lunes, 16 de julio de 2007

Tarde cofrade en pleno verano

A las siete menos diez del pasado sábado, y a los sones de pasodobles taurinos a modo de pasacalles, la banda de música de Atarfe ocupaba la posición desde la que se incorporarían a la procesión minutos más tarde. Eran los prolegómenos a una procesión de gloria que cada día congrega a más gente.

La iglesia presentó una importante ocupación durante toda la novena, y el sábado, a su finalización, la cofradía comenzó a tomar forma en el interior del templo.

Las representaciones de Hermandades alcalaínas, así como la de la Stma. Virgen de Guadalupe de Madrid antecedían al estandarte de la Hermandad carmelita, a la presidencia y al cuerpo de acólitos que estaba de estrenos: vestes en damasco de color crema, y ropón para el pertiguero. Los dos acólitos turiferarios provocaron auténticas nieblas a base de incienso en algunos puntos de la procesión, haciendo uso para ello de dos incensarios cedidos para la ocasión por la Hermandad sevillana de San Roque.

Y tras ellos, el paso de la Santísima Virgen, que hizo su salida del templo a las ocho menos veinte aproximadamente. Con un exorno floral en tonos rosas (claveles y lilium) y la iluminación habitual, a la que se unían cuatro candelabros de guardabrisas cedidos por la misma Hermandad del Domingo de Ramos hispalense, el paso, a pesar de su sencillez, lucía muy hermoso. Así mismo, la talla mariana estaba radiante, con mejoría notable respecto al año pasado en cuanto al vestir se refiere. Ha ganado estéticamente con la disminución del tamaño del manto estrenado el pasado 2006 y con la nueva forma de poner la parte delantera de éste, más abierto (pero con mesura) que en años anteriores.

Los sones que recibieron a la Virgen en la calle, tras los del Himno Nacional, fueron los de Estrella Sublime, que interpretaron los músicos granadinos.

Algunos puntos en los que la procesión lució especialmente fueron la revirá hacia Cerrajeros a los con Pasan los Campanilleros, el transitar por la calle Cervantes (Madre Hiniesta y Caridad del Guadalquivir) y la esquina de Correos ya de vuelta, a los sones de Rocío (en memoria de Giraldo presidente de la Hermandad del Rocío de nuestra ciudad fallecido muy recientemente).

Mención especial cabe hacer del discurrir por la calle Imagen, a la que la Virgen llegó a los sones de Corpus Christi (marcha bien elegida a nuestro entender dado el carácter sacramental de la misma, así como la denominación del monasterio sede de la Hermandad). Mientras se interpretaba Encarnación Coronada, el paso reviró hacia las Siervas de María, que llenaron el espacio que las separaba de la Virgen con pétalos arrojados, seguramente, con todo el amor del mundo. La gente cantó cuando sonó esta marcha, al igual que lo hicieron con Triunfal, composición también eucarística que fue interpretada a continuación. La Virgen fue luego encarada al convento carmelita de la calle Imagen en una extraña maniobra, que dejó el paso descuadrado con respecto a la puerta (que sorprendentemente, se encontraba cerrada - exceptuando una de las hojas pequeñas- Si ya la no autorización para la entrada del paso al convento sorprendió a algunos cofrades cuando saltó la noticia, el cierre de las puertas que presentaba el templo generó comentarios entre algunos de los presentes). "La bacalá" de la Cofradía de La Columna se encontraba en la calle recibiendo a la Hermandad que procesionaba. Tras el canto de la Salve Regina por las RR.MM., el paso fue levantado y se despidió mientras sonaba Pasa la Virgen Macarena de la multitud congregada en el lugar.

Finalmente la entrada se produjo a las 23:50 horas, en la recogida plazuela de los Doctrinos. Sonaron Caridad del Guadalquivir y Macarena para despedir a la Señora del Carmelo de sus fieles.

Hoy, festividad del Carmen, se celebra la Función Principal de la Hermandad, a las ocho de la tarde.