miércoles, 1 de abril de 2009

El júbilo de la espera que acaba

A estas horas, si todo va bien, el que suscribe estará en Sevilla viviendo con intensidad los días previos a la explosión de júbilo y alegría del Domingo de Ramos. Haré todo lo posible por disfrutar de esta semana, con la esperanza de que el tiempo respete y poniendo de su parte, tengamos la Semana Santa que nos merecemos, creo yo, desde hace ya demasiados años. Una Semana Santa primaveral, sin una sola nube de las que erizan el pelo de los cofrades.

Y desde estas líneas sólo puedo desearles lo mismo a ustedes. A todos los que añoran este tiempo que ronda ya la vuelta de la esquina, decirles que hagan por vivirlo intensamente, porque luego el resto del año se hace largo. Bueno... ¡¿qué se les puede decir a ustedes que ya no sepan!?