martes, 11 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Martes Santo, "Santa Cruz"

La Hermandad de Santa Cruz es de esas que por la proximidad del templo a la Catedral, resulta complicado ver de vuelta. Eso si, el marco es incomparable. Pero como las cosas las habíamos planeado de otra manera y ya en 2008 la vimos entrar en su iglesia, este año nos encaminamos a la calle Castelar. La idea era verla en Carlos Cañal, pero al llegar aún no se vislumbraba la cruz de guía así que buscando la cofradía por las calles que tendría que recorrer en unos minutos, dimos con ella en Zaragoza y ya fuimos a darle el encuentro al primero de los pasos, que venía por Castelar. La luz de la tarde era impresionante. La luz de un día que no se quería marchar pero al que la noche empujaba, para hacerse sitio.

Un paso gótico, de iluminación peculiar, y que resulta admirable para ese Cristo que mira al cielo de Sevilla. Hace unos años volvieron a poner a sus pies a la Santísima Virgen. Una recuperación que me resulta llamativa y aunque aún no me acostumbro a ella, reconozco que le da un toque de antigüedad al conjunto, pues se trata de un Stabat Mater que me recuerda a estampas en blanco y negro, con una Virgen que parece estar hundida hasta las rodillas en el monte.

El palio, con crestería, y de lo que hablaremos algún día de estos a petición de un cofrade alcalaíno, me resulta muy elegante. La Virgen mira arriba con verdadera expresión de desconsuelo. Tejera, haciendo su trabajo tras el manto de la Dolorosa, mientras el paso avanzaba muy elegante y constante en busca de la carrera oficial.

Era Martes Santo en Sevilla, y el reloj marcaba las diez.


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