la historia cofrade hispalense.

El artículo original aquí.

martes, 12 de julio de 2011

Del Carmen

Me ha escrito Juan Manuel en un par de ocasiones interesándose por la procesión de la Virgen del Carmen de este año 2011, al no encontrar información al respecto en el blog de la Hermandad.

Desde aquí te informamos, Juan Manuel, de aquellos datos que tenemos acerca de la salida procesional de la Stella Maris, esperando que te sean de utilidad tanto a ti como a otros lectores habituales o puntuales de este sitio en internet.

  • La salida procesional de 2011 tendrá lugar el próximo sábado 16 de julio. Se da la coincidencia este año de que la Virgen procesionará por las calles complutenses el mismo día de la festividad de Su advocación. En la mañana del sábado tendrá lugar la Función Principal de Instituto de la Hermandad. La salida está prevista para las 19:30, como viene siendo habitual. El recorrido, aún sin confirmar por parte del Ayuntamiento alcalaíno, se vera levemente modificado a la ida, siendo el habitual de vuelta: Plaza de los Doctrinos, calle Colegios, Plaza de Rodríguez Marín, Plaza de Cervantes, Cerrajeros, Ramón y Cajal. A partir de este punto, en su confluencia con la calle Mayor, el recorrido se modificará respecto al de 2010 por las obras de la calle Santiago, a priori, pasando a discurrir la cofradía por la propia calle Mayor e Imagen. Tras la visita al convento carmelita de la Inmaculada Concepción y a las Siervas de María, el cortejo deshará sus pasos, volviendo por Mayor, Carmen Calzado -calle muy imortante en la historia de la Hermandad-, Escuelas, Plaza de Cervantes, Plaza de San Diego, San Pedro y San Pablo, Colegios y Plaza de los Doctrinos, adonde llegará la Cruz de Guía en torno a las 00:30 horas. 
  • El acompañamiento musical correrá a cargo de la misma banda granadina que pudimos escuchar tras el paso de la Virgen en 2010: la Banda de Música, Cornetas y Tambores "Nuestra Señora de los Ángeles" de Granada, y algunos de cuyos músicos acompañan a la Santísima Madre de Dios en su advocación marinera, desde hace cerca de seis años. De hecho, uno de sus componentes, estrechamente ligado ya a la Hermandad, ha sido el pregonero de 2011: Antonio Mazuecos Asid.
  • Hay lugares muy recomendables para ver esta cofradía, pero eso es algo tan personal, que solamente me atreveré a decir dos puntos que no me gustaría perderme y donde con toda seguridad, me apostaré para ver el discurrir del pequeño paso de respiraderos oscuros y blancos faldones: Escuelas y la primera vuelta en San Pedro y San Pablo, así como la entrada.
  • El capataz es José Luís Palacios Rivillo. El Hermano Mayor Paolo Caretti Fernández.
Cualquier información adicional será bievenida. Y por supuesto, cualquier duda que puedan tener, José Manuel o cualquier otro vistante, no duden en hacérnosla llegar que trataremos de resolverla.

Imagen del blog de la Hermandad

domingo, 10 de julio de 2011

En Roma

Me he escapado, muy bien acompañado como casi siempre, a Roma, Ciudad Eterna. Mucho calor, mucho andar, mucho que visitar,... 

Algún comentario de los míos siempre se me escapa: "qué buen sitio para que pase un paso...", "imagina un buen misterio pasando por este arco...", "...cuando vino aquél palio de Granada a salir procesionalmente por Roma...". Y entre ellos, un comentario al calendarioromano, una especie de calendario Pirelli pero de sacerdotes y gentes de Iglesia. 

Andábamos el miércoles pasado por el corso de Vittorio Emanuele II, charlando, y de repente, como me suelen sobrevenir estas cosas, me detengo en seco. Había visto algo interesante. Doy un paso y medio atrás y allí, en el escaparate de una peluquería, tres fotos de ese calendario que les comento. Y de ellas, una es la que me obligó a retroceder sobre mis pasos: el palio de la Sed. Si, en Roma, una foto en un escaparate del palio de la Virgen de Consolación. Bueno, lo cierto es que el protagonista de la foto era más bien uno de los acólitos de la Hermandad. Pero el caso, en el fondo -y es lo que me había alegrado tanto-, es que en una calle romana se veía una foto del paso mariano que cada Miércoles Santo lleva a la Madre de los ojos azules desde Nervión hasta el centro de mi Sevilla.


Un enlace a la noticia de la publicación de esta -y otra, de un acólito de Santa Genoveva- en ese calendario "de sacerdotes".


Y del palio granadino en la Santa Sede...


sábado, 9 de julio de 2011

Corpus Christi en Alcalá (II)






Definitivamente puedo decir que no me gusta que el Santísimo vaya acompañado de música procesional del estilo al que estamos acostumbrados a nivel cofrade. Siempre podría cambiarde opinión, pero en principio creo que me reafirmo en esta idea. Creo que la música sobra ante algo tan importante, como también sobran unos andares que resulten lentos y de lucimiento más para la cuadrilla que para Su Divina Majestad. Y eso que no se hicieron "cambios" como algunos pronosticaron temerosos del desastre, pero la manera de andar del paso, a mi entender, debería ser más firme y larga. Y es que deben ser majestuosos los pasos de un cargador que lleve a Jesús Sacramentado, más que los delicados y mimosos compases con que se acostumbran a pasear las imagenes, ya sean penitenciales, dolorosas o gloriosas.

Sin pretender radicalizar mi postura, debo decir que en una procesión de este tipo, de esta importancia, deberían ser más importante, y prestarse más cuidado a las pausas, a las veces que el paso está arriado, para adoración de los presentes a Jesús en el Santísimo Sacramento, que el tiempo que el paso está avanzando. Dicho de otra manera: el paso avanza como medio -no como fin- para que pueda recibir, la Sagrada Forma, la adoración de los fieles concentrados en otro punto del recorrido.

Me llamó la atención que las andas sobra las que era portada la Custodia, reviraran y se volvieran haciea esos altares que se habían montado en determinados puntos del recorrido. No fuí capaz de entender el sentido de esa maniobra.

viernes, 8 de julio de 2011

Corpus Christi en Alcalá

Este año la procesión del Corpus ha recibido un espaldarazo desde la Iglesia complutense, ya que el arozobispo apuesta fuerte por la recuperación de una celebración que últimamente era una más, pareciendo olvidar los propios organizadores, en ocasiones, la importancia del acto que se celebra.

Este año ha habido mejoras notables, pero queda mucho por hacer. No tanto en el fondo, sino en el cómo. Y es que ya saben que un servidor piensa que poner una procesión en la calle tiene mucho más de formas de lo que algunos piensan. El contenido de una procesión no es modificable por los organizadores. El cómo se presenta a quienes contemplan su discurrir, si.

El protocolo inexistente, el ninguneo constante al que algún Vicario somete a las Hermandades de Gloria de la ciudad, los altares que quieren ser pero que de momento solo parecen, la música, los andares, cómo visten los representantes de algunas Hermandades,... Muy cuiroso me resulta ver los estandartes haciendo las veces de pendones de batalla que se postran ante el vencendor, cuando quienes los portan los inclinan como muestra no se muy bien si de cortesía o de qué -lo he visto ante militares, ante los Santos Niños, ante...-

Claro que para gustos y opiniones, personas que estuvieron allí. Esto no era más que una reflexión compartida, en la que si quieren, podemos entrar en profundidad.