sábado, 5 de diciembre de 2009

El coleccionable de El Llamador

Hace años, y no tantos, El Llamador de Canal Sur, que se emite semanalmente desde Otoño hasta que llega la Cuaresma, era la única fuente de información cofrade para muchos de los que estamos lejos de Sevilla. El uso de internet no estaba tan extendido, así que tampoco era fácil acceder a este programa si no se residía en la provincia y se estaba pegado al transistor. Con la llegada de la red a un mayor número de hogares, con su normalización y casi diría que universalización, es más que asequible estar al día de lo que allí sucede.

Otros muchos programas, no sólo de audio, se emiten hoy en internet. Pero yo me quedo con El Llamador. Incluso con cosas que no siempre son de mi gusto (recuerdo los calificativos despectivos que uno de sus invitados expresó sobre los costaleros por afición que nadie del programa supo o quiso parar), lo cierto es que es mi referencia en los largos meses entre Cuaresmas. Y desde hace un par de ediciones, publican "el coleccionable de El Llamador". Grabaciones históricas, de interés, curiosas,... siempre interesantes. Este año, la salida extraordinaria de la Esperanza de Triana en junio, con motivo del aniversario de su Coronación, ocupa las dos primeras entregas del coleccionable. Les dejo aquí un enlace a la web desde donde los pueden descargar, y en el menú de la derecha, debajo de "Está sonando...", un reproductor adicional para este documento memorable. Han de pulsar play si quieren escucharlo, pues no se reproducirá de manera automática para no interferir con la marcha que suena como fondo.

Fíjense que mientras escribo este artículo, estoy escuchando lo que debió ser aquella salida. Se me han caído dos lágrimas de esas que no sabría decir si eran de alegría por sentir lo que siento con las cosas de los pasos de mi Sevilla, o por envidia de no haber estado allí, o si por la pena de saber que este año la cosa se me complica para estar allí en Semana Santa y temo tener que vivir otro año entero de recuerdos.

Cuando en el minuto 25' del primer audio, aproximadamente, alguien le grita ¡guapa!, es porque eso es lo que se siente. Y el público manda callar. Y alguien más lo repite: ¡guapa!. Y se le vuelve a mandar callar. Pero es que la emoción contenida de esos momentos hace imposible aguantar, y de nuevo se oye una voz. Esta vez para decir, emocionado, a voz en grito pero con la calma de quien pregona una verdad: ¡Viva la Esperanza de Triana! y ni elpúblico ni la marcha pueden contenerse y la alegría se desborda en un ¡viva! colectivo y aplausos a raudales.

Sentimiento incontrolable.

Gracias a los responsables de El Llamador por hacerme sentir menos lejos.