martes, 6 de febrero de 2007

Estación de Penitencia

¿Cuántas veces habré pasado, unas solo y otras acompañado por mis amigos cofrades de esta Ciudad, por la fachada principal de la Magistral, y me he preguntado por qué los pasos no entraban en ella en Semana Santa?

Era para mí, y para mi forma de entender la Semana Santa, en su aspecto procesional más protocolario, algo inexplicable.

Una Catedral sin pasos en primavera. Claro está, que no se puede decir de sus moradores que sean de los que tienen las puertas de su casa abiertas de par en par, si la que llama es una Hermandad.

¿Pero alguien lo intentó? Ciertamente no lo se, pero ahora parece que alguien lo ha pensado, ha preguntado y ha recibido un si. Pues afortunados todos.

Unos porque lo han logrado por fin, después de muchos años procesionando sin hacer la pretendida Estación de Penitencia (aunque todos hablaran de ella sin realizarla –errores de concepto, que se dice-). Otro son afortunados porque aunque tan importante paso no lo hayan dado ellos, tal vez la iniciativa de la Columna les allane el camino en el futuro próximo. Y por último, afortunados los alcalaínos que podrán presenciar el discurrir, de momento de una Hermandad, pero puede que dentro de no mucho, de la mayoría de ellas, por las naves catedralicias.

¿O no? Seguro que es algo ya decidido y estudiado en la calle Gallegos, pero a la fecha de hoy, al menos yo no se si se va a permitir el acceso de los fieles al interior.

Creo que sería un momento de recogimiento propio de la celebración católica, emotivo para fieles y cofrades y enriquecedor en definitiva para nuestra Semana Santa.
¿Cómo lo imaginan y entienden ustedes?
Desde aquí, nuestra enhorabuena a la innovadora Hermandad, por este nuevo logro conseguido.