lunes, 11 de mayo de 2009

Mi Semana Santa: los previos (IX)

A Carlos y los demás anfitriones en aquella tarde de retranqueo. Aguas del Dos de Mayo, crucificado que vino de Triana para quedarse en el Arenal de Sevilla con su Madre del Mayor Dolor, y claro está con la Niña Guadalupe, sueño de tantos en ese tiempo que transcurre entre primavera y primavera. El bordado interior de Sus bambalinas lo dice todo: "Madre de Misericordia. Vida, dulzura [y Esperanza Nuestra]".