miércoles, 13 de mayo de 2009

Mi Semana Santa: los previos (XI)

El Señor de la Sentencia, que escucha sereno las acusaciones y la pena que se le impone, mientras otros se lavaban las manos... Claudia Prócula ruega la rectificación que no llega. Y tras el Cristo, ELLA. Y lo pongo con mayúsculas porque aunque no me considero macareno, he de reconocer que me impresiona verla y me maravilla como se pasea en la Madrugá por las calles de una Sevilla totalmente entregada. A mi abuelo Pepe y a Isa. Al primero por ser el más macareno de los macarenos que he conocido. Y a la segunda porque le tengo mucho cariño y su mejoría, que le habrá permitido verla en las calles hispalenses, me ha alegrado muchísimo.