sábado, 24 de noviembre de 2007

Cachorro de Triana (a Tito)

Arte y más arte, en la talla, en el canasto,... Y como avanzaba majestuoso volviendo a su casa después de una tarde echada a perder por el agua.

Placentines y La Madrugá

Yo no puedo pedir más. Un momento así es como creo que debe ser la gloria.


Elegancia en su máxima expresión

Desde la Cruz de Guía hasta el último clarinete que acompaña al palio a los sones de esas marchas de siempre, esta Hermandad es para muchos (entre los que nos incluímos) un referente ineludible en la elegancia cofradiera. No es de extrañar que la llamen "el Silencio blanco".

Esperamos que la disfruten como lo hemos hecho nosotros.