jueves, 13 de marzo de 2008

Sólo nos queda desearles que disfruten

Como decía un lector hace poco, tenemos abandonada la actualidad cofrade. Y es que no podemos dedicarle el tiempo que desearíamos. Sabemos que están pasando muchas cosas en estos días: carteles de las Hermandades -muy original por cierto el de las Angustias -apaisado y muy elegante y el de los Trabajos, con un bonito detalle en la foto que lo ilustra-, cultos -Quinario a la Soledad, que acaba de aprobar la inclusión de su Cristo en las Reglas, y Triduo en Imagen, donde se puede apreciar el nuevo estandarte de la Virgen que se estrena este año; Charlas cofrades que han traído a Alcalá a un capataz sevillano que habló de costales bien y mal puestos; conciertos musicales de bandas, como el Certamen o el tradicional del Inmemorial del Rey; etcétera, etcétera.
A estas alturas, y viéndonos imposibilitados como nos vemos, sólo nos queda desearles una gran Semana Santa, que el tiempo nos respete y que vivamos momentos inolvidables que nos sirvan de crédito para las semanas que nos quedarán por delante cuando, en apenas diez días, se nos haya ido delante la tan ansiada Semana de Pasión.
Esperamos tener tiempo para contarles, una vez pasada la resaca cofrade de la Semana Santa, los cambios que se proyectan para la Junta de Cofradías y otros temas de interés.
Lo dicho: a disfrutar todos. Y como no podía de ser de otra forma, suena para acompañar este deseo la incomparable marcha de Font de Anta: "AMARGURAS".

Calles de cofradías

Cuando paseo por Alcalá, recorro calles que aunque tan castellanas, me parecen marco incomparable para un paso. Cuántos rincones, cuántas estrecheces,... tantas de ellas que parece que anhelan tener una cofradía recorriéndolas, mientras estas parecen dejarlas de lado. Cardenal Tenorio, la estrechez de la calle Avellaneda, Escuelas, Callejón de Santa Maria.

He imaginado muchas veces el discurrir de algunas de las cofradías complutenses por ellas. Se imaginan ustedes al palio de las Lágrimas saliendo a la plazuela de la Policía Local desde esa estrechez? O a las Angustias llegando al centro desde su barrio, cruzando el parque y el arco de San Bernardo?

Pero claro, muchas veces no se si es que realmente es factible, o que con lo que significa un paso para mí, con esta obsesión que tengo encima, sería capaz hasta de imaginar un paso revirando en la Quinta con Broadway (eso sí, a los sones de Pasa la Macarena).

Y digo esto porque el caso es que cuando paso por las casas bajas de Manuel Merino y alrededores, tambien soy capaz de imaginar un paso. Eso sí, de una cofradía de barrio, con sus nazarenos de capas blancas buscando ansiosos los Cuatro Caños para dirigirse al centro.

Quién sabe, si el empeño de algunos permitirá que un año de estos los alcalainos puedan acompañar al misterio de Getsemaní, avanzando por calles anchas, como si del Cerro por Carlos V se tratara.

¿Hay alguna calle que ustedes sientan como el marco incomparable, el rincón entranable, la vuelta emocionante de alguna de nuestras cofradías?

¿Dónde van a ver ustedes los pasos alcalainos este año?