domingo, 28 de marzo de 2010

Hoy es Domingo de Ramos

Hoy es Domingo de Ramos. Escribí esta entrada hace tiempo. Sólo espero que estas horas en las que alguno de ustedes pueda estar leyendo las líneas sean similares en plenitud y grandiosidad a las que se reflejan en los vídeos. Que el tiempo esté dejándonos disfrutar, que las obligaciones personales y profesionales de cada cual le permitan estar en el sitio soñado, con la compañía deseada y sobre todo, viviendo momentos cofrades inolvidables. Y sean fuertes, no como yo, que a estas alturas estaré agobiado pensando que todo empieza a acabar.















Disfruten a más no poder de estos días. Aunque esta recomendación llega algo tarde, porque es una época tan efímera, que si no se viene de disfrutar el previo, lo que está por venir sabrá a poco. Aún así, no dejen pasar cualquier oportunidad para emocionarse y para sentir la satisfacción plena del que se siente partícipe de un grandioso evento, en el que cada instante tiene el peso y la importancia sentimental de esos grandes momentos de la vida de cada uno.

sábado, 27 de marzo de 2010

Las imágenes secundarias del Cedrón

Estas son las imágenes secundarias del misterio del Puente Cedrón que ha tallado Navarro Arteaga. Fíjense que se trata del paso de misterio de una asociación parroquial, que ni tan siquiera es hoy por hoy Hermandad, y que saldrá a la calle esta tarde de vísperas.

Pude contemplar las tallas en una exposición organizada al efecto por la Hermandad en la sede de Cajasol de la calle Laraña. Lo cierto es que tal y como se comentaba por parte de muchos de los visitantes, el tamaño del caballo es excesivamente pequeño. Así que lo de pony es algo que arrastrará el équido de por vida. Pero hay que decir también que las demás figuras me gustaron bastante, a excepción del niño que me pareció menos digno de elogios. Y es que todas las demás tienen expresiones que las alejan de los moldes habituales que muchos imagineros utilizan en sus figuras. por ejemplo, el romano a caballo, transmite con ese apretar los labios, las dificultades para controlar la cabalgadura. La cara de odio y rabia de los judíos está muy conseguida, así como la de consternación de el de Arimatea, detalles que no se aprecian en esta imagen que adjunto y que es el folleto informativo de la exposición.


viernes, 26 de marzo de 2010

Igualás: Monserrat

La igualá de Monserrat tiene lugar en la capilla propia de la Hermandad, en la calle Cristo del Calvario. Muchos costaleros, porque el paso es grande. Y muchos aspirantes, porque... porque aspirantes en Sevilla "habemos" para dar y tomar, sea cual sea el paso. Y en el altar, como parte directamente implicada, el Stmo. Cristo de la Conversión asistía a la igualá. Parece que quisiese conocer a quienes le pasearán por Sevilla el Viernes Santo.




jueves, 25 de marzo de 2010

El ensayo: La Amargura

Una parihuela que pasaba por debajo del balcón. Costales alrededor y unos cuantos kilos arriba. Básicamente, en una línea, eso es un ensayo.






miércoles, 24 de marzo de 2010

La Virgen del Valle



martes, 23 de marzo de 2010

El Señor de Sevilla

Nunca había ido a San Lorenzo a retratar a la devoción sevillana por excelencia. Llegué a la basílica y había poca gente. Impone mucho, digan lo que digan y se sienta lo que se sienta. Es innegable que es EL SEÑOR.

Después fui al camerín, con la idea de hacer alguna fotografía más desde allí, pero me sentía como si invadiera la intimidad de quien rezaba, o hablaba, o susurraba a esa talla de 1620 que evidentemente muchos consideran mucho más que un pedazo de madera virtuosamente tallada. Y me refiero al buen hacer de Juan de Mesa más por la fuerza emotiva que por la belleza objetiva que tiene este Cristo (desde mi punto de vista).

A Christian Rodríguez y a Alfredo Hidalgo, y a mi amigo Ángel Cabanillas para que se recupere de una vez por todas, porque el Señor del Gan Poder te espera en la Madrugá y ya va siendo hora que puedas disfrutar de Él y de Sevilla en esa semana de gloria.











lunes, 22 de marzo de 2010

La mudá: El Herodes

Desde Santa Marta nos fuímos al Picadero. Aprovechamos para un buen desayuno. Incluso tuve tiempo de ver las figuras secundarias del misterio del puente Cedrón. Y después, a San Juan de la Palma donde la cuadrilla mudaría el paso desde el almacén, sito en la misma plaza, hasta el templo. El pasado año lo hizo directamente. Este, volviendo a recuperar un momento que hubiera dolido que se perdiera, el paso se dirigió por Dueñas, Doña María Coronel y Gerona, de nuevo a San Juan de la Palma. Una de esas cosas que se viven en Cuaresma en Sevilla y que animan al personal, porque es prueba inequívoca de que el calendario no se detiene (esto, dentro de diez días, será un problema, pero hoy, es una satisfacción).

Y así vivimos el dia de los fantasmas. Por cierto, ¡cómo anda!.


domingo, 21 de marzo de 2010

La mudá: Santa Marta

Una mañana de domingo, temprano, cuando ya sólo faltaban quince días para que la primera estuviera en la calle. Un domingo largo, de mudás por casi cualquier rincón. El omingo de cita obligada en San Juan de la Palma. El domingo que da gusto compartir con los amigos. Un domingo de Cuaresma.








sábado, 20 de marzo de 2010

El ensayo: La Mortaja

Cuando llegaa a casa, después de cenar y de ver ensayos, me encontré una parihuela de madera de frente. Sonó el martillo y se levantó. El hijo de Antonio Santiago mandaba bajo la atenta mirada del padre. En el zanco izquierdo, otra cara conocida: Sergio, al que llaman "madriles". Aún recuerdo cuando coronó a la Soledad de Alcalá desde la trabajadera...










viernes, 19 de marzo de 2010

El ensayo: San Gonzalo










jueves, 18 de marzo de 2010

Prueba en la antigua calle Varflora

La Hermandad de la Carretería decidió restaurar su imponente paso de misterio. Los encargados de hacerlo eran los hermanos Caballero. El pasado sábado 14 de marzo las andas eran trasladadas desde el polígono San Jerónimo donde se encuentra el taller de los tallistas hasta la puerta de la Maestranza, sobre un camión. Ahí comenzaron los desencuentros con la fortuna, si es que esto que les cuento es cuestión de mala suerte. En primer lugar el camión pasó excesivamente cerca de unas ramas. Tanto que las mismas golpearon los candelabros de uno de los costeros e hicieron en ellos un importante estropicio. Con el disgusto en el cuerpo, a la hora de subir al paso para bajar los candelabros después del incidente, un apoyo muy poco afortunado en una de las hojarascas del canasto parecía que remataba la mala suerte de la jornada. Romper una talla de ese calibre es algo que deja el cuerpo frío a cualquiera.

Pero por si todo esto fuera poco, cuando el capataz manda de frente para probar las nuevas dmensiones del paso in situ, en la puerta de la capilla, las voces de los allí congregados se convierten en murmullo al ver como sin hacer el intento si quiera de "mandar a tierra", la cruz de uno de los ladrones golpea, con la cruceta, el dintel de la puerta. Se manda paso atrás. Los ánimos ya estaban a flor de piel. Tanto que uno de los miembros de la Hermandad presentes y activamente participativo en la prueba me indica que no podía fotografiar la escena, a pesar de estar en plena calle. Esto tal vez sirva de muestra de cómo los nervios se habían apoderado ya de todos. Pero lo más impactante estaba por llegar. Y es que cuando se retoma la maniobra de la salida, esta vez el capataz atento y no mandando como en el primer intento según las referencias de otros años (inválidas si las dimensiones han cambiado, obviamente), se detiene el paso bajo el dintel. El capataz pide los cuerpos a tierra. Venga de frente. Más a tierra, más a tierra. Otro pararse ahí. Un poco más a tierra y lo que algunos dicen que veían venir: las garras que rematan los zancos en su parte inferior se apoyan en el suelo. El paso estaba arriado y las cruces de los ladrones no franqueaban el dintel, a falta de casi 15 centímetros. Y todo esto sin hablar de la altura del Stmo. Cristo de la Salud respecto a los otros dos crucificados del paso. Ahora tienen quince días de duro trabajo para solventar la inquietante situación de ver como un paso no cabe por una puerta, por la que ha de salir necesariamente la Cofradía.