lunes, 22 de marzo de 2010

La mudá: El Herodes

Desde Santa Marta nos fuímos al Picadero. Aprovechamos para un buen desayuno. Incluso tuve tiempo de ver las figuras secundarias del misterio del puente Cedrón. Y después, a San Juan de la Palma donde la cuadrilla mudaría el paso desde el almacén, sito en la misma plaza, hasta el templo. El pasado año lo hizo directamente. Este, volviendo a recuperar un momento que hubiera dolido que se perdiera, el paso se dirigió por Dueñas, Doña María Coronel y Gerona, de nuevo a San Juan de la Palma. Una de esas cosas que se viven en Cuaresma en Sevilla y que animan al personal, porque es prueba inequívoca de que el calendario no se detiene (esto, dentro de diez días, será un problema, pero hoy, es una satisfacción).

Y así vivimos el dia de los fantasmas. Por cierto, ¡cómo anda!.


3 comentarios:

CASI SIN DARNOS CUENTA dijo...

Casi sin darnos cuenta llegó ese último ensayo que culmina una serie de domingos donde se combinan el trabajo y la amistad de una cuadrilla que casi recito de memoria. Ese ensayo donde no se vuelve al mismo sitio y ya se palpa en al ambiente que el peso de los sacos se cambiará por el de la Gloria.

Casi sin darnos cuenta la primavera ha entrado timidamente, gateando, muy poquito a poco pero siempre de frente, y ha vestido de pureza los árboles de la calle Libreros para, dentro de muy pocos días, enmarcar el trono de luto y plata de una Reina que necesita de nuestro consuelo por un hijo que han desgarrado delante de Ella.

Un año más termina ese peculiar calendario nuestro que empezamos a deshojar el Domingo de Resurreción. Un año que ha dado para muchas cosas, unas buenas y otras malas y que, desnudando nuestra alma, las compartiremos con ELLOS en nuestra Estación de Penitencia.

Casi sin darnos cuenta, hemos llegado a las puertas de nuestro templo para que unas inertes estructuras de hierro y madera cobren vida y se transformen en bellos altares dignos de nuestros Titulares, quienes desde hoy mismo, se bajan a la tierra para abrir nuestros corazones y afrontemos esa Semana que casi no queremos que llegue por miedo a que se pase.

El racheo seco cambia su sonido, y el eco del templo lo amalgama con la voz del capataz que ha cobrado un tono más ceremonioso, a veces incluso quebrado...

Casi sin darnos cuenta ha llegado ese día en que empiezan a mezclarse los sentimientos con un enorme sentido de la responsabilidad. Las miradas se tornan diferentes y una de ellas titila como las estrellas porque ese hasta hace poco monaguillo, de repente se ha echo un hombre y comienza a descubrir nuevas emociones,y consciente de que Algo importante se avecina, con su expresión aún de chiquillo, me pide que le ayude a hacerse la ropa y, casi sin darme cuenta, hoy le llevo trabajando a mi lado.

Ha terminado la "mudá", ya es el día en que la Hermandad se convierte en Cofradía. Mi compadre y yo salimos de la trabajadera y me comenta cómo ese peculiar olor del templo a incienso y madera, año tras año le señala que algo grande se anuncia. "Huele a nervios, hermano", le contesto.

Casi sin darnos cuenta, ya está aquí la Semana Santa.


(Mucha suerte y un abrazo para los costaleros, anderos, nazarenos... Cofrades complutenses y sevillanos de buena fé)

Tertulia "La Corriente" dijo...

Qué alegría leer cosas que se escriben con ganas, sin buscar el enfrentamiento. Escritas por el mero hecho de querer compartir. Y además con grandes y generosos deseos para todos.

Le deseo lo mismo a usted. Que disfrute como anima a los demás a disfrutar.

Un saludo

Anónimo dijo...

¡Algún dia, será mi dia!