sábado, 17 de abril de 2010

Esa cara me suena

Pasaba por la plaza del Duque y ya saben muchos de ustedes que allí hay dos edificios de El Corte Inglés. El menor de ellos es donde están a la venta, entre otras cosas, DVD's y discos. Y claro, cuando llega la cuaresma el escaparate se transforma y lo mismo te puedes parar a mirar unos respiraderos recién tallados y listos para estrenar, que unos bocetos de un imaginero, o unas velas rizadas junto a piezas salidas de manos de orfebre.

Este año al pasar y mirar al interior vi una cara que me resultó familiar. Días más tarde me lo confirmó mi amigo alcalaíno que se había escapado un par de días a Sevilla. Así que antes de volver a casa de mi última escapada cuaresmal, hice esta fotografía.

Les suena a ustedes, cofrades de Alcalá, ¿verdad? Por si acaso, decirles que es el boceto original que Méndez Lastrucci realizó para posteriormente ejecutar el sacado de puntos en madera y obtener como resultado la primera imagen secundaria del paso de misterio de la Hermandad de la Soledad de Alcalá.


jueves, 15 de abril de 2010

¡A compás la cera llora!

Para ir entrando en ambiente, les muestro estas fotografías de unos momentos del Domingo de Ramos llenos de emoción. Mi Hermandad por la calle Boteros. Y cuando llegó Ella, Gracia y Esperanza, no pudimos sino seguirla hasta la mítica estrechez de Caballerizas. Después, una saeta donde el azulejo recoge las palabras del pregonero: "¡A compás la cera llora!".

Vendrán en fechas próximas más fotografías y resúmenes de cómo he vivido la Semana Santa de 2010.

miércoles, 14 de abril de 2010

Los recuerdos de lo vivido

Más de quince días han pasado ya desde que vi mi primer capirote. Quince días que han pasado sin que me diera cuenta de que lo vivido, vivido está y ya sólo podré echar mano del recuerdo para recuperar esos momentos.

He disfrutado de la Cuaresma como pocas veces antes, y es que la de 2009 ya fue grande. Pero este año he conocido a gente estupenda, he pasado momentos de quitapesares inolvidables y he estado con los amigo compartiendo lo que tanto nos gusta. También me he vuelto satisfecho por haber aclarado mi mente respecto a las ilusiones que un servidor alberga respecto a los pasos. El año que viene tendré las cosas más claras aún y estoy convencido de que eso me ayudará a conseguir esos objetivos costaleros.

LLegué a Sevilla un sábado por la tarde, después de una larga jornada. Y después de recoger en Santa Justa a un amigo, fui a retirar las papeletas de sitio. Nunca antes había pasado la víspera del Domingo de Ramos por la noche por Carmen Benítez. Allí estaban ambos pasos montados por completo. El Señor ya lucía los claveles rojos clásicos y la Virgen esperaba que el trabajo de los floristas remataran la obra grandiosa que es un paso de palio. Y allí os dejamos, cortando y pinchando flores, para que Gracia y Esperanza luciera radiante la mañana siguiente.

Son muchos los momentos vividos, las fotografías realizadas, y sinceramente no se aún cómo voy a contárselo a todos ustedes. Sigo pensando.