lunes, 16 de abril de 2007

Primavera electoral

Ayer domingo la Hermandad de la Soledad celebró Función Principal y Cabildo de Elecciones. A estos comicios concurría una única candidatura encabezada por el actual Hermano Mayor, Sr. D. Manuel Ruíz Bolívar. Por lo tanto, durante los próximos años, serán él y su equipo los que dirijan el rumbo de la Hermandad. Grandes proyectos son los que suponemos esperan culminar en este nuevo mandato, como es el inicio de ejecución de un paso de misterio, que representaría el descendimiento del Señor. Completarían el mismo, José de Arimatea y Nicodemo, así como la Virgen y San Juan. Como ven, proyecto de gran envergadura el que afronta la Hermandad mariana del Viernes Santo, del que parecen que ya han rechazado un presupuesto de la rama Lastrucci.
Si la Junta de Gobierno anterior fue la encargada de solicitar la coronación canónica de la Virgen de la Soledad, las personas que han renovado sus cargos serán quienes celebren, al frente de la corporación, el 500 aniversario fundacional.

Recuerden que, según datos que aparecen en los "Anales complutenses", la advocación soleana se remontaría, o al menos existiría ya en 1508.

Por otro lado, el proceso electoral en la Hermandad de la Columna se abrirá en breve. Durante algunas fechas se especuló en los "mentideros" cofrades alcalaínos que un antiguo Presidente podría presentar candidatura. Por el momento, este detalle no ha sido confirmado. Así mismo, es posible que otra tercera candidatura (o segunda), sin vinculación con las anteriormente mencionadas, concurriese a las elecciones. De esta forma, tendrían los hermanos varias opciones para elegir a sus representantes para la próxima legislatura.

La crónica (Miércoles de estrenos)

El Miércoles, cuando avanzaba la semana, las previsiones meteorológicas habían variado, pero no sustancialmente, lo que de nuevo puso el miedo en el cuerpo de los cofrades alcalaínos. Pero si, señoras y señores, han acertado ustedes: las previsiones no fueron tan precisas y el tiempo dio un respiro. Parecía que todos, hasta las negras nubes, estaban intrigados por el gran estreno del 2007: la Virgen de las Lágrimas. Pero hablemos antes de la cofradía de la Esperanza y el Trabajo, pues su salida estaba programada para las 19:00 horas.

Este año, la cofradía cambiaba su recorrido, iniciándolo por donde en ocasiones anteriores volvían a su templo. Es decir, encarando la calle Gallo, para buscar luego la Plaza de Cervantes y la de San Diego. Por Mayor alcanzaron los Santos Niños, que rozaron al seguir por Empecinado. Se repetía así el paso de una cofradía por el Seminario en Santa María la Rica (ya lo hicieron las Angustias el Lunes Santo). Este cambio de Recorrido permitió una entrañable despedida de las Claras a su Cristo antes de que la cofradía hiciera su entrada en el patio del convento.

El acompañamiento musical corrió a cargo de La Concordia (Bilbao), que con sones muy sevillanos pusieron su granito de arena en el éxito de la procesión. Respecto al aspecto musical, decir que en Alcalá Digital un periodista ejerció la crítica, no muy positiva, respecto a esta banda de Cornetas y Tambores. Sin embargo, parece que el sentir tanto del público presente como de los miembros de la Hermandad, es unánime: satisfacción total por el acompañamiento musical.

Escasas calles más allá, y dos horas y media más tarde, la Cofradía de La Columna ponía sus penitentes en la calle una vez más. También hubo cambio en el programa en este caso, pues la Hermandad adelantaba su hora de salida hasta las nueve y media. Pero esto, sin duda, se trataba de una nimiedad, al lado del estreno de esta Semana Santa.

El Santísimo Cristo atado a la Columna, salía a la calle tras su restauración del pasado verano. El paso del Señor, adornado por gladiolos de tono anaranjado en las esquinas y claveles rojos, salió a la calle con la dificultad acostumbrada. Enorme esfuerzo de los anderos para sacar a su tiutlar.

Minutos después, y compuesto por un grupo de en torno a veinte mujeres vestidas de mantilla, el cortejo de la Virgen terminaba de salir del templo. En ese momento, escasos instantes separaban a la Virgen de las Lágrimas de las calles de Alcalá. La salida, igualmente dificultosa, se realizó sin el palio y sin la corona de la imagen, dada la escasa altura del dintel. Una vez en la calle, y tras el esfuerzo de la cuadrilla mixta de cargadores, se procedió a montar el palio y ceñir la presea a la frente de la Dolorosa.

El palio, con sus bambalinas frontales bordadas ya este año (obra del taller de Perales), de un rojo intenso, era elevado por doce varales plateados obra de talleres Orovio. Iluminada por candelería de en torno a 45 piezas, que presentaba algunas velas rizadas, y con exorno floral en color blanco.

Durante el recorrido, ambos pasos marcharon a ritmo distinto, con el palio bastante retrasado respecto al resto de la cofradía, lo que permitió que a pesar del escaso cortejo del segundo paso, las músicas de Morata y de Medinaceli no interfirieran entre si.

Al llegar a la Plaza de Irlandeses el paso de Cristo entro en la misma por la entrada de la calle Escritorios, en un acto cuya idoneidad fue puesta en duda por algunos. Una vez en la puerta de la Magistral, la Columna demostró que sigue siendo innovadora, y así, ha sido la primera Hermandad penitencial que haya hecho estación en la Catedral alcalaína. Lo que también supuso tema de discusión en este blog, se zanjó con unas naves ocupadas por numeroso público. El mismo, en ocasiones, pareció no entender el sentido de la estación penitencial, ya que aplaudieron, desde el interior, la entrada de los pasos. Unas palabras del Sr. Vicario, que a algunos parecieron demasiado extensas, o al menos, que podrían haber sido pronunciadas mientras la cofradía transitaba por el interior del templo buscando de nuevo la puerta principal (no obligando a la cofradía a detenerse por completo en el interior), condujeron al final del acto penitencial. Los pasos iniciaron su regreso deshaciendo parte de su camino. El parón catedralicio, el andar parsimonioso de la cofradía y el importante retraso acumulado durante la salida del paso de palio de su templo, desembocaron en una emotiva despedida, un hasta el año que viene, en su calle Imagen, cuando faltaban pocas horas para que despuntara el alba.