lunes, 22 de marzo de 2010

La mudá: El Herodes

Desde Santa Marta nos fuímos al Picadero. Aprovechamos para un buen desayuno. Incluso tuve tiempo de ver las figuras secundarias del misterio del puente Cedrón. Y después, a San Juan de la Palma donde la cuadrilla mudaría el paso desde el almacén, sito en la misma plaza, hasta el templo. El pasado año lo hizo directamente. Este, volviendo a recuperar un momento que hubiera dolido que se perdiera, el paso se dirigió por Dueñas, Doña María Coronel y Gerona, de nuevo a San Juan de la Palma. Una de esas cosas que se viven en Cuaresma en Sevilla y que animan al personal, porque es prueba inequívoca de que el calendario no se detiene (esto, dentro de diez días, será un problema, pero hoy, es una satisfacción).

Y así vivimos el dia de los fantasmas. Por cierto, ¡cómo anda!.