viernes, 3 de octubre de 2008

¿Crisis también para las Hermandades?

La crisis de la que tanto se habla en los medios y que parece que más de una empresa está utilizando para rehacer números, llega también a los ayuntamientos. Desde la Federación de Municipios y Provincias ya se alertaba hace algunas semanas de las consecuencias que los recortes económicos de la Administración Central podrían tener sobre los consistorios cada vez más asfixiados. Claro, que hay otras versiones, como la caída de interés en la compra de suelo por parte de las grandes promotoras, que provoca sin duda el fin del filón de oro que algún político habría visto en la inmensidad territorial de su término municipal, edificable en potencia.

Pero no pretende ser este un análisis de una crisis tan peculiar como esta, de sus causas ni tan siquiera de sus consecuencias generales. Simplemente trataremos de abordar un tema cofrade con enfoques económicos: ¿afectará esta nueva situación que nuestro ayuntamiento plantea de falta de liquidez a las Hermandades alcalaínas?

En el año 2005, por ejemplo, una Hermandad alcalaína que procesionó con un solo paso, recibió la cantidad de 2100€ aproximadamente para los gastos propios de su salida procesional así como del acompañamiento musical. Aún suponiendo que todas las Hermandades reciban igual subvención (sea un paso o dos los que procesionen), las cantidades puestas a disposición de las corporaciones alcalaínas ascenderían a 17000€ aproximadamente. Hay que añadir otros gastos como la salida de la Entrada en Jerusalén y el Resucitado, que al no pertenecer a ninguna Hermandad, suponemos que será el Ayuntamiento quien corra con los gastos (al menos con parte de ellos). Para estas procesiones, en alguna ocasión se ha contado con la participación de bandas de fuera de la localidad. Si no es así, suele ser la Agrupación de Medinaceli la que acompaña a “la borriquita”. Desconocemos si cobran por ello o, como ocurre con la Sinfónica Complutense, está incluido en la cantidad asignada a algunas formaciones musicales para sus actuaciones a lo largo de todo el año. (No es intención de este artículo determinar cuánto cobra cada banda ni de dónde proviene el dinero).

No olvidemos el certamen de bandas, que sin duda supone el desembolso mayor para el consistorio en cuanto a la organización de la Semana Santa, los gastos extras de la organización (retirada de vehículos, policía local,…).

Todos estas partidas suponen una cantidad más que notable para un ayuntamiento que con la situación económica actual puede estar a punto de atravesar uno de sus momentos económicos más complicados (o eso aseguran fuente periodísticas).

¿Qué ocurriría si se comenzaran a recortar gastos? ¿Creen ustedes que las subvenciones, imprescindibles para las Hermandades alcalaínas, son intocables?

Las Hermandades más importantes (por número de miembros y movimientos económicos) tal vez podrían seguir adelante sin esta ayuda externa, pero que ocurriría con otras más pequeñas o incluso con las Hermandades de Gloria que no hemos mencionado aún.

Tal vez “el pan” esté garantizado para la Hermandades penitenciales, por aquello del interés municipal en la Semana Santa alcalaína, flamantemente reconocida como de interés turístico regional.

¿Sería un paso atrás tener que prescindir por estos motivos del certamen musical “El cofrade solidario”?