miércoles, 14 de abril de 2010

Los recuerdos de lo vivido

Más de quince días han pasado ya desde que vi mi primer capirote. Quince días que han pasado sin que me diera cuenta de que lo vivido, vivido está y ya sólo podré echar mano del recuerdo para recuperar esos momentos.

He disfrutado de la Cuaresma como pocas veces antes, y es que la de 2009 ya fue grande. Pero este año he conocido a gente estupenda, he pasado momentos de quitapesares inolvidables y he estado con los amigo compartiendo lo que tanto nos gusta. También me he vuelto satisfecho por haber aclarado mi mente respecto a las ilusiones que un servidor alberga respecto a los pasos. El año que viene tendré las cosas más claras aún y estoy convencido de que eso me ayudará a conseguir esos objetivos costaleros.

LLegué a Sevilla un sábado por la tarde, después de una larga jornada. Y después de recoger en Santa Justa a un amigo, fui a retirar las papeletas de sitio. Nunca antes había pasado la víspera del Domingo de Ramos por la noche por Carmen Benítez. Allí estaban ambos pasos montados por completo. El Señor ya lucía los claveles rojos clásicos y la Virgen esperaba que el trabajo de los floristas remataran la obra grandiosa que es un paso de palio. Y allí os dejamos, cortando y pinchando flores, para que Gracia y Esperanza luciera radiante la mañana siguiente.

Son muchos los momentos vividos, las fotografías realizadas, y sinceramente no se aún cómo voy a contárselo a todos ustedes. Sigo pensando.