sábado 28 de noviembre de 2009

Cuéntame como pasó la Semana Santa del 77

Otra de las cosas que creemos digna de mención de las que han ocurrido durante este parón, ha sido el estreno de la nueva temporada de Cuéntame, la serie de Televisión Española. Comenzaba la emisión en su décimo año con un capítulo que se desarrollaba en Sagrillas, pueblo natal de los protagonistas. Corría la primavera de 1977 y las celebraciones propias de la Semana Santa en la que se legalizó el PCE, se verían reflejadas en este capítulo. Un gran amigo participó activamente en el asesoramiento de la productora para ajustar la ficción a la realidad.

Si bien es cierto que en Sagrillas no creo que hubiera costaleros, que La Madrugá, Hermanos Costaleros y A la voz del Capataz se compusieron mucho más tarde de 1977, y de otros peros, que tienen como explicación el deseo del director, cordobés, de introducir en su obra esos reflejos de la forma en que en su tierra se vive la Pasión, el trabajo del equipo de producción hizo que al menos yo, me alegrara de ver costaleros (luciendo flamantes costales de "El Mosca" -a quien se mencionaba expresamente en los créditos del final-).

Y es que Ángel Cabanillas, cofrade en toda regla desde que su madre lo parió macareno, capataz del Carmen y contraguía de La Soledad durante muchos años, aportó información importante en aspectos tan diversos como la vestimenta de la cuadrilla, las dimensiones y proporciones de la parihuela, forma de dirigir a los costaleros por parte del actor que en al capítulo sería capataz del paso, etc.

Con sus ideas y las del resto del equipo de producción, el resultado es este que pueden ver aquí si no lo viernon en septiembre cuando se estrenó el capítulo 182 de esta serie.

Eso si, tirón de orejas (o ciriazo, como se dice en El Llamador) para Juan Echanove por ponerse la ropa al revés, vamos, por abajo, dejando la morcilla, enrollada, a mitad de la espalda, y a quienes no le dijeron nada. Claro que también se ha visto en Alcalá a alguien intentar ponerse un costal así, y la intención no era precisamente la de grabar un capítulo de ficción... así que podríamos disculpar al actor, ¿no?

Ya dijimos en una ocasión que me hacía mucha ilusión que aparecieran cosas del mundillo cofrade sevillano en lugares, conversaciones y situaciones del todo ajenas a él. Y este caso no fue distinto. Ver como se emitía en toda España este capítulo, a mi, personalmente, me produjo un enorme regocijo.

Por cierto que la grabación de parte del capítulo, a la que tuvimos la suerte de asistir, fue una experiencia inolvidable por el buen rato pasado allí y por lo curioso de la vivencia. Gracias Ángel.

jueves 26 de noviembre de 2009

Recogida de alimentos en La Soledad

El Jueves Santo acabó con la Hermandad del Valle recorriendo la calle Sierpes en sentido inverso al de la carrera oficial. Allí escuché la marcha de Gómez Zarzuela. Pero la cámara se quedó en su funda, lo que me permitió disfrutar del momento con mis propios ojos y no a través de un visor. Esto tiene como inconveniente qué enseñarles de ese momento.

A cambio, me deja un hueco libre dentro de esta entrega de "Mi Semana Santa" que es más que adecuado para hacerles llegar un llamamiento de la Hermandad de la Soledad, que se halla inmersa en una campaña de recogida de alimentos y ropa. Y como es algo que merece la atención de todos, pues atendiendo a la petición que recibimos de esta Hermandad (hace tiempo, ciertamente, pero no hemos podido publicarlo hasta ahora que retomamos la actividad), les hacemos llegar la información.

Se recogen alimentos y ropa, en la casa de Hermandad de "La Soledad", sita en la calle Diego de Torres, en su horario habitual de apertura (Viernes y Sábados de 18:00 a 21:00 horas), y esta magnífica y siempre necesaria campaña se prolongará hasta pasada la Navidad. Pero no lo dejen pasar, para evitar que la desidia nos pueda, esperando ir otro día, y que al final nos pase como nos pasa tantas veces con este tipo de iniciativas: que tanto lo vamos posponiendo, que al final se acaba el plazo y un hecho importante se queda en sólo intenciones pasadas.

miércoles 25 de noviembre de 2009

Mi Semana Santa: Miércoles Santo, "La Lanzada (II)"

El Miércoles Santo se acercaba también a su fin. Y al encontrarme con mis padres viendo a la Hermandad de Nervión en San Esteban, unimos grupos y todos juntos fuimos en busca de la Lanzada. Llegamos pronto, el día acumulaba ya cierto retraso y todo ello nos permitió coger un buen sitio desde donde ver la estrechez de la calle Daoíz. Claro, que tuvimos que pagar el altísimo precio de una interminable espera de esas que según voy haciéndome mayor, soporto menos. Así que volvimos a ver el enorme paso de misterio, esta vez con luz de candelabros y la luna sobre el INRI. Y detrás el palio de la Virgen del Buen Fin con todas sus peculiaridades.





martes 24 de noviembre de 2009

Mi Semana Santa: Martes Santo, "Los Estudiantes (II)"

El Martes Santo es un día de muchas y grandes Hermandades. A esas alturas de la tarde ya habíamos descartado ver San Esteban. Yo tenía ganas de vivir uno de esos episodios que me dejara tan buen sabor de boca como para sobrevivir un año entero. Así que lo propuse al resto y anduvimos hasta la Puerta de Jerez. Desde allí buscamos la fila de nazarenos de altos capirotes negros, que ya cruzaban el foso de la Universidad para llegar a la puerta principal de la misma tras haber cumplido con su Estación penitencial. A la Universidad la Hermandad accede por la calle que separa a ésta del Hotel Alfonso XIII. El rincón es único, pues las palmeras de los jardines de ambos edificios, y la luna, y la arquitectura y las farolas apagadas,... Y pasó lo que tenía que pasar. Que llegó el primero de los pasos, el portentoso crucificado que habíamos visto a primera hora de la tarde con un sol que lo inundaba todo, y que ahora impresionaba más si cabía. Cuatro hachones en las esquinas y el silencio absoluto.

Tras Él, una larguísima fila de penitentes tras los cuales, los nazarenos de los tramos de palio traían de nuevo luz al lugar. Cirios que eran como el preludio de lo que vendría. Un ascua de luz bajo palio, la Virgen de la Angustia. Venía de San Fernando, reviró a derechas, entró en la calle y reviró a izquierdas. Lentamente cruzó la valla y el paso quedó arriado sobre el puente que sortea el foso de la antigua fábrica de tabacos. Y Antonio Santiago tocó el martillo y el paso voló. Y comenzó a sonar Amarguras. Estampa impresionante, de las que ponen a uno los vellos de punta y hacen derramar alguna lágrima de esas que son mezcla de satisfacción, de alegría, de relajación y sobre todo y resumiendo lo anterior, de EMOCIÓN.


lunes 23 de noviembre de 2009

Mi Semana Santa: Lunes Santo, "Las Penas"

Después de perder de vista el paso de palio de la Virgen de las Tristezas que callejeaba ya por la Gavidia, nos dirigíamos a muy pocos metros de allí, hacia la calle Virgen de los Buenos Libros. Calle que cuando está a punto de perder su nombre, acoge la iglesia de San Vicente.

Lunes Santo en que ya de noche cerrada, el Nazareno que cae al suelo bajo el peso de la Cruz de carey mira al espectador con expresión de dolor, de pena, de impotencia. Incluso parece anunciar con la mirada la presencia de la Virgen de los Dolores bajo su palio de cajón. Ese en el que se combinan los claveles blancos con un puñado de ellos en color rojo.

Cuando Tejera hace sonar Tus Dolores son mis Penas y luego Jesús de las Penas, vivo otro de esos grandes momentos de una semana añorada durante otras cincuenta y una.





sábado 21 de noviembre de 2009

La Coronación de la Patrona

En pleno verano, las ya tradicionales procesiones de los Santos Niños y de San Bartolomé, recorrieron las calles de Alcalá. De las mismas no hemos encontrado ninguna referencia en Internet, más allá de las crónicas periodísticas que reflejan los periódicos locales.

En ambas se contó con la participación activa de la Esclavitud de Jesús Medinaceli y María Santísima de la Trinidad, que como ya saben son quienes ceden su carroza para la procesión patronal. Si cabe destacar que esta fue la primera vez, corríjannos si nos equivocamos, en que se echó de menos, pública y colectivamente, a la extinta Agrupación Musical Jesús de Medinaceli, cuyos antiguos miembros andaban por aquellas fechas enfrascados en la discusión nada nimia acerca de su futuro. Pero de este tema les hablaremos en una futura entrada.

Al llegar septiembre, se produjo el hecho cofrade del año, sin lugar a dudas: la coronación de la Patrona de la ciudad. Cuando muchos años atrás se coronó canónicamente a la primera Dolorosa alcalaína que recibió tan alto reconocimiento, algunas voces imprudentes apuntaban a lo injusto de aquél acto por no haber sido coronada con anterioridad la Virgen del Val. Ya saben, las competiciones cofrades a las que estamos acostumbrados por esos lares. Claro, que las respuestas que rebatían aquellos comentarios, también poco afortunadas, aludían a la envidia de la cofradía de la Patrona que había visto como una Dolorosa recibía la presea antes que la mismísima inquilina de la Magistral.

Anécdotas aparte (que no merecen sino ser olvidadas, por ridículas), el caso es que cuando la Cofradía de la Virgen del Val lo consideró oportuno y adecuado, cuando se sintieron preparados para ello, decidieron solicitar tan alto reconocimiento para su Titular. Reconocimiento que vino dado por parte del Obispo complutense en la que fue su primera decisión cofrade relevante. Así este año 2009 será recordado como el de la Coronación del Val.

Con un programa de actos sencillo y aprovechando los cultos anuales en honor a la Virgen, la Cofradía vio un sueño cumplido cuando Monseñor Reig Pla coronó a la Santísima Virgen.

Tampoco fuimos testigos del acto propio de la imposición ni de los que rodearon a aquél fin de semana, pero Internet tiene sus ventajas y es posible visionar la Santa Misa de la Coronación íntegra en este enlace, así como parte de concierto de órgano y voz que fue organizado en los días que rodearon a la Coronación. Si bien este último video tiene poco de cofrade a priori, les recomendamos que lo vean pues aparecen imágenes antiguas de la Cofradía, de sus presidentes, el decreto de coronación,…

Cabe destacar, en lo cofrade, que en la procesión desde la Magistral complutense hasta la ermita del Val, la Virgen fue acompañada musicalmente por la Agrupación Musical Cristo Yacente, que interpretó, entre otras marchas Caridad del Guadalquivir tal y como pueden apreciar en este otro video. Discurría el cortejo por el Paseo de la Alameda.

Y así, el 20 de septiembre de 2009, quedó grabado en la historia no sólo cofrade de Alcalá. ¡¿Quién sabe cuando será la próxima oportunidad de asistir a una coronación canónica en la ciudad?!

viernes 20 de noviembre de 2009

Unas largas vacaciones

Desde la última actualización de La Corriente, allá por el mes de agosto, muchas cosas han seguido pasando en la vida cofrade de cada uno. También en lo personal. Y son estos los motivos que han dejado aparcada la tertulia estas semanas: el trabajo durante el verano, otras ocupaciones que han surgido últimamente y que ya van viento en popa, un ordenador ingresado en “cuidados intensivos”. En definitiva, muchas cosas juntas que unidas a cierta falta de ganas por mi parte, que todo hay que decirlo, han hecho que estas vacaciones tertulianas hayan durado casi lo que duran las escolares. Pero el otro día hablando con mi amigo “baratillero” y acordándome de vez en cuando unos cuantos temas pendientes que habían propuesto lectores como “costalerodedios” o “David Martínez” o “Rubén Ortega”, así como de la importancia de algunas de las cosas que han sucedió en Alcalá últimamente (en lo cofrade, claro, no crean que voy a hablarles del carril bici) me han animado a retomar el asunto. Y en los próximos días espero seguir contándoles las cosas según yo las he vivido (seguiré con la serie “Mi Semana Santa 2009”) o como nos las han contado los que las han vivido de cerca, o esas disquisiciones que de vez en cuando, y pensando en idealismos de cofradías, escribo no se muy bien para qué (tal vez simplemente por el placer de escribir, más aún sabiendo que hay quien disfruta leyendo).

Eso si, cada vez tengo más ganas de hablar de la Semana Santa y de las cofradías que disfruto más intensamente: las de mi Tierra prometida. Y si a esas ganas se suman las pocas que tengo de leer tantas intervenciones improductivas de algunos lectores, además del poco material de que dispongo respecto a las cofradías alcalaínas por la distancia geográfica que también me separa de ellas, me hace lanzar un aviso a navegantes para que nadie escriba dentro de un tiempo aquello de “señor administrador, que Alcalá también existe”. Hay cierto punto de broma en esto, pues ya saben ustedes que cada cual puede escribir lo que quiera.

Sin más les dejo, con nuevas entradas que espero encuentren de su interés. Ya está aquí la temporada Otoño-Invierno 2009/2010. Eso si, con nueva marcha. Esta vez suena Sevilla Cofradiera.

viernes 14 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Viernes Santo, "La Mortaja"

Con el mismo sonido del muñidor con el que se marchó cuando aún quedaba algo de claridad, las interminables filas de ciriales que preceden al paso de misterio aparecieron allá por la esquina de Doña María Coronel. Y escondido en una nube de incienso, que me olía a gloria por ser para mi el último de la Semana Santa de 2009, aparecieron las luces de los candelabros. Luces tras unos guardabrisas que eran ya traslúcidos por la cera que los mancha después de muchas levantás. El silencio de la calle, sin embargo, no servía de escondite. El paso llegó y arrió. Y tras la levantá, y con las maniguetas ya dobladas, reviró y entró elegantemente, tal y como anduvo toda la tarde. Siempre me quedo con ganas de más, pero sin duda fue un dignísimo broche de oro de esta Semana Santa pasada.

Estas fotos se las dedico a Sergio Cardoso, "el madriles" como le conoce más de uno allí.


jueves 13 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Jueves Santo, "La Quinta Angustia"

La Quinta Angustia es uno de los grandes misterios de la Semana Santa sevillana. No lleva romanos de plumas, no lleva solos de corneta tras él, no hace cambios, pero es una obra de arte. Ese Cristo que se mueve de lado a lado mientras el paso le enseña a Sevilla lo que ocurría en el Calvario, sobrecoge. Para eso se esculpió en el taller de Roldán allá por 1659 (que se dice pronto). Y sigue logrando el efecto. Sería el segundo Descendimiento en dos días para Musu. El reloj marcaba las once y veinte y ya olía a Madrugá.


miércoles 12 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Miércoles Santo, "La Sed"

Desde Nervión viene esta Hermandad y cuando ya encaminaba la puerta de Carmona, vimos al sediento Cristo que avanza su cuello en busca de lo que al final no era agua sino vinagre. Un paso barroco, grande, contundente, airosos candelabros y un enorme llamador. Era tan agradable el momento, que hasta la luna se asomó para ver el espectáculo. Pasó el Señor y fuimos a buscar a la Virgen de los ojos azules, aquella que es Madre de la Iglesia, y que venía por la Plaza de Pilatos. La esperamos en la calle San Esteban y pudimos comprobar la fuerza de una cuadrilla que levantaba al cielo con una fuerza imponente. Ese sonido de los varales al caer sobre el paso en la levantá me encanta. Reviró ante San Esteban y prosiguió su camino a su reinado de casas bajas y naranjos, allá por el Sánchez Pizjuán. Eran alrededor de las diez y media de la noche.
Estas fotos al nazareno alcalaíno de la Sed.


martes 11 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Martes Santo, "Santa Cruz"

La Hermandad de Santa Cruz es de esas que por la proximidad del templo a la Catedral, resulta complicado ver de vuelta. Eso si, el marco es incomparable. Pero como las cosas las habíamos planeado de otra manera y ya en 2008 la vimos entrar en su iglesia, este año nos encaminamos a la calle Castelar. La idea era verla en Carlos Cañal, pero al llegar aún no se vislumbraba la cruz de guía así que buscando la cofradía por las calles que tendría que recorrer en unos minutos, dimos con ella en Zaragoza y ya fuimos a darle el encuentro al primero de los pasos, que venía por Castelar. La luz de la tarde era impresionante. La luz de un día que no se quería marchar pero al que la noche empujaba, para hacerse sitio.

Un paso gótico, de iluminación peculiar, y que resulta admirable para ese Cristo que mira al cielo de Sevilla. Hace unos años volvieron a poner a sus pies a la Santísima Virgen. Una recuperación que me resulta llamativa y aunque aún no me acostumbro a ella, reconozco que le da un toque de antigüedad al conjunto, pues se trata de un Stabat Mater que me recuerda a estampas en blanco y negro, con una Virgen que parece estar hundida hasta las rodillas en el monte.

El palio, con crestería, y de lo que hablaremos algún día de estos a petición de un cofrade alcalaíno, me resulta muy elegante. La Virgen mira arriba con verdadera expresión de desconsuelo. Tejera, haciendo su trabajo tras el manto de la Dolorosa, mientras el paso avanzaba muy elegante y constante en busca de la carrera oficial.

Era Martes Santo en Sevilla, y el reloj marcaba las diez.


lunes 10 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Lunes Santo, "La Vera-Cruz"

En el grupo, uno de los cofrades tenía especial interés por ver esta cofradía. He de reconocer que de no haber sido por él, creo que no hubiera visto este año tampoco, esta peculiar Hermandad. Acompañan al cortejo nazarenos de otras muchas Hermandades de la Vera Cruz, dando una picelada de color al negro cortejo.

Salieron un par de fotografías muy curiosas, en las que se combina la estaticidad del paso arriado con el movimiento de los presentes, de los acólitos, del resto. Como si el tiempo en movimiento no afectara a lo importante de la escena. Otra instantána que me resultó llamativa es la de la revirá, en la que los cuatro hachones marcan la trayectoria del paso en una exposición que duró 30 segundos.

Palio de cajón para la Virgen de las Tristezas, para cuya talla posó la propia mujer de Illanes, según dicen, como ya hiciera para la Virgen de la Paz. Palio de cajón y silencio, para el rápido avanzar de esta cofradía.


viernes 7 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Viernes Santo, "Montserrat"

Uno de los grandes misterios y tal vez de los menos conocidos. Hay para muchos un abismo, un agujero negro después de la Madrugá. Dentro de esa oscuridad para algunos, otros disfrutan de grandes Hermandades, señoriales y serias, como manda la fecha. Es Viernes Santo y San Dimas reclama la insolencia de Gestas. Suenan las Tres Caídas de amnera soberbia.
El palio me hubiera gustado esperarlo en la esquina de Castelar y Molviedro, ya que los dos últimos años había sonado Margot, marcha que me encanta. Pero la cofradía avanzaba con un leve retraso (era ya la una de la madrugada) que no nos aseguraba el llegar a tiempo a la entrada de la Mortaja. Así que nos decidimos por abandonar el sitio y encaminarnos al siguiente escenario. Por eso no hay imágenes del peculiar palio de Montserrat.


jueves 6 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Jueves Santo, "Los Caballos"

Desde la calle Cuna y siguiendo los pasos que acababa de recorrer la cofradía de Pasión, pero en sentido inverso, llegamos al Salvador y por Córdoba callejeamos hasta llegar a Sales y Ferré. Atravesamos un pequeño tapón formado por las sillitas tan de moda y nos hicimos con un hueco donde ver La Exaltación.


El misterio de los caballos, apareciá a modo de sombras en la fachada de la calle y en cuanto completó la laboriosa revirá, imponente por su tamaño, hizo acto de presencia en esa especie de plaza que se forma al principio de la calle. Lo de que antaño llevó cuatro caballos en total es leyenda urbana. Lo que no deja de ser cierto es que ya con su composición escultórica actual, resulta impresionante. Canasto de líneas rectas para un Crucificado en ángulo. Qué ganas de verlo de nuevo en Santa Catalina. ¿Quién hará su trabajo para que eso suceda cuánto antes? Tal vez alguien espere que la sociedad sevillana la arregle, como en gran medida ocurrió con el Salvador, para luego tenerla cerrada la mayor parte del día o incluso cobrar una entrada (como ya ocurre con el Salvador, todo sea dicho, con repetición para que quede claro). Pero esa reivinidicación es harina de otro costal.


Y tras el paso de Cristo, el palio de la Virgen de las Lágrimas. Dicen que proporcionalmente tan pesado si no más que el primero. Platillos de cristal recogen la cera que chorrea de la candelería, como detalle curioso. Unos magníficos bordados en este palio. Y para ir completando la Semana Santa, cuando el palio levantó ante nosotros para enfilar la estrechez de la calle que desemboca en la plaza de San Pedro, los sones de La Madrugá irrumpieron suavemente, como suena la marcha, en la noche del Jueves Santo a eso de las diez. Fue la segunda vez que se me escaparon las lágrimas en esta semana.


miércoles 5 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Miércoles Santo, "El Carmen Doloroso"

Nos costó menos de cinco minutos cruzar la plaza del Cristo de Burgos en cuanto la banda de Tejera se dirigía ya, tras el palio, camino de Laraña. Así, en la esquina casi opuesta a la iglesia de San Pedro, comienza la calle Dormitorio, por donde viene de vuelta ahora el Carmen Doloroso. Debe ser por su reciente incorporación a la Semana Santa sevillana, que aún no la ubico en el Miércoles Santo. El paso de misterio, que las Angustias de Alcalá representarán en su nuevo conjunto escultórico, avanzaba por la estrechez de la calle, estrechez relativa que tampoco exigía pericia especial de los capataces. Y el palio, liso como suelen exigir la situación económica de una Hermandad pequeña y que además estrena algo tan importante como un paso completo, acogía a la imagen mariana de advocación clásicamente gloriosa, esta ven Dolorosa. Frontal bordado y mucho movimiento en las bambalinas.
Y poco más puedo decir, pues fue uno de esos momentos que pasan por delante de un servidor que ni aportan ni restan nada a la experiencia y a las sensaciones cofrades.


martes 4 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Martes Santo, "Los Javieres"

De esta Hermandad lo que más disfruto es del andar de su paso de Cristo, con una cadencia especial que conjuga a la perfección con el momento que se representa. Y los artífices de esos andares son los costaleros de una gran cuadrilla. Algunos días después, me encontré a "El nene" (así lo conocí y así le sigo llamando), al que por cierto mando un enorme abrazo desde aquí porque creo que es persona que lo merece y al que tengo en alta estima, que bajo las trabajaderas las cosas habían ido muy muy bien ese Martes Santo: -"un paseón" me dijo. -"En Francos dándole más paso, en la estrechez, pidiendo el capataz decisión... pero no te cuento más para no ponerte los dientes largos". Y es que sabe cuánto me gustaría vivir uno de esos momentos . Quien sabe si algún año, en algún paso. Se que las fotos son escasas (de hecho no hay ninguna del palio de Gracia y Amparo) pero es que hay momentos en los que me embeleso y cuando quiero darme cuenta, el paso se ha ido y apenas he tenido tiempo de hacer un par de fotografías. Pero estoy reeducando mi conducta para aprender a disfrutar también a través del visor. Para que luego me digan que todos los años la Semana Santa es igual que el anterior y que el que esté por venir...


lunes 3 de agosto de 2009

Mi Semana Santa: Lunes Santo, "Las Aguas"

La Hermandad de mi amigo, la de Las Aguas, cambió hace un par de años su recorrido de ida a la Catedral. Yo creo que fue un acierto y el verla por la zona de Carlos Cañal me apetecía. Así que este año nos encaminamos a esta calle y buscamos un sitio en la revirá con Méndez Nuñez, con la suerte de quien sabe con certeza que una buena marcha iba a sonar.

El impresionante canasto del paso del Crucificado apareció, tras una nube de incienso, con esa pariencia tan peculiar de los pasos a medio dorar. Cuando esté acabado, será un espectacular paso. de hecho, la calidad de la talla ya le otorga esa categoría. Un paso que por cierto anda muy bien, de manera más que elegante.

Y bajo el palio azúl intenso, la Virgen de Guadalupe, belleza y dulzura en su cara y originalidad en las bambalinas. Sonó Pasa la Virgen Macarena y me pude ir a gusto y satisfecho. Eran las nueve de una noche primaveral que disfrutamos cuánto el cansancio nos permitió.

Estas fotos son para Carlos Ríos y sus hermanos de las Aguas (Luís -amigo de mi amigo y gozoso siempre de las cofradías-, Jesús -costalero que se estrenó este año bajo su Señor-, Eduardo, y algunos otros que conozco y cuyo nombre se esconde ahora en mi memoria)






viernes 31 de julio de 2009

Mi Semana Santa: Viernes Santo, "El Cachorro"

¡Ole los Cristos bonitos! ¡Viva Triana y viva tu!

Con estas palabras, que yo estoy convencido que salían de muy dentro, una trianera le hablaba a su Cristo cuando Éste enfilaba ya la penúltima calle de su tránsito sevillano para volver a Triana. El Gitano de la Cava, como se titula esa marcha que le compusieron. Portentosa imagen de Ruíz Gijón, expresión mayúscula del barroco sevillano, regalo para la vista y pellizco en el corazón.
Y ahora mismo no recuerdo muy bien quién me preguntaba por la historia (leyenda más bien) que hay detrás de este Crucificado. No recuerdo si recibí por email la pregunta, o me la han hecho de viva voz. Seguro que sea quien haya sido, sabrá disculpar mi olvidadizo despiste. Al menos espero que este breve resumen le sirva como aclaración.

Cuenta la leyenda que el artista, habiéndose comprometido ya en la hechura del Cristo crucificado, no hallaba la inspiración (es que en aquella época estas cosas se hacían por inspiración y no en Granda o en Horche). Y había un gitano en Triana, al que se conocía por el sobrenombre de "El Cachorro", que fue acuchillado. Y mientras el gitano agonizaba, el artista, que debía recorrer la Ciudad en busca de la idea, del imulso creador, se topó con un rostro que mirando al cielo, echando la cabeza hacía atrás, expiraba. Y allí encontró la inspiración, mientras otro hombre encontraba la muerte. Y así quedó plasmado en esa bendita madera que cada Viernes Santo que la meteorología se lo permite, es cedido por Triana a Sevilla. (En "La Sangre de los Crucificados", de Félix G. Madroño -Ed. Algaida- pueden ver que también recurre a esta leyenda).

Y detrás de Él, la Señorita de Triana, en su original paso de palio y siempre rodeada del pálido rosa de sus claveles. Triana sin velas rizadas. Y es que los tópicos casi nunca se ajustan a la realidad.

Eran las diez y media de la noche del Viernes Santo en la calle Adriano, donde la brisa del Guadalquivir acompañaba al luto de la jornada trágica de la Pasión.

Estas fotos se las dedico a mis primos Marco, Víctor y José Manuel.






jueves 30 de julio de 2009

Mi Semana Santa: Jueves Santo, "Pasión"

Martínez Montañés le regaló a Sevilla este Cristo, que recorre las calles del centro en la noche del Jueves Santo, uno de los días de la semana que voy descubriendo y que cada año, según me hago mayor, disfruto más y más. Magnífico paso de plata y soberbia talla de madera. Una vez llevó un cirineo. Así está mejor, luciendo solitario en lo alto del monte de claveles. Estábamos en la calle Cuna y eran algo menos de las nueve de la noche. Del paso de palio no tomé fotografías, pero ya pudieron contemplarlo en la serie de imágenes de los previos.


miércoles 29 de julio de 2009

Mi Semana Santa: Miércoles Santo, "El Cristo de Burgos"

Después de ver el misterio de la Lanzada, apresuramos el paso para, cruzando por delante de San Juan de la Palma, dar con la calle Sor Ángela (me gusta más llamarla así) y desde allí a San Pedro. Llegamos a tiempo y nos situamos cerca de la puerta, donde años atrás otra de las acompañantes ya había vivido esa salida, esperando que Musu disfrutara de su primera salida de rodillas en Sevilla. En una postura, la de sacar un paso de rodillas, que se deshace en el caso de esta cuadrilla con una levantá a pulso desde abajo, tan lejos de esas otras destartaladas subidas llenas de energía pero faltas de coordinación (por lo duro de la maniobra y no por falta de maña de la gente de abajo, evidentemente).

Esta Hermandad es seria, de principio a fin. Y como ya saben que me estoy volviendo "rancio", que voy integrando el esparto en mi particular canon de la perfección, pues disfruto más de esta cofradía, sobre todo de vuelta. Y es que he de reconocer que mientras el paso del Crucificado no me dice demasiado, los andares del palio son soberbios. ¿Que quién manda? Antonio Santiago, quién si no. Y es que sus palios andan como ningunos otros. Y para rematar, Tejera haciendo sonar las marchas que le pegan a este tipo de pasos. Madre de Dios de la Palma, que tras afrontar un año más las complicaciones físicas propias de las medidas de algunas puertas, encaraba el sol que quería esconderse ya por Alfonso XII, cuando el reloj marcaba las ocho de la tarde.