lunes, 18 de febrero de 2008

10º Aniversario

Hace diez años ya que la Soledad estrenaba cuadrilla. También estaba de estrenos la ciudad de Alcalá y su Semana Santa, que veían por entonces los primeros costales de su historia. Un Hermano Mayor que había luchado por que su Hermandad terminara esa transformación que desafortunadamente inció la carcoma y que obligó a comprar una nueva talla primero -sevillana, de ahí todo lo que tuvo que suceder más adelante-, un palio después, unos costaleros casi al final...
Una Junta de Gobierno que se encontraba en su práctica totalidad debajo del paso de la Virgen en aquella lluviosa tarde de Viernes Santo. Algunos habían cambiado el volante por el costal, en un momento irrepetible y que ha provocado lo que hoy ya no es tan asombroso como lo fue aquel 1998.
Muchas caras diez años más jóvenes. Muchos de los que hoy están, entonces faltaban y algunos de los de entonces, nos dejaron para siempre, como pasó con Paco Macías.


Imaginamos que fue una Cuaresma dura, nerviosa, precedida de un otoño desapacible y de inquietud. Muchos, seguramente, se "apuntaron el tanto" una vez pasada la Semana Santa, pero los que realmente lo hicieron posible, los que sufrieron para ello, son los que estuvieron de principio a fin de la aventura, los que ven en las fotos -y algunos otros que no aparecen en las fotos de grupo-.


Dicen que en la Casa de Hermandad de la calle DIego de Torres esta expuesta una placa con sus nombres. Realmente los recuerdos no se borran con facilidad, así que no creo que ninguno de ellos necesite echar mano de la misma para acordarse de aqúel año 1998.


(A Alfonso, a Paco Macías y a todos los demás que hicieron posible que aquel proyecto saliera adelante para bien de la Semana Santa de Alcalá).