jueves, 11 de febrero de 2010

Igualás

Fechas de incertidumbre para los que aspiran a formar parte de una cuadrilla. También fecha de reencuentro para los que se ven de año en año. Capataces y costaleros comienzan desde ya a apoderarse de las calles de Sevilla.

Y después de las citas, la pertinente cervecita. Si no fuera por esos buenos momentos (y de las muchas ganas que no se quitan), alguno de los que quieren sacar pasos por fín, dejarían de ir a Sevilla.