lunes, 4 de diciembre de 2006

¿Corre peligro el certamen benéfico?

Se oye que en la Junta de Cofradías penitenciales hay quien opina que el Certamen musical de carácter benéfico que se viene celebrando en cuaresma, debe, si no suprimirse, si al menos reducir costes. El mótivo parece ser económico, aunque desde aquí nos sorprendemos de tal preocupación, pues los gastos generados por el mismo han sido cubiertos por el Excmo. Ayuntamiento, ya que no olvidemos que la Junta de Cofradías carece de cualquier fuente de financiación que no sea el consistorio. Siendo así, ¿no debería ser la propia administración municipal quien limtase las posibilidades de crecimiento y desarrollo de dicho certamen? A veces, en esto de las cofradías, el enemigo está en casa.

Ya se comentó que, tras la salida de Domarco como presidente, la llegada de la nueva cabeza visible traería cuando menos, una época de inmovilismo para la Junta.
Inmovilismo y falta de ambición es lo que menos hace falta en esta Semana Santa.

Pero no confundamos ambición con atropello, que es como se han tomado las decisiones que consideramos más importantes últimamente en la Junta: compra del Resucitado y la Borriquita, organización de la procesión gloriosa de los Santos Niños,...

Paso firme y buena letra, y al menos, no dar pasos atrás, señores de la Junta de Cofradías penitenciales.

Otoño electoral

La Cofradía del Cristo de la Esperanza y el Trabajo vivió el pasado 24 de noviembre el proceso electoral que ha desembocado en la reelección del Sr. Domarco como presidente de esta corporación. Como refleja su propia página web un impresionante a la vez que esperanzador 76% de participación dieron muestra de la salud, en términos de madurez cofrade, de que puede presumir la cofradía del miércoles santo por la implicación demostrada de los hermanos.

En las semanas previas a las elecciones, la tensión se refeljaba en los mensajes recogidos en el foro digital de la Hermandad, en la que se pudieron leer acusaciones y descalificaciones entre miembros y partidarios de las candidaturas que concurrían.
Finalmente parece haber quedado ese detalle completamente zanjado, en el momento en que una nueva Junta de Gobierno electa se dispone a desarrolla sus proyectos durante la legislatura que se abre.

Suerte.

La foto de este post pertence a la página web de la Hermandad

Remodelación de la página de la Cofradía del Cristo de la Columna

Hace un par de días se presentó de maner discreta la nueva web de la Hermandad de la Columna, en la que se recogen contenidos similares a su versión previa, pero esta vez de una manera más elegante y estética (sin desmerecer a la versión original que no debemos olvidar fue pionera en la red cofrade alcalaína -solo precedida por "el nazareno complutense"-). Eso si, no esperen ustedes encontrar el foro, que hace unos meses tenía tanta vida y que al parecer, creó demasiados quebraderos de cabeza a algún miembro de la Junta de Gobierno. Tantos, que lo censuraron con su cierre.
Un web de un diseño muy interesante y de calidad, cuyas páginas de navegación principales incluyen fotos muy artísticas de los titulares. Tan sólo hemos apreciado un detalle digno de corrección: en la sección de noticias, se habla de los "costaler@s del paso de palio". Y en nuestra constante batalla por llamar a las cosas por su nombre, nos permitimos recordarle al redactor de la noticia, que la cuadrilla de la Virgen de las Lágrimas no la forman costaleros, por expreso deseo de la Junta de Gobierno. Para ser costalero, hace falta usar un costal.
Para muchos de ustedes, será, tal vez, la primera ocasión de ver el físico modificado de la talla cristífera.

sábado, 2 de diciembre de 2006

Sentimiento cofrade complutense

Hace escasamente una semana, el cordón umbilical entre el que suscribe y mi Semana Santa, que no era otro que el foro "el nazareno" (www.elnazareno.info) fue clausurado. Y ahora me parece que estoy más lejos de ella, que falta más tiempo si cabe para mi deseado Domingo de Ramos. Era un lugar en el que gente de toda España planteaba sus dudas, inquietudes y temas de discusión. Se abrían debates agrios y otros muy interesantes. Se levantaba polémica... Y eso es bueno, porque demuestra que la gente tiene interés y que la Semana Santa la vivimos muchos de nosotros, todo el año.
Ahora busco refugio en los foros alcalaínos, mientras encontramos otro lugar donde poder ver las fotos de los amiguetes sacando tal o cual gloria, en ese o en aquel ensayo de la pasada cuaresma. Así que me dirijo a los "foros cofrades" relacionados con Alcalá. ¿Y qué me encuentro? Pues hallo un foro que ha sido clausurado por una Junta de Gobierno que no está disppuesta a leer las críticas que se le puedan relizar. "Bastante tenemos ya con los impertinentes cofrades que siempre tienen algún tema en las Juntas Generales con el que tratan de apuntillarnos" debieron pensar. Otros foros, como los pertenecientes a las Hermandades de la Soledad y del Crito de la Esperanza, no han sido censurados. El primero de ellos, evidentemente, porque no hay motivo para ello (tampoco creo que lo hubiera en el cierre del foro de La Columna) y nunca lo habrá. Si, creo que nunca lo habrá... Más que nada porque nadie escribe en él. Es un foro que está enterrado antes de muerto.
Y esto me lleva a pensar que la gente en Alcalá de Henares no se integra en eso que llamamos "mundillo cofrade". Luego pretenden que la Semana Santa sea no de interés regional, sino Universal... Y claro, eso no es viable en un pueblo en el que dos meses después ya nadie se acuerda de los pasos hasta el "viernes de dolores". Y no me digan que ese olvido es por necesidad, después de una cuaresma y un semana tan intensa que saturan a todos y necesitan de un tiempo de desconexión para luego cogerlo con más fuerza. Si la cuaresma aquí tampoco se vive de la manera que a mi entender cofrade se debiera...
Alcalá de Henares tiene la Semana Santa que se merece y con tan poco interés por parte ya no de los alcalaínos, sino de los propios miembros de las Hermandades, no se si llegará mucho más lejos.
Cuánto de menos voy a echar ese foro en el que cada día se discutía de algo nuevo: que si los Ariza sacarán San Esteban y a ver qué tal lo hacen, que si ya se sabe quién será el pregonero pero que ha habido discrepancia en el Consejo por su nombramiento,... y tantas cosa que me hacían sentrime como en casa. Al menos, y aún no siendo lo que busco, en el foro de la Esperanza y el Trabajo, la gente participa. Y no importa que los motivos sean las discrepancias entre candidaturas. Al menos allí se les ve preocupados por poder expresar sus opiniones.
Por último quiero decir que genralizar siempre está mal, y que seguro que hay grandes cofrades en esta Ciudad (de hecho, alguno conozco), pero esto que reflejo aquí es mi visión general de la situación.
Gracias al administrador del foro el nzareno, aunque posiblemente nunca lea esto, por haber mantenido ese punto de encuentro para tantos de nosotros, y habernos permitido pasar tantas horas leyendo nuestras propias inquietudes.
Nota: La fotografía que acompaña a esta opinión ha sido tomada del foro "el nazareno".

viernes, 1 de diciembre de 2006

Tratado sobre las artes costaleras


Costalero (de costal): 1. m. And. Esportillero o mozo de cordel, especialmente el que lleva a hombros un paso de una procesión.

Empezando por la definición que nuestro diccionario de la Real Academia ofrece sobre costalero, y tratando de no excederme en mis atribuciones, creo que sería mejor definir al costalero como la persona que efectivamente “lleva a hombros” un paso en una procesión (entendiendo por ello que lo lleva a cuesta) pero con la peculiaridad de servirse para ello de un costal y cargando sobre la séptima vértebra cervical. Esas son las principales características de un costalero que lo diferencian de cargadores, anderos, banceros, horquilleros, etc… Sin embargo, como ya sabes, en este pueblo de castilla confundimos churros con meninas y a todos los englobamos en el saco del costalero. ¡Qué le vamos a hacer! Tan solo puedo repetirlo cuando me pregunten, a ver si poco a poco se va quedando la gente con la idea.

Pues habiendo llegado a ese punto podemos hablar del costal. Es una pieza de tela, de unos 103 de ancho por unos 80 de alto, que resumiendo un poco, es de tela por una cara y de saco o arpillera por la otra. Se dobla en tres partes iguales y se enrolla la morcilla sobre el costal. La morcilla es un cilindro de tela, relleno de diversos materiales (lana, medias, espuma,…) y que permite que una vez “hecha y tirada la ropa” (tirar la ropa es ponerla en su sitio) la morcilla amortigüe el peso de la trabajadera. Se, o creo saber, que esto ya lo dominas. Pero ya puestos… te enseño fotos, ¿vale?












Un costal de perfil. Un gran costalero “tirándole” la ropa a otro.

Pues ya que hemos hablado de los elementos principales, hablemos de los secundarios: la faja, indispensable para proteger la zona lumbar en el esfuerzo a realizar (aunque ya veremos que el trabajo no deben realizarlo los riñones, sino las piernas) y el calzado, que debe ser de suela lisa. Tradicionalmente el calzado eran alpargatas de esparto y el costal, blanco, desde la aparición de los “hermanos costaleros” en torno a los últimos años de los setenta. Hoy en día se pueden apreciar calzados muy diversos bajo los pasos: las “converse” tobilleras, las “bambas victoria”, el esparto, botines de deporte, etc… Yo me quedo con las “converse”.



Con respecto a la faja, decir que la gente que sabe del tema le otorga la importancia que se merece. Aquí en Alcalá es muy común ver a gente que en cuanto termina el ensayo, de desfaja para irse a su casa, siendo esto un craso error pues ese proceso se debe hacer progresivamente, para no quitar de golpe esa especie de apoyo que han tenido los riñones.

Hay Hermandades que imponen reglas de uniformidad a sus cuadrillas. Otras no, y por ello es fácil ver o cuadrillas que parecen equipos de fútbol, o cuadrillas en las que cada uno se viste como más cómodo le resulte trabajar. También me quedo con esta segunda opción.

Cuando los pasos empezaron a ser llevados por costaleros, éstos eran personas que junto con su capataz formaban cuadrillas que sacaban pasos todos los días de la semana. Ganaban un jornal por ello y las Hermandades trataban de contratar al capataz que más garantías ofreciese. Son los llamados profesionales. Como te decía, en torno a 1975 empezaron a formarse las cuadrillas de Hermanos Costaleros. Esto suponía un ahorro económico importante para las Hermandades a tiempo que se aseguraban de que exigencias de última hora por parte de la cuadrilla a las que no se accediese por la Junta de Gobierno, pudieran dejar los pasos en la iglesia, sin posibilidad de hacer estación, cosa que ocurrió en más de una ocasión. (http://www.galeon.com/juliodominguez/2006b/350a.html al final de la página).

Y de esos Hermanos Costaleros que empezaron a imponerse, se ha vuelto a un pseudo profesionalismo en algunas Hermandades, que hoy por hoy buscan un capataz de garantía, que a su vez cuenta con sus costaleros de confianza, lo que nos lleva a ver prácticamente a las mismas cuadrillas sacando todos los pasos que saquen esos capataces. Muchas caras se repetirán en la Paz, en las Penas, en el Cristo de Burgos, los Negritos, la Mortaja y el Resucitado, por ser el capataz de todas ellas Antonio Santiago. Otras Hermandades, sin embargo, siguen contando con capataces de la propia Hermandad y exigen que su costaleros sena hermanos como requisito indispensable para formar parte de la cuadrilla.

Hemos hablado ya del equipo y de la evolución en la historia reciente de los costaleros y su forma de trabajar. Ahora, si te parece, te hablaré del trabajo que se realiza debajo de un paso. Al contrario de lo que mucha gente piensa, el cargar sobre la cerviz es más cómodo que sobre un hombro (por lo que dicen, yo el hombro no lo he probado), entre otras cosas por que al cargar al hombro, el cuerpo suele torcerse, por el peso, hacia el lado sobre el que no se carga (corrígeme si me equivoco). Otra idea equivocada de la gente que ve este mundillo desde fuera es que el costalero, al cargar sobre el cuello, va torcido como una alcayata, mirándose el pecho, por el peso. Esto ocurre, sin duda, pero sólo cuando el costalero está mal igualado o es muy “flojo”, o no está a la altura de las exigencias de ese paso. Cómo ves en las fotos, la gente va muy derecha.

De hecho, al sacar un paso se te marca el cuello (por el peso) y te sale una especie de chichón en el cogote, lo que demuestra que si se trabaja bien debajo de un paso, la trabajadera recae sobre el cuello y el cogote hace fuerza sobre el palo, como si quisieras echar atrás la cabeza. Vamos, muy derechos y mirando al frente. Por eso cuando en la Soledad u otros pasos a costal algún espabilado de turno le dice al capataz que el de delante no va bien porque le está mirando los pies y, por ejemplo, no los arrastra, yo me pregunto quién es el que va malamente. ¿Cómo es posible verle los pies al de delante si vas derecho?

Vamos a seguir hablando del tema. Espero no aburrirte en exceso. Un poquito seguro que si. Jajajaja.

¿Cómo se anda debajo de un paso? Dejemos de lado los estilos, que eso no deja de ser una cosa de conceptos, gustos y principios. En general, todos los costaleros trabajan igual (o deberían). Las rodillas no se doblan para andar. Si lo hicieran, el paso botaría. Los talones siempre deben ir apoyados en el suelo (evidentemente hay un momento al echar el paso en que hay que levantarlos, pero lo menos posible. Para conseguirlo, lo mejor es tratar de levantar las punteras. Al final, lo que realmente apoya es el talón y una gran parte del lateral del pie. Lo de levantar las punteras parece una soberana tontería, pero funciona a las mil maravillas. Ese movimiento rotuliano que dijimos que debía ser evitado, cuando se produce levemente (otra de las cosas mal entendidas en algún que otro costalero alcalaíno) en los costaleros de palio, tiene como resultado esa gracia con la que se mueven los palios de Sevilla y que pudiste apreciar, seguro que no por vez primera, en los videos del otro día.

Esto era referido a andar bajo un paso. Cuando hablamos de determinadas maniobras, como puede ser una “revirá”, tenemos que entender previamente los puestos de los costaleros bajo la trabajadera. Visto un paso desde el frente, de derecha a izquierda los costaleros serán patero derecho (costero en la segunda trabajadera y sucesivas), fijador derecho, corriente (algunos pasos llevan dos corrientes), fijador izquierdo y patero/costero izquierdo. Pues bien, a la hora de llegar a una vuelta, el paso sigue avanzando hasta estar bien metido en la misma, es decir, que el eje central (vertical) del paso llegue o casi llegue a la mitad de la vuelta, para que luego, sobre ese mismo eje pivote todo el paso y el eje siga estando en el centro de la vuelta.

Para eso están los pateros. Son los únicos responsables de que un paso revire. Son ellos los que tienen que tirar de su zanco (o empujarlo mejor dicho) para moverlo en la dirección solicitada por el capataz. Cuando el trabajo del patero es muy duro, por el motivo que sea, es posible que requiera la ayuda del fijador, que en ese caso, arrimándose al patero, asume sus propios kilos y parte de los de éste, para que el patero pueda dedicar su esfuerzo a mover el paso. La gente que va en la corriente tiene menos cometidos específicos que los demás pero no nos podemos olvidar de ellos, ya que en el caso de una revirá son en parte los responsables de que el paso, mientras revira en el sitio, no se desplace hacia atrás, que queda muy feo.

Y yo creo que como resumen no va mal servido. Sólo me queda comentar la levantá y la arriá. Para levantar se adquiere una postura como los costaleros de la siguiente foto.

Se pone el cuello en su sitio. Esto coincide con el momento en el que el capataz toca el martillo por primera vez dando tres golpes (algunos capataces solo dan dos) o el primer golpe, si se trata de un paso de silencio en el que las levantás se realizan “al martillo”, sin mediar voz alguna entre capataz y costaleros. Con la voz de “¡a estas es!” (o segundo golpe en pasos de silencio) se “meten riñones” que no es otra cosa que desde esa postura que ves, pasar a la de las fotos anteriores, es decir, con la espalda completamente perpendicular al suelo y el cogote pegado al palo, con la diferencia de que en este caso las piernas están en flexión porque el paso sigue en el suelo. Es común en este momento que el paso se mueva levemente, pues toda la cuadrilla debe estar en tensión esperando el último golpe, que será la señal para con un salto enérgico deshacer esa flexión del tren inferior.

Esta ha sido la descripción de una levantá al cielo. También las hay, como seguro que sabes, a pulso y a pulso aliviao.

Para arriar el paso, se flexionan poco a poco y por igual las piernas, dejando siempre la espalda recta, hasta que el paso está apoyado en el suelo. Y este mismo movimiento, pero sin llegar a apoyar el paso en el suelo, es el que se usa para salvar obstáculos en altura, como puede ser un dintel de una puerta o similares. Se llama, “ir a tierra” o “mandar a tierra”.

Después de esto solo deseo que no te haya resultado excesivamente pesado y que le hayas sacado algún provecho. Seguro que me he dejado cosas en el tintero y tal vez alguna de ellas te cause curiosidad. No dudes en hacérmelo saber y con mis limitados conocimientos, trataré de resolvértelo y si no, nos pondremos en contacto con sabios de la materia que seguro nos sacan de dudas.