lunes, 23 de abril de 2007

Crónica (Viernes en Soledad)

La Semana ya se empezaba a marchar tras la esquina de la pascua de Resurrección, pero aún quedaba la Agonía, la Procesión General y por supuesto la Soledad y el broche de cierre de las cofradías penitenciales que lo pondría, una vez más, el Santo Entierro.
La Cofradía de la Agonía, que puede ser la siguiente en unirse al grupo de las que han desechado las ruedas de sus pasos, salió a la calle con el frío de la Madrugada (o Madrugá, como se leía en su cartel). Se trata, y este año no fue excepcional,d e uno de los cortejos formados por numerosos nazarenos, de los que procesionan en nuestra ciudad. Dos pasos, el que representa en Calvario y el de Jesús con la cruz al hombro, recorrieron las principales arterias del centro complutense. Personalmente creemos que esta cofradía ha ganado mucho al salir de su convento, por todo lo que ello conlleva: en lo estético, pero también en el significado que le damos al salir de la propia sede canónica.

La tarde se presentaba plomiza y tras un par de sustos climatológicos, la Soledad decidió poner su cruz de guía en la calle. Esta decisión se vio acompañada de clamorosos aplausos que suponemos significaron un gran aliento a la Hermandad en su decisión.
Lamentablemente la lluvia volvió a hacer acto de presencia, pero la Hermandad decidió continuar con su recorrido, no sin antes proteger el manto bordado en Salteras. En ese momento la Procesión General era ya un imposible para este 2007, y la Soledad recorría las calles llevada en volandas por el público que se agolpaba para presenciar la escena.

Al llegar al Corral de Comedias, el cantaor Vicente Soto interpretó lo que ya se conoce como "La Saeta del Corral". Esta saeta profesional no fue la única, pues en algún otro punto del recorrido procesional, una voz se alzó para rezar cantando.
En ese punto la lluvia ya no era un impedimento para el lucimiento de la cofradía en la calle, y el palio avanzaba a los sones de las marchas interpretadas por la banda de Meco, en busca de su templo.

Y tal y como empezó, finalizaba la procesión de la Hermandad de la Soledad Coronada en este año, cruzando el medio punto de Santa María.

Cuando el reloj nos traía el Sábado Santo, partía desde la Magistral la procesión del Santo Entierro. Tras el juramento de silencio, el cortejo comenzó a recorrer las calles del centro histórico.

Acompañado de los sones de las cornetas y tambores de El Escorial, la imagen de Cristo Yacente, sobre un magnífico paso obra de los talleres de Horche, imponía el habitual respeto y sobrecogimiento en aquellos que presenciaban su tránsito. Le seguía la Virgen de los Dolores.
De vuelta, la lluvia, una vez mas, jugó una mala pasada y las imágenes tuvieron que se cubiertas con plásticos ofreciendo esa dantesca imagen que se repite siempre que la lluvia sorprende a una hermanadad en la calle.
Y con su entrada en el Templo Mayor de la ciudad, la Hermandad del santo Entierro puso punto y final a los desfiles cofradieros penitenciales del 2007.

Dos días después, volveríamos a encontrarnos con unos pasos en la calle: el Resucitado y la Virgen, en este caso, de las Angustias.

Tiempo de Glorias

En la tarde de ayer, la Virgen de la Cabeza procesionó por las calles del centro de la Ciudad, en su recorrido ya habitual, acompañada de sus devotos (que vestían de corto y de gitana), que con esos "piropos" continuados con los que la aclamaban, nos trasladaban a tierras jienenses en los que esta advocación tiene su más conocido santuario.

Siempre que el paso avanzaba, una de las mujeres que se encontraba en el grupo de cofrades a la delantera del paso, comenzaba una larga serie de vivas, desde a la Virgen, hasta a la Hermandad de Alcalá de Henares.

Entre el cortejo, representaciones de distintas Hermandades de gloria y penticenciales.

El paso, llevado a ruedas, salió de la Catedral con leve retraso, para recorrer la Plaza de los Santos Niños, la calle Mayor y Santiago, volviendo a su sede, la Magistral, por la calle San Juan.

Tal vez se echaran en falta unos candelabros que iluminaran la imagen de la Santísima Virgen (se había instalado un foco halógeno, que afortunadamente no fue utilizado, no sabemos si por algún problema técnico o por decisión de la Hermandad que tal vez se una a las que se han propuesto dejar de lado la luz artificial).

Lucía la Virgen morenita manto rosa bordado en oro.

Para concluir esta breve crónica, de la que no disponemos de fotografías, podríamos puntualizar que desde nuestro punto de vista, el acompañamiento musical no fue en absoluto adecuado para una cofradía.

En cualquier caso, es una alegría observar como una cofradía no penitencial despierta también el interés de los alcalaínos (que se agolpaban, en númro considerable, a la salida de la Magistral).

Señoras y señores, ya estamos en Tiempo de Glorias.

Nuevo foro

El pasado 18 de abril se inauguró la nueva web de Diario de Alcalá, donde han hecho un pequeño hueco a las cofradías creando un foro de opinión para que todos ustedes puedan dejar sus puntos de vista. Ya lo ha estrenado un cofrade que plantea una pregunta, que dará pie, más que seguro, a un debate entretenido: ¿Cuál es su opinión sobre la primera salida de la Virgen de las Lágrimas?.

La diversidad siempre es buena, y el aumento de este tipo de sitios en internet es una muestra más del positivo estado de salud de la Semana Santa alcalaína, a pesar de que algún presidente pretenda achacar los males que se viven en las cofradías, que también los hay, evidentemente, a las páginas en las que ustedes expresan sus opiniones.

La ventaja de un foro completamente independiente a cualquier Hermandad, es que los comentarios que en él se recojan, independientemente del sentido de la opinión expresada (siempre que se haga desde el respeto -que no desde la complacencia-), estarán protegidos ante la censura partidista.

La dirección es la siguiente:

Foro de Cofradías (Diario de Alcalá)

Además del foro, merece su atención la opinión de Sánchez Moltó, que escribe en Identidad Complutense, de momento dedicado a la Semana Santa complutense.