sábado, 28 de noviembre de 2009

Cuéntame como pasó la Semana Santa del 77

Otra de las cosas que creemos digna de mención de las que han ocurrido durante este parón, ha sido el estreno de la nueva temporada de Cuéntame, la serie de Televisión Española. Comenzaba la emisión en su décimo año con un capítulo que se desarrollaba en Sagrillas, pueblo natal de los protagonistas. Corría la primavera de 1977 y las celebraciones propias de la Semana Santa en la que se legalizó el PCE, se verían reflejadas en este capítulo. Un gran amigo participó activamente en el asesoramiento de la productora para ajustar la ficción a la realidad.

Si bien es cierto que en Sagrillas no creo que hubiera costaleros, que La Madrugá, Hermanos Costaleros y A la voz del Capataz se compusieron mucho más tarde de 1977, y de otros peros, que tienen como explicación el deseo del director, cordobés, de introducir en su obra esos reflejos de la forma en que en su tierra se vive la Pasión, el trabajo del equipo de producción hizo que al menos yo, me alegrara de ver costaleros (luciendo flamantes costales de "El Mosca" -a quien se mencionaba expresamente en los créditos del final-).

Y es que Ángel Cabanillas, cofrade en toda regla desde que su madre lo parió macareno, capataz del Carmen y contraguía de La Soledad durante muchos años, aportó información importante en aspectos tan diversos como la vestimenta de la cuadrilla, las dimensiones y proporciones de la parihuela, forma de dirigir a los costaleros por parte del actor que en al capítulo sería capataz del paso, etc.

Con sus ideas y las del resto del equipo de producción, el resultado es este que pueden ver aquí si no lo viernon en septiembre cuando se estrenó el capítulo 182 de esta serie.

Eso si, tirón de orejas (o ciriazo, como se dice en El Llamador) para Juan Echanove por ponerse la ropa al revés, vamos, por abajo, dejando la morcilla, enrollada, a mitad de la espalda, y a quienes no le dijeron nada. Claro que también se ha visto en Alcalá a alguien intentar ponerse un costal así, y la intención no era precisamente la de grabar un capítulo de ficción... así que podríamos disculpar al actor, ¿no?

Ya dijimos en una ocasión que me hacía mucha ilusión que aparecieran cosas del mundillo cofrade sevillano en lugares, conversaciones y situaciones del todo ajenas a él. Y este caso no fue distinto. Ver como se emitía en toda España este capítulo, a mi, personalmente, me produjo un enorme regocijo.

Por cierto que la grabación de parte del capítulo, a la que tuvimos la suerte de asistir, fue una experiencia inolvidable por el buen rato pasado allí y por lo curioso de la vivencia. Gracias Ángel.

1 comentarios:

ANGEL CABANILLAS dijo...

GRACIAS CHICO,hice lo que marca lo canones cofradieros,ni mas ni menos tu ya lo sabes,GRACIAS POR ESTE ESCRITO QUE EN ESTOS MOMENTOS DE MI VIDA ME HA HECHO UN POQUITO MAS FELIZ,GRACIAS DE NUEVO,,,,,Angel cabanillas romero,,,abrazotes y besosss.....! A ESTA ES,,,,SIEMPRE.