miércoles, 29 de julio de 2009

Mi Semana Santa: Miércoles Santo, "El Cristo de Burgos"

Después de ver el misterio de la Lanzada, apresuramos el paso para, cruzando por delante de San Juan de la Palma, dar con la calle Sor Ángela (me gusta más llamarla así) y desde allí a San Pedro. Llegamos a tiempo y nos situamos cerca de la puerta, donde años atrás otra de las acompañantes ya había vivido esa salida, esperando que Musu disfrutara de su primera salida de rodillas en Sevilla. En una postura, la de sacar un paso de rodillas, que se deshace en el caso de esta cuadrilla con una levantá a pulso desde abajo, tan lejos de esas otras destartaladas subidas llenas de energía pero faltas de coordinación (por lo duro de la maniobra y no por falta de maña de la gente de abajo, evidentemente).

Esta Hermandad es seria, de principio a fin. Y como ya saben que me estoy volviendo "rancio", que voy integrando el esparto en mi particular canon de la perfección, pues disfruto más de esta cofradía, sobre todo de vuelta. Y es que he de reconocer que mientras el paso del Crucificado no me dice demasiado, los andares del palio son soberbios. ¿Que quién manda? Antonio Santiago, quién si no. Y es que sus palios andan como ningunos otros. Y para rematar, Tejera haciendo sonar las marchas que le pegan a este tipo de pasos. Madre de Dios de la Palma, que tras afrontar un año más las complicaciones físicas propias de las medidas de algunas puertas, encaraba el sol que quería esconderse ya por Alfonso XII, cuando el reloj marcaba las ocho de la tarde.


1 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta la foto de los capataces