miércoles, 2 de julio de 2008

Los cofrades consorte

Querida María:
Quiero que leas esta carta y la destruyas después, pues no me gustaría que pudiera llegar a manos de Paco algún día. [...] Quise comentártelo en la convivencia de la Hermandad tras la misa del domingo, pero no encontré ocasión.
Yo quiero mucho a Paco, pero siento que le he perdido desde que con tu Juan se metió en la Junta de Gobierno y lo designaron vocal de Relaciones Públicas, organizó la banda juvenil y se hizo cargo de la cuadrilla de costaleros. No sé, está como ido, vamos que no lo encuentro por mucho que le busque.
Yo sabía cuando nos casamos que este mundillo le gustaba más que nada, [...] pero no pensé que con el tiempo llegáramos a esta situación de casi tener que darle a elegir entre su matrimonio o la cofradía.
Pase que todas las reuniones de la Hermandad sena por la noche, y después la tertulia, que por las horas parece de una asociación de avistamiento de OVNIS; y que cuando llegue a casa a casa a las tantas se ponga a escribir en el ordenador no se qué artículo para el boletín.
Pase que cada vez que viajamos tengamos que escuchar el mismo CD, que no es que Pasen los Campanilleros, es que no se bajan del coche. Y que además ponga en casa el DVD con la entrada en Campana de los últimos cinco años cuando le da la papilla al niño [...].
Pase, María que [...] nos lleve a la tómbola de la Cruz de Mayo y volvamos a casa cargados de ceniceros y azucareros de los chinos después de gastar una fortuna con la excusa de que es bueno para la Bolsa de Caridad. Pase, María, que me quede sin ver Operación Triunfo porque dice que no puede perderse el programa de Sevilla TV, que lo graba para volver a verlo en verano y así "matar el gusanillo" [...].
Pero por lo que no paso es porque nos esté proyectando en veraneo con lo que él llama el "Tour de la Pasión". [...] Que piensa llevarnos en agosto a Cáceres, Guadalajara y Teruel para ir preparando el hermanamiento con los cofrades de la Soledad de Extremadura, Castilla La Mancha y Aragón. Y yo tan tonta que creí que este año íbamos a ir a Marina D'or.
Yo creo, María, que ha enfermado, se lo noto en los ojos. [...]. Ata bien a Juan que lo pierdes, como yo he perdido a mi Paco, Hija, te lo tengo que confesar... cuando le digo que me toque algo, me silba "La Madrugá".
[...]
A todos aquellos, mujeres y maridos, novios y novias, que aguantan estoicamente nuestra condición cofrade, con paciencia y resignación. Gracias por dejarnos disfrutar de estas pequeñas cosas, que tanto tiempo roban.
La carta fue publicada en la revista "Pasión de Sevilla", junio de 2008.