miércoles, 29 de diciembre de 2010

De vuelta con ustedes

Lo cierto es que a esto no se le puede llamar una vuelta por aclamación popular, poque el caso es que han sido solamente tres personas las que de una u otra manera se han interesado por la nula actualización del blog. Pero el hecho de que ellos (Musu, Rubén, Carlos,...) hayan mostrado cierto interés, unido a mi resistencia a dejar morir este mi espacio en la red, me pongo otra vez manos a la obra y comienzo a escribir ahora que el año está en su última mano.

Tengo varias ideas, poco originales he de reconocer, que me gustaría plasmar en el blog. Quiero también enseñarles las fotos de la Semana Santa pasada. Si, se que es tarde para eso, pero a mi volver a visionarlas me sirve para ir entonándome.

Y es que el otro día, pasada ya la Navidad, al subirme en el coche me dió por reproducir un CD de esos que uno tiene desde que era joven. CD, por cierto, que me apasionaba y que ahora, a la vejez -o según uno va madurando...- me parece abominable. Es un disco en el que se grabaron los sonidos de distintos momentos de la Semana Santa de Sevilla. De hecho era la segunda parte de "A golpe de llamador". Y lo que les quería contar es que, a pesar de pasar de una pista a otra prácticamente sin escucharlas, porque la mayoría de ellas me parecen espectacularmente horteras, cuando alguna de ellas se libraba de la quema inquisitorial a la que sometí al disco, ese sentimiento que muchos llevamos dentro afloró en mi y en ese momento decidí que había comenzado mi particular cuaresma.

Porque como dice Miguel, la cuaresma empieza al mismo tiempo que la cuenta atrás para la Semana Santa que esté por venir. Y nada tiene que ver con esos cuarenta días de calendario, sino con todas esas fechas en las que nos sentimos más cerca de lo añorado. Por eso, y afortunadamente poara los que así sentimos, este año se nos presenta una cuaresma de cuatro meses.

Alguna habrá que se tirará de los pelos al leer esta entrada. Pero amiga, c'est la vie, esta tara venía de serie...