viernes, 14 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Viernes Santo, "La Mortaja"

Con el mismo sonido del muñidor con el que se marchó cuando aún quedaba algo de claridad, las interminables filas de ciriales que preceden al paso de misterio aparecieron allá por la esquina de Doña María Coronel. Y escondido en una nube de incienso, que me olía a gloria por ser para mi el último de la Semana Santa de 2009, aparecieron las luces de los candelabros. Luces tras unos guardabrisas que eran ya traslúcidos por la cera que los mancha después de muchas levantás. El silencio de la calle, sin embargo, no servía de escondite. El paso llegó y arrió. Y tras la levantá, y con las maniguetas ya dobladas, reviró y entró elegantemente, tal y como anduvo toda la tarde. Siempre me quedo con ganas de más, pero sin duda fue un dignísimo broche de oro de esta Semana Santa pasada.

Estas fotos se las dedico a Sergio Cardoso, "el madriles" como le conoce más de uno allí.


jueves, 13 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Jueves Santo, "La Quinta Angustia"

La Quinta Angustia es uno de los grandes misterios de la Semana Santa sevillana. No lleva romanos de plumas, no lleva solos de corneta tras él, no hace cambios, pero es una obra de arte. Ese Cristo que se mueve de lado a lado mientras el paso le enseña a Sevilla lo que ocurría en el Calvario, sobrecoge. Para eso se esculpió en el taller de Roldán allá por 1659 (que se dice pronto). Y sigue logrando el efecto. Sería el segundo Descendimiento en dos días para Musu. El reloj marcaba las once y veinte y ya olía a Madrugá.


miércoles, 12 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Miércoles Santo, "La Sed"

Desde Nervión viene esta Hermandad y cuando ya encaminaba la puerta de Carmona, vimos al sediento Cristo que avanza su cuello en busca de lo que al final no era agua sino vinagre. Un paso barroco, grande, contundente, airosos candelabros y un enorme llamador. Era tan agradable el momento, que hasta la luna se asomó para ver el espectáculo. Pasó el Señor y fuimos a buscar a la Virgen de los ojos azules, aquella que es Madre de la Iglesia, y que venía por la Plaza de Pilatos. La esperamos en la calle San Esteban y pudimos comprobar la fuerza de una cuadrilla que levantaba al cielo con una fuerza imponente. Ese sonido de los varales al caer sobre el paso en la levantá me encanta. Reviró ante San Esteban y prosiguió su camino a su reinado de casas bajas y naranjos, allá por el Sánchez Pizjuán. Eran alrededor de las diez y media de la noche.
Estas fotos al nazareno alcalaíno de la Sed.


martes, 11 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Martes Santo, "Santa Cruz"

La Hermandad de Santa Cruz es de esas que por la proximidad del templo a la Catedral, resulta complicado ver de vuelta. Eso si, el marco es incomparable. Pero como las cosas las habíamos planeado de otra manera y ya en 2008 la vimos entrar en su iglesia, este año nos encaminamos a la calle Castelar. La idea era verla en Carlos Cañal, pero al llegar aún no se vislumbraba la cruz de guía así que buscando la cofradía por las calles que tendría que recorrer en unos minutos, dimos con ella en Zaragoza y ya fuimos a darle el encuentro al primero de los pasos, que venía por Castelar. La luz de la tarde era impresionante. La luz de un día que no se quería marchar pero al que la noche empujaba, para hacerse sitio.

Un paso gótico, de iluminación peculiar, y que resulta admirable para ese Cristo que mira al cielo de Sevilla. Hace unos años volvieron a poner a sus pies a la Santísima Virgen. Una recuperación que me resulta llamativa y aunque aún no me acostumbro a ella, reconozco que le da un toque de antigüedad al conjunto, pues se trata de un Stabat Mater que me recuerda a estampas en blanco y negro, con una Virgen que parece estar hundida hasta las rodillas en el monte.

El palio, con crestería, y de lo que hablaremos algún día de estos a petición de un cofrade alcalaíno, me resulta muy elegante. La Virgen mira arriba con verdadera expresión de desconsuelo. Tejera, haciendo su trabajo tras el manto de la Dolorosa, mientras el paso avanzaba muy elegante y constante en busca de la carrera oficial.

Era Martes Santo en Sevilla, y el reloj marcaba las diez.


lunes, 10 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Lunes Santo, "La Vera-Cruz"

En el grupo, uno de los cofrades tenía especial interés por ver esta cofradía. He de reconocer que de no haber sido por él, creo que no hubiera visto este año tampoco, esta peculiar Hermandad. Acompañan al cortejo nazarenos de otras muchas Hermandades de la Vera Cruz, dando una picelada de color al negro cortejo.

Salieron un par de fotografías muy curiosas, en las que se combina la estaticidad del paso arriado con el movimiento de los presentes, de los acólitos, del resto. Como si el tiempo en movimiento no afectara a lo importante de la escena. Otra instantána que me resultó llamativa es la de la revirá, en la que los cuatro hachones marcan la trayectoria del paso en una exposición que duró 30 segundos.

Palio de cajón para la Virgen de las Tristezas, para cuya talla posó la propia mujer de Illanes, según dicen, como ya hiciera para la Virgen de la Paz. Palio de cajón y silencio, para el rápido avanzar de esta cofradía.


viernes, 7 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Viernes Santo, "Montserrat"

Uno de los grandes misterios y tal vez de los menos conocidos. Hay para muchos un abismo, un agujero negro después de la Madrugá. Dentro de esa oscuridad para algunos, otros disfrutan de grandes Hermandades, señoriales y serias, como manda la fecha. Es Viernes Santo y San Dimas reclama la insolencia de Gestas. Suenan las Tres Caídas de amnera soberbia.
El palio me hubiera gustado esperarlo en la esquina de Castelar y Molviedro, ya que los dos últimos años había sonado Margot, marcha que me encanta. Pero la cofradía avanzaba con un leve retraso (era ya la una de la madrugada) que no nos aseguraba el llegar a tiempo a la entrada de la Mortaja. Así que nos decidimos por abandonar el sitio y encaminarnos al siguiente escenario. Por eso no hay imágenes del peculiar palio de Montserrat.


jueves, 6 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Jueves Santo, "Los Caballos"

Desde la calle Cuna y siguiendo los pasos que acababa de recorrer la cofradía de Pasión, pero en sentido inverso, llegamos al Salvador y por Córdoba callejeamos hasta llegar a Sales y Ferré. Atravesamos un pequeño tapón formado por las sillitas tan de moda y nos hicimos con un hueco donde ver La Exaltación.


El misterio de los caballos, apareciá a modo de sombras en la fachada de la calle y en cuanto completó la laboriosa revirá, imponente por su tamaño, hizo acto de presencia en esa especie de plaza que se forma al principio de la calle. Lo de que antaño llevó cuatro caballos en total es leyenda urbana. Lo que no deja de ser cierto es que ya con su composición escultórica actual, resulta impresionante. Canasto de líneas rectas para un Crucificado en ángulo. Qué ganas de verlo de nuevo en Santa Catalina. ¿Quién hará su trabajo para que eso suceda cuánto antes? Tal vez alguien espere que la sociedad sevillana la arregle, como en gran medida ocurrió con el Salvador, para luego tenerla cerrada la mayor parte del día o incluso cobrar una entrada (como ya ocurre con el Salvador, todo sea dicho, con repetición para que quede claro). Pero esa reivinidicación es harina de otro costal.


Y tras el paso de Cristo, el palio de la Virgen de las Lágrimas. Dicen que proporcionalmente tan pesado si no más que el primero. Platillos de cristal recogen la cera que chorrea de la candelería, como detalle curioso. Unos magníficos bordados en este palio. Y para ir completando la Semana Santa, cuando el palio levantó ante nosotros para enfilar la estrechez de la calle que desemboca en la plaza de San Pedro, los sones de La Madrugá irrumpieron suavemente, como suena la marcha, en la noche del Jueves Santo a eso de las diez. Fue la segunda vez que se me escaparon las lágrimas en esta semana.


miércoles, 5 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Miércoles Santo, "El Carmen Doloroso"

Nos costó menos de cinco minutos cruzar la plaza del Cristo de Burgos en cuanto la banda de Tejera se dirigía ya, tras el palio, camino de Laraña. Así, en la esquina casi opuesta a la iglesia de San Pedro, comienza la calle Dormitorio, por donde viene de vuelta ahora el Carmen Doloroso. Debe ser por su reciente incorporación a la Semana Santa sevillana, que aún no la ubico en el Miércoles Santo. El paso de misterio, que las Angustias de Alcalá representarán en su nuevo conjunto escultórico, avanzaba por la estrechez de la calle, estrechez relativa que tampoco exigía pericia especial de los capataces. Y el palio, liso como suelen exigir la situación económica de una Hermandad pequeña y que además estrena algo tan importante como un paso completo, acogía a la imagen mariana de advocación clásicamente gloriosa, esta ven Dolorosa. Frontal bordado y mucho movimiento en las bambalinas.
Y poco más puedo decir, pues fue uno de esos momentos que pasan por delante de un servidor que ni aportan ni restan nada a la experiencia y a las sensaciones cofrades.


martes, 4 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Martes Santo, "Los Javieres"

De esta Hermandad lo que más disfruto es del andar de su paso de Cristo, con una cadencia especial que conjuga a la perfección con el momento que se representa. Y los artífices de esos andares son los costaleros de una gran cuadrilla. Algunos días después, me encontré a "El nene" (así lo conocí y así le sigo llamando), al que por cierto mando un enorme abrazo desde aquí porque creo que es persona que lo merece y al que tengo en alta estima, que bajo las trabajaderas las cosas habían ido muy muy bien ese Martes Santo: -"un paseón" me dijo. -"En Francos dándole más paso, en la estrechez, pidiendo el capataz decisión... pero no te cuento más para no ponerte los dientes largos". Y es que sabe cuánto me gustaría vivir uno de esos momentos . Quien sabe si algún año, en algún paso. Se que las fotos son escasas (de hecho no hay ninguna del palio de Gracia y Amparo) pero es que hay momentos en los que me embeleso y cuando quiero darme cuenta, el paso se ha ido y apenas he tenido tiempo de hacer un par de fotografías. Pero estoy reeducando mi conducta para aprender a disfrutar también a través del visor. Para que luego me digan que todos los años la Semana Santa es igual que el anterior y que el que esté por venir...


lunes, 3 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Lunes Santo, "Las Aguas"

La Hermandad de mi amigo, la de Las Aguas, cambió hace un par de años su recorrido de ida a la Catedral. Yo creo que fue un acierto y el verla por la zona de Carlos Cañal me apetecía. Así que este año nos encaminamos a esta calle y buscamos un sitio en la revirá con Méndez Nuñez, con la suerte de quien sabe con certeza que una buena marcha iba a sonar.

El impresionante canasto del paso del Crucificado apareció, tras una nube de incienso, con esa pariencia tan peculiar de los pasos a medio dorar. Cuando esté acabado, será un espectacular paso. de hecho, la calidad de la talla ya le otorga esa categoría. Un paso que por cierto anda muy bien, de manera más que elegante.

Y bajo el palio azúl intenso, la Virgen de Guadalupe, belleza y dulzura en su cara y originalidad en las bambalinas. Sonó Pasa la Virgen Macarena y me pude ir a gusto y satisfecho. Eran las nueve de una noche primaveral que disfrutamos cuánto el cansancio nos permitió.

Estas fotos son para Carlos Ríos y sus hermanos de las Aguas (Luís -amigo de mi amigo y gozoso siempre de las cofradías-, Jesús -costalero que se estrenó este año bajo su Señor-, Eduardo, y algunos otros que conozco y cuyo nombre se esconde ahora en mi memoria)